Opinión


¿Negarle la comunión a Biden?

¿Negarle la comunión a Biden? | La Crónica de Hoy

Mucho se ha dicho y escrito sobre la fe católica del presidente Joe Biden. El mismo con frecuencia habla de sus convicciones religiosas y cita la Biblia a la vez que sin falta acude a misa regularmente. Sin embargo, una gran mayoría de los obispos católicos romanos de los Estados Unidos han votado a favor de que se le niegue la comunión, uno de los más sagrados rituales de la Iglesia, por su posición en cuanto al aborto.

Biden ha dejado claro que en lo personal se opone a su práctica, pero ha dicho que está totalmente a favor del derecho de la mujer a decidir. Sin embargo, los obispos desoyeron al mismo Papa Francisco y una mayoría de 72 por ciento (168) contra 24 por ciento (55) y seis abstenciones, votaron porque el apenas segundo presidente de religión católica que tiene este país, quede excluido de la eucaristía.

La medida en contra del jefe de la Casa Blanca más apegado a la religión desde Jimmy Carter, ha dejado al descubierto la gran división y la política que existe en el catolicismo de este país, así como el cada día más grande abismo que tiene con Roma y El Vaticano, que les advirtió que esto solo dividirá y alejará más a los feligreses en momentos en que empiezan a regresar a la misa en persona.

En la actualidad aquí solo 22.5 por ciento de la población es católica, estimándose que la Iglesia ha perdido 20 por ciento de sus seguidores en los últimos años debido sobre todo a los escándalos de abuso sexual contra menores por parte de sacerdotes y otros temas sociales.

Hasta ahora solo otro presidente, John F. Kennedy, había sido católico y llegó a la Casa Blanca cuando existían muchos prejuicios en contra de tener un mandatario con esa religión. John Kerry también católico, intentó sin éxito la nominación mientras Alfred E. Smith, gobernador de Nueva York, si llegó a ser candidato demócrata en 1928, pero el fuerte rumor de que cambiaría la Constitución para declarar el catolicismo como religión oficial hizo que perdiera la elección.

Biden, enfocado en combatir la pobreza, el cambio climático y la igualdad racial y menos en la política sexual, tiene también enojados a los obispos por su abierto apoyo al matrimonio homosexual. Aun cuando la decisión final sobre la comunión se tomará hasta noviembre, el hecho de que se discuta hoy día, es ya una gran victoria política para sus adversarios republicanos.

Pero lo verdaderamente increíble es que dirigentes de la misma fe que profesa Biden, que ha pasado su vida siendo un buen cristiano, traten ahora de castigarlo, cuando ellos mismos, junto con los conservadores católicos, se hicieron de la vista gorda ante los escándalos sexuales de Donald Trump, solo porque gozaban de poder y les convenía su agenda. 

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