Opinión


No más ecocidios en Santa Úrsula Xitla

No más ecocidios en Santa Úrsula Xitla | La Crónica de Hoy

Tardaron poco, o acaso ni se inmutaron, los capos del cártel inmobiliario para hacer lo que siempre han hecho de manera inmejorable: destruir de manera salvaje nuestra ciudad haciendo caso omiso de la ley, con coyotes en puestos clave del poder enquistados en algunas estructuras locales, en el Gobierno de la CDMX, en el Congreso de Chilangolandia y en la propia ciudadanía, en cuyo entramado, por desgracia, opera también un puñado de individuos de toda laya y bajo perfil, colaboracionista del clientelismo corrupto.

Los motivos por los que yo, y en este párrafo no hablo por nadie más, voté por Morena en la CDMX, están a punto de diluirse. Los que juegan canicas para el torneo de la intermedia, deberían, cuando menos en la CDMX, estar atentos, porque es muy posible que si siguen las enseñanzas de Mancera y se doblegan a la herencia logística y humana que dejó este gánster antes de emigrar al Senado como plurinominal del PAN, los chilangos que votamos por el carro completo, lo pensaremos dos veces para la próxima ocasión.

Ahora un caso lamentable que afecta mi patrimonio, el de mis vecinos y el desarrollo equilibrado de la comunidad plural de la que formamos parte.

En un predio de aproximadamente 11 mil metros cuadrados según foto de Google Maps, con una única y estrecha entrada ubicada en Cerrada de la Loma 16, colonia Santa Úrsula Xitla, se empezaron a derribar árboles de manera impune, como es costumbre en estos casos, por la noche. Esto disparó la alarma en un chat vecinal en el que tratamos asuntos graves de la comunidad y nos reunimos de manera urgente el 25 de abril a las 18:00 horas, reunión a la que acudieron los siguientes funcionarios de la alcaldía: el licenciado Francisco Javier Cureña Suriano, subdirector jurídico de la alcaldía, quien se fue pronto y dejó en su representación a la licenciada Cristina García Hernández, directora de Ordenamiento Territorial de la propia demarcación; también estuvo presente el licenciado Josué Jiménez Mercado, JUD de Vigilancia e Impacto Ambiental de la demarcación, quienes se comprometieron a clausurar de inmediato la barbarie ecológica, mientras tanto se introdujo maquinaria pesada: como retroexcavadoras y unidades de insumo para los pestilentes y regurgitantes monstruos amarillos. En los días siguientes un vecino redactó un boletín para los medios que no puedo reproducir por su extensión pero pueden leer quienes tienen acceso a la versión electrónica.

Lo cierto es que la clausura procedió sólo hasta después de que acudimos a una audiencia en la que fuimos recibidos por la alcaldesa, a quien le entregamos una carta con casi trescientas firmas de vecinos. En la reunión en la que nuevamente estuvo presente Francisco Javier Cureña Suriano y la doctora Eréndira Julieta Cohen Fernández, directora general de Medio Ambiente, Desarrollo Sustentable y Fomento Económico de la alcaldía, tuvimos oportunidad de expresar nuestro malestar y advertir de la gravedad de los hechos, aunque ese mismo día clausuraron ¡de nada sirvió! A los pocos minutos los trabajadores de este predio retiraron los sellos ¡y no tuvieron empacho en seguir destruyendo! Es lamentable reconocer que la suspicacia de algunos vecinos expresada en varios tuits, tiene una base razonable: en materia ambiental y de construcción dentro de la CDMX, el cambio de régimen tiene los visos de un pernicioso continuismo. Pero seré indulgente y sobre esa materia lo expresaré con una pregunta ingenua: ¿acaso los chilangos votamos por el gatopardismo? No sé que piensen mis vecinos, pero yo no.

He aquí un apretado resumen de lo que esta obra significa para la comunidad de Santa Úrsula Xitla.

 

En materia ambiental.

Tala sin razón técnica alguna de diversos ejemplares de árboles sanos que superaban los 8 metros de altura, con toda seguridad sin licencia correspondiente ni el levantamiento (censo) de árboles que demanda la ley antes del inicio de cualquier actividad que dañe nuestro de por sí deteriorado ambiente. A esto hay que añadirle, que la normativa de PROFEPA sobre la biodiversidad es rigurosa con las especies protegidas y en dicho predio se encontraban ejemplares de cacomixtle. El tamaño del predio funciona como uno de los últimos vasos de regulación y captación de agua pluvial que lentamente se han ido sellando, como el caso del centro comercial que ocupa los terrenos de lo que fue la clínica San Rafael. El predio, por añadidura, se ubica a pocos metros del pozo de agua potable ubicado en Aljibe esquina con la Loma, recientemente rehabilitado.

En materia de construcción.

No hay licencias (al menos expuestas) ni de excavación, ni de demolición, ni de construcción con fecha de emisión anterior al inicio de los trabajos. Sin embargo, ya se cavó a más de 1 metro de profundidad y ya construyeron cuartos de tabique presumiblemente para almacenar material. Por otro lado, para evitar el levantamiento de polvo riegan con agua potable el predio, mientras la ley exige el uso de agua tratada para estas maniobras, amén de que la colonia tiene problemas de agua. Por supuesto, tampoco hay tapiales ni protección a colindancias.

 

En materia de protección civil y daño al patrimonio urbano.

No hay cuidado con la normas mínimas de seguridad. Hay trabajadores que laboran de manera nocturna sin chalecos, cascos, botas, además de generar ruido por el uso de maquinaria, como martillos hidráulicos; falta de señalética; carencia de bandereros para las maniobras de camiones, algunos de los cuales circulan de madrugada y sin placa. Cabe añadir que bajaron de la plataforma una retroexcavadora con orugas, directamente sobre el asfaltado, sin colocar madera, llantas u otros elementos de amortiguación.

 

Consideraciones legales.

Desde el punto de vista de algunos vecinos, se están violentado u omitiendo flagrantemente, cuando menos, las siguientes disposiciones legales: En materia ambiental: NADF-001-RNAT incios 5 y 7 y Reglamento de la ley de residuos sólidos de la CDMX; en materia de construcción: Reglamento de Construcción para la CDMX Articulo 57, 190 ,191 NOM-086-SCT y REGLAMENTO DE LA LEY DEL SISTEMA DE PROTECCIÓN CIVIL CDMX: NOM-115-STPS, NOM-031-STPS.

 

Para finalizar.

Después del ecocidio que trajo consigo Patio Tlalpan, Santa Úrsula Xitla no resiste un proyecto inmobilario más operado bajo la lógica de “te clausuramos, tú sigues aunque protesten, arreglas papeles, te volvemos a clasurar mientras a los ciudadanos los mandamos a las ventanillas z, f, g,, vuelves a arreglar papeles y así hasta que termines.” ¿O termine-“mos”?

 

En esta colonia la densidad demográfica ya sobrepasó cualquier pico razonable, la infraestructura para cubrir los servicios básicos que garanticen la calidad de vida de sus habitantes en acceso a agua potable, drenaje, movilidad, seguridad, está rebasada y genera muchos conflictos. Carecemos de espacios de convivencia comunitaria al aire libre, mientras el concreto se adueña de todo. En lo que pudo ser un parque, se erigió un monumento a la socialización en espacios privados. ¿Gatopardismo? ¿Tiololismo? ¿Qué hará la 4T en este caso específico? ¿Qué están haciendo Gaby Osorio @Gabyosoriohdz y Ramírez Cuéllar @alfonsoramirezc más allá de las comisiones que encabezan? Por lo pronto hay un hashtag para darle seguimiento al asunto en redes sociales: #No+EcocidiosSantaUrsulaXitla.

 

dgfuentes@gmail.com

Twitter: @dgfuentes

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