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Es oficial: investigadores de universidades privadas, fuera de apoyos Conacyt

Después de que Conacyt y Conamer aprobaran cambios al nuevo reglamento del Sistema Nacional de Investigadores, se publicó en el "Diario Oficial de la Federación". Afecta a mil 500 miembros

Es oficial: investigadores de universidades privadas, fuera de apoyos Conacyt | La Crónica de Hoy

Alrededor de mil 500 científicos de instituciones privadas pertenecen al SNI, que representan el 4% del presupuesto al sistema. (FOTO: TEC)

Esta semana se publicó en el Diario Oficial de la Federación la reforma al reglamento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que hace un par de semanas fue aprobado por la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer) después de que Conacyt debió de justificar en cinco ocasiones el cambio que establece, entre otros temas, la desaparición del apoyo económico que recibían investigadores nacionales de instituciones privadas, quienes aparentemente –no queda claro en el reglamento-- aún podrán conservar dicho título. 

Conacyt entregará apoyo a integrantes del “SNI que estén adscritos a alguna institución pública de educación superior o centro de investigación público de México”, señala el artículo 61. La medida “oficializa la discriminación a investigadores adscritos a Instituciones de Educación privadas para recibir el estímulo económico”, escribió en su cuenta de Twitter Miguel Ángel Méndez, investigador de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). 

No obstante, en el artículo 71 del reglamento señala que entre las obligaciones de los integrantes del sistema se encuentra “suscribir un convenio con el Conacyt, en donde se estipulen los términos y condiciones para el otorgamiento de la distinción y, en su caso, el apoyo económico, sujeto a disponibilidad presupuestaria”. 

“Dan a entender que los investigadores de instituciones privadas podrán recibir aún el reconocimiento, no así el estímulo”, añade el investigador conocido en la red social como @nanoprofe. 

Por otra parte, el artículo 62 dice que los integrantes del SNI podrán recibir apoyo económico cuando cumplan requisitos como (fracción III) “aquellos que asuman un cargo en la administración pública”, siempre y cuando tengan una licencia sin goce de sueldo…

“Como un guiño de ironía, la fracción III del artículo 62 permite a funcionarios del gobierno, que no cumplen con lo indicado en la fracción I, recibir el estímulo económico (como ocurrirá con la directora del SNI y otros investigadores con cargos públicos en el gobierno)”, critica el académico, quien será uno de los cerca de mil 500 académicos que han perdido el estímulo económico.

Y finaliza sus comentarios apuntando que “un gobierno y una dirección de Conacyt que desconoce así los esfuerzos de décadas de IES privadas para contribuir con apoyar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y humanista en el país. Un retroceso de más de 20 años y un acto de discriminación abierto”. 

Durante un mes Conamer colocó el Acuerdo de reforma en su página de internet y recibió 271 comentarios a favor y en contra. Entre ellos, 184 comentarios advirtieron que los artículos 61 y 62 del nuevo Reglamento son discriminatorios y violan el Artículo 1 de la Constitución, al ser una normatividad creada por el gobierno de la república en el que se establecen oportunidades diferentes a los individuos, dependiendo del lugar donde trabajen.

Académicos de la UPAEP emprendieron un proyecto para poner en órbita el primer nanosatélite mexicano. (FOTO: UPAEP)

AHORRO NIMIO

Desde octubre de 2020, Conacyt dejó de renovar los convenios que tenía con universidades privadas para el mantenimiento de los montos económicos a sus investigadores. 

Para ese momento, académicos de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP) y la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), así como el Tec de Monterrey por su parte, firmaron cartas y su rechazo a las medidas, que escalaron hasta el martes, en que se oficializó el trato que tendrán de Conacyt. 

La carta de los poblanos dirigida a la opinión pública señalaba que la medida “supone un trato discriminatorio en sí mismo (…) Las universidades privadas que hacen investigación no están motivadas por el lucro, como lo demuestran sus programas de becas que benefician a miles de mexicanos (…), y son parte de un esfuerzo importante por combatir el rezago educativo y de investigación en el país”. Fue firmada por 170 académicos adscritos al SNI, que se sumaban a una similar de profesores del Tec, firmada por 500 más. En ésta los científicos del Tec estimaron que la decisión “atenta contra el desarrollo de la investigación en el país”.

Los investigadores de la UDLAP y UPAEP, refirieron que la suma de sus labores de investigación ha contribuido a la generación de conocimientos fundamentales y aplicados, “las más de las veces en colaboración con nuestros pares de otras instituciones de educación superior públicas y privadas del país, buscando con nuestro trabajo el bienestar y desarrollo de México y la sociedad". 

En el caso de la IBERO, señaló un comunicado del 8 de octubre, las y los investigadores de la institución han recibido el nombramiento a título individual, al igual que todos los investigadores nacionales en el país. “Por convenio, la IBERO se obliga a invertir el mismo monto anual en investigación. El retorno social de la inversión en investigación supera con creces los beneficios individuales”.  

De acuerdo a un análisis de Miguel Ángel Méndez, de los más de 33 mil miembros del SNI, mil 500 están adscritos a instituciones privadas. Sin embargo, las distribuciones promedio por nivel no son las mismas en instituciones privadas que públicas, puesto que en las primeras cerca del 5% son Nivel III, 13% Nivel III, 47% Nivel I y el 35% candidatos. “La erogación por los estímulos es menor al 4% del presupuesto nacional para tal fin”. 

@nanoprofe —cofundador del foro internacional de química LatinXChem— refirió además que según datos del mismo Conacyt, en términos de publicaciones científicas, algunas de estas instituciones privadas —como el Tec de Monterrey (en el lugar 17 de las primeras 100) y la UDLAP (lugar 30)— muestran mayor productividad que universidades y centros públicos de investigación con mayor número de miembros del SNI (datos 1991-2011). 

“Lo mismo ocurre al comparar el impacto (citas a producción científica), respecto a instituciones con mayor número de miembros del SNI (e infraestructura científica). Aquí el ITESM (23), UDLAP (31), Ibero (36), ITAM (38), UPAEP (44), UP (59), destacan en el contexto nacional”.

De regreso a la carta poblana: “Por el contrario, la investigación que realizamos los miembros del SNI en instituciones privadas nacionales le representa ahorros al país, al no tener que destinar sueldos, salarios ni gastos de mantenimiento o creación de infraestructura de investigación para nuestra labor, beneficiándose a la vez de la productividad científica de dichos miembros. Estamos seguros de que pueden existir otras estrategias de ahorro, que no impliquen fracturar el ecosistema de investigación e innovación en el que hoy participan tanto instituciones públicas como privadas”. Meses después y con sus opiniones ignoradas en la Conamer, estos investigadores constataron que no fue así. 

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