Opinión


Paco Taibo: Editor

Paco Taibo: Editor | La Crónica de Hoy

Con Paco Ignacio Taibo fluye la conversación. Su trabajo al frente del FCE es una parte medular de esta plática. En el anterior Fondo había gente muy valiosa, desperdiciada o incluso acosada laboralmente. No era la norma, supongo. En el nuevo Fondo otro es el ambiente y otro el equipo de trabajo, como es natural en un cambio de régimen; otro también es el manejo de recursos, escasos, asunto tocado por este agudo escritor que me habló de proyección y de una forma valiosa de concebir al quehacer editorial.

Suprimí preguntas río y charco que fusioné en subtítulos que dan cuenta de la opinión de Paco sobre la crisis previa por la que atravesaba el sector editorial antes de la pandemia y la que lo afecta ahora, la relación papel pantalla, las condiciones en las que recibió el FCE y sus políticas editoriales. En la tercera microentrevista del espacio, Paco Ignacio Taibo nos habla de su visión editorial.

 

El sector editorial y la pandemia

Es muy difícil vaticinar cómo va a salir el sector editorial de esta contingencia. México ya había perdido el poder triangular creado en el mundo de habla hispana a lo largo de muchos años entre nuestro país, España y Argentina. Aunque tampoco debemos descartar a Cuba. Las crisis argentinas hicieron pomada su poder editorial, las transnacionales españolas se inclinaron por libros de exportación caros y México perdió fuerza también salvo en algunos sectores, entre ellos el FCE que también perdió punch. Este panorama, agravado por la Covid, se torna incierto. Hablemos mejor de esto en seis meses.

 

Papel o pantalla

Soy absolutamente ecléctico. Es absurdo abrir una guerra entre papel y pantalla. El papel tiene la virtud de llegar a donde la pantalla no llega. Y la realidad es que la pantalla en términos de lectura tiene aristas. En telefonito puedes leer un cuento o un poema, pero te costará mucho trabajo leer una novela. Lo que tienes que hacer es abrir puertas y que pasen por ellas los formatos como quieran y se pueda. Eso supone que tienes que producir tus libros en los dos formatos.

 

Audiolibros

Estamos empezando a preparar nuestra producción de audiolibros en lenguas indígenas, para distribuirlos por medio de las radios comunitarias. El dilema es: ¿cómo adecuar los recursos escasos para que tengan la mayor efectividad posible?

 

Libros de veinte pesos

Mi ego va con los “Vientos del pueblo”, colección de libros por debajo de los veinte pesos. Encuentro campesinos ilustrados que saben leer y se llevan el libro si el tema les calienta. El FCE se debe mantener como una editorial popular. No lo era. Se hicieron todos los esfuerzos para que no lo fuera. Pero debes considerar que con los recortes presupuestales tuvimos que reducir de 650 libros a 250 la producción de este año. Produciendo en papel podemos producir para digital. Podemos liberar los digitales en ofertas; a bibliotecas con lectura gratuita. Aunque el aspecto digital está orientado a los libros de consulta.

 

El papel

Sin embargo, tenemos que mantener también la producción fuerte en novela, cuento, poesía y testimonio periodístico. Libros bien seleccionados de tirajes largos y producidos en rotativa es una de nuestras claves para bajar los precios como pudimos. Pero hay otros factores. Tuvimos que mejorar la red de distribución.

 

El libro bajo demanda

Esta producción te resuelve una economía de hormiga, pero no te permite bajar los precios de los libros. Aunque en determinado momento con libros agotados de interés general podemos trabajar en modo on demand.

 

Bodegas

Necesitábamos mejorar el descenso del número de ejemplares embodegados, porque el FCE tenía paralizada su economía y estaba en proceso de quiebra, tuvimos que airear bodegas y seguiremos en eso.

 

Filiales, distribución

y herencias de miedo

Nuestras nueve filiales estaban todas quebradas. Insisto, había que meterle caña al problema de la distribución. Pero al mismo tiempo tú sabes que ésta no mejora si no la alimentas con novedades; pero al mismo tiempo no puedes abrir una línea de novedades si no creas una política de bajos precios para estimular a un lector que no existía en el FCE porque no era una editorial popular; pero al mismo tiempo teníamos las 115 librerías del conglomerado Educal-FCE en números rojos más de la mitad por mala colocación de libros, mala organización interna. Por ejemplo: teníamos librerías ligadas a museos en las que debías pagar la entrada al museo para llegar a la librería que desde luego no tenía acceso por la calle, teníamos librerías que costaron una fortuna y se encontraban en colonias de alta burguesía donde no había nicho y además carecían de espacio de estacionamiento para acabarla de chingar, teníamos librerías con 200 por ciento de personal innecesario, teníamos librerías que en sus escaparates exhibían artesanías en lugar de libros, teníamos librerías con pactos extraños que involucraban la distribución de muñequitas. No tienes idea lo que es meterte en este pinche berenjenal. De paso viene la Covid y nos obligan a cerrar todas las librerías. Hemos logrado reabrir 46 en condiciones de venta sólo de mostrador.

 

[Supongo que por lo menos te

divierte lidiar con esos toritos]

Evidentemente. Yo no vine aquí a tener la paz, ni a pasarme unas vacaciones, ni a trabajar un par de horas para salir a pagarme las comidas en restaurantes de lujo, yo soy franciscano y apache; lo he sido siempre y vine aquí a transformar el FCE/Educal. Dejé un proyecto de Fomento a la lectura tremendamente popular y al mismo tiempo con un arsenal maravilloso [el entrevistado se refiere a las Brigadas para leer en libertad].

 

Los primeros días

El día que yo llegué al FCE comenté, hay estos 72 libros sobre los que tengo interés en saber cómo andamos. Me pasaron el reporte tres días después. Es decir, a la estructura que había entonces en el FCE le tomó tres días pasarme ese dato tan simple. El diagnóstico fue peor: “De los 72 libros 65 están descatalogados” me dijeron. “Pero ese no era el problema.”, agregaron. “¿Cuál es?”, pregunté. Y supe entonces que de 40 de los 65 libros se habían perdido los derechos por falta de gestión. Y tú dices: “¿Te cae?”

 

El FCE de la 4T

Yo no llegué a dirigir una editorial universitaria que tiene la función de publicar a sus académicos. Yo llegué a dirigir la editorial del Estado de la 4T. Y había que meterle a ese elefante una sacudida por todos lados y lo estamos logrando. Durante enero y febrero los números del FCE iban viento en popa y la política editorial cada vez cobraba más fuerza. La difusión aumentó, llegamos a barrios en donde nunca había entrado un libro ni una librería, estábamos mejorando todo, pero de repente llega la pandemia y traca, traca; llegan los recortes de hacienda y fue como tener por un lado la guillotina y por el otro la horca, ¿cuál te gusta?

 

* * *

Letras al pie

Paco: ¿qué opinas del equipo de nado sincronizado que dice que la 4T, carece de intelectuales?

No se me ve la sonrisa de oreja a oreja porque estamos al teléfono. Pero aquí hay una comunidad intelectual de izquierda que apoyó claramente a la 4T y la echó para adelante. ¿De dónde crees que salió el equipo de compañeros que se vino conmigo a trabajar al FCE y a Educal?

 

Twitter: @dgfuentess
dgfuentes@gmail.com

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