Opinión


Patricia Trujillo

La coordinadora operativa Institucional de la Guardia Nacional dio cátedra de estoicismo durante el conflicto que armaron integrantes de la Policía Federal. Fue quien llegó a la sede de la PF en Iztapalapa y dio la cara como autoridad frente a un gran número de agentes que la atacaron de distintas formas; recibió todo tipo de insultos y hasta empujones por parte de los inconformes. Así, con todo y las probabilidades en contra, halló un camino de diálogo que le permitió recibir un pliego petitorio y ofreció un mensaje con calma, advirtiendo que se respetarán los derechos de todos los uniformados. A pesar de que no se llegó a un acuerdo, merece el arriba por tomar la batuta y buscar acercamiento directo con quienes se sienten afectados por las decisiones tomadas durante el arranque de la Guardia Nacional.

Patricia Trujillo | La Crónica de Hoy

La coordinadora operativa Institucional de la Guardia Nacional dio cátedra de estoicismo durante el conflicto que armaron integrantes de la Policía Federal. Fue quien llegó a la sede de la PF en Iztapalapa y dio la cara como autoridad frente a un gran número de agentes que la atacaron de distintas formas; recibió todo tipo de insultos y hasta empujones por parte de los inconformes. Así, con todo y las probabilidades en contra, halló un camino de diálogo que le permitió recibir un pliego petitorio y ofreció un mensaje con calma, advirtiendo que se respetarán los derechos de todos los uniformados. A pesar de que no se llegó a un acuerdo, merece el arriba por tomar la batuta y buscar acercamiento directo con quienes se sienten afectados por las decisiones tomadas durante el arranque de la Guardia Nacional.

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