Opinión


Pedro Sosa se va enojado

Pedro Sosa se va enojado | La Crónica de Hoy

Pedro Sosa se va enojado

Lo que ocurrió en el Invi de la Ciudad de México era la crónica de una separación anunciada. La mayoría del gabinete de Claudia Sheinbaum, ya sabía, o por lo menos sospechaba, que la cabeza que primero rodaría era la del señor Pedro Sosa. Su pecado: tratar de limpiar el instituto, acostumbrado a lucrar con los recursos públicos y establecer lazos clientelares vergonzosos desde las administraciones pasadas del PRD y que se extendieron a la actual, según nos cuenta su gente, la cual asegura que los dirigentes de organizaciones provivienda siguen haciendo y deshaciendo al interior del Invi y como muestra está que con una simple manifestación y amago de portazo en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento hicieron que la señora Sheinbaum se doblegara a sus peticiones de echar abajo el endurecimiento del reglamento que les impide adquirir créditos de vivienda como si fueran chocolates.  Lo anterior lo agarró de pretexto la Jefa de Gobierno para quitar a Pedro Sosa, quien en seis meses al frente del Invi no logró hacer nada, y no porque no quisiera, sino porque le ataron las manos, y qué mejor muestra que ésta.

 

¿Pago a Sánchez Barrios?

Dicen en la Cuauhtémoc que quien se ganó una paloma y un tache al mismo tiempo fue el alcalde Néstor Núñez. El motivo: el morenista otorgó apoyos económicos de 2 mil pesos a las personas Trans que vivan o trabajen en el territorio. Según el señor Núñez, los recursos serán para la atención de afecciones de salud derivadas de infiltraciones químicas, tratamientos hormonales o enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo lo que generó suspicacia es que una mayoría de los beneficiarios son personas vinculadas a la dirigente de ambulantes y líder Trans, Diana Sánchez Barrios, acostumbrada a sacarle provecho a todo y más cuando se trata de cobrar los apoyos y acarreos realizados durante campañas. ¿Será éste el caso?

 

Rienda corta

Esos morenos sí que se las gastan: le dieron únicamente tres meses a su nueva presidenta de partido en la Ciudad de México para mostrar que sí puede manejar las riendas. Flor Ivonne Morales Miranda ocupará el cargo de delegada en funciones de presidenta del Comité Ejecutivo Estatal hasta el 20 de noviembre, si es que no pasa otra cosa, pues todo mundo sabe que en el mundo morenista nunca se puede perder la capacidad de asombro. Por lo pronto, nos cuentan que será en tres meses cuando se deberá convocar a la renovación de la dirigencia y se tendrá que tomar la decisión de dejar o no la cercana a Martí Batres en el puesto. Mientras tanto alistan una campaña de promoción para que los militantes la conozcan, pues se dice que sólo la conocen en su casa. ¿Será?

 

PepeCapitalino@gmail.com

Twitter: @PepeCapitalino

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