Escenario


"Polvo" refleja la honorabilidad y lealtad que se ha perdido en la urbe

Entrevista. El filme suma 11 nominaciones a los Premios Ariel 2020

Foto: (Fotograma) Adrián Vázquez está nominado a Mejor Coactuación Masculina.

El Chato (José María Yazpik) ha dejado su pueblo, San Ignacio, en busca de una oportunidad como actor de Hollywood. Diez años después, un cargamento de cocaína caerá accidentalmente en el lugar, el cual tendrá que ser recuperado por nuestro protagonista para no ser presa de caer ante los actos violentos de la mafia de la que ahora forma parte.

El carisma de la historia en el largometraje Polvo radica en gran parte, en la naturaleza honesta de sus personajes, conectando desde un lenguaje coloquial y cotidiano con la audiencia, logrando una empatía mayor.

“Me parece que es una historia sencilla, más no simple, la cual es fácil de digerir a través de la visión de un México costumbrista, que de alguna manera se ha perdido. En sus personajes se refleja una añoranza que es palpable en nuestro propio contexto, con personalidades inocentes y honestas, que podemos encontrar en cualquier punto de nuestras vidas, lo cual se transforma en un evidente acierto”, destacó el actor Adrián Vázquez.

Yazpik se ha ganado el reconocimiento de la industria con su labor en Polvo, con un trabajo de dirección que es señalado por su equipo de producción, además de lograr una comunión idónea con su reparto: “He descubierto en José María a un gran director; he tenido la oportunidad de trabajar con más de una decena de cineastas, y puedo afirmar que él es uno de los grandes, sobre todo por su claridad de ideas y su labor con los actores, encontrando una complicidad indispensable para su cámara”, señaló el nominado a Mejor Coactuación Masculina.

La inocencia de un sector poblacional, así como un asomo mínimo al crimen organizado, no son los puntos fundamentales de un filme que se centra más en las dinámicas sociales que podemos observar en nuestro día a día.

“La película muestra estos pueblos perdidos en México, donde parecería que el tiempo no ha pasado, reflejando tanto una clara inocencia como un fuerte sentido de honorabilidad y lealtad que, de cierta manera se ha perdido en las grandes urbes”, remarcó Vázquez. 

Mariana Treviño, Joaquín Cosío, Jesús Ochoa, Angélica Aragón, Carlos Valencia, entre otros, formaron un ambicioso reparto que logró un equilibrio interesante en pantalla, convirtiéndose en un reto tanto para la dirección como para los propios protagonistas.

“Creo que todo fluyó muy bien en el set de filmación; la prueba se encuentra en el total de escenas filmadas, las cuales, en su mayoría fueron utilizadas en el corte final, algo extraño en una producción, y que es de los grandes logros tanto de dirección como del equipo entero”, opinó el coprotagonista.

Finalmente, Vázquez hace hincapié en las probables consecuencias que la pandemia mundial ha originado en la industria nacional cinematográfica, tanto a nivel de producción como de taquilla.

“Desafortunadamente, estamos viviendo unos de los gobiernos que carece de interés hacia las artes y la cultura. Si bien han tenido aciertos en otros rubros, considero que en lo que respecta a cultura, probablemente sea uno de los peores gobiernos que hemos presenciado desde Miguel de la Madrid”, aseveró.

“Se aproxima un panorama nada alentador para el cine, sin embargo, tanto el séptimo arte como el teatro siempre han tenido que luchar contracorriente, y estas situaciones no callarán nuestras propuestas e iniciativas”, finalizó el actor.

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