Opinión


Promesa presidencial que se requiere ver cumplida

Promesa presidencial que se requiere ver cumplida | La Crónica de Hoy

Una de las promesas de campaña del actual Presidente y que más entusiasmó a los electores fue su afirmación de que “primero los pobres serían atendidos” y esto no se está viendo como se esperaba, lo cual es preocupante, ya que más de la mitad de los mexicanos vive con carencias: 46.2% en pobreza y 9.5% en pobreza extrema. Según datos del Coneval, tres de cada 10 personas no tienen ingresos para obtener la canasta básica,

La OCDE afirma que México es el segundo país con mayor desigualdad y que en 20 años no ha cambiado. La mayor pobreza se encuentra en el sur, sur sureste y parte del centro del país. Hay hambre y desnutrición crónica en 10.1% de la población urbana y en 19.9% de la población rural. En el pasado sexenio aumentó en dos millones el hambre y la desnutrición y cerca de un millón doscientos mil son niños y se verán seriamente afectados en su desarrollo físico y mental.

Ante esta realidad los mexicanos esperaban acciones más agresivas para abatir la pobreza, sólo se ha visto el programa para los jóvenes, pero las familias no sólo tienen jóvenes. En campaña se anunció el cambio de varias secretarías de Estado a las zonas con mayor pobreza, con lo cual se crearían fuentes de empleo en vivienda y servicios; se abrirían mercados, escuelas, actividades cultuales y de esparcimiento, en fin toda una transformación económica, pero sólo se anunció el trasladar una parte de la Secretaría de Educación a Puebla, lo cual no sabemos si se hizo, ya que el tema no se ha vuelto a tocar.

Se esperaba que al conocer los estados con gran pobreza y qué secretarías llegarían, se empezaría a crear infraestructura en los estados que las recibirían: mejorar su urbanización, creación de locales escolares, universidades, cadenas mercantiles que anunciaran su establecimiento, en fin toda una renovación económica que detonaría el crecimiento económico y social.

Claro que también habría resistencias del personal que se negaría a trasladarse de la Ciudad de México a otros estados, pero ante la determinación de hacerlo, podrían reconocerse también las ventajas de vivir en ciudades bellas y tranquilas, trabajar cerca de su casa, comer en familia, etc.etc.

La Ciudad de México podría desarrollar al máximo su vocación turística, habría creación de nuevos empleos, promoción de sus riquezas culturales. México no sería una excepción, hay países como España que su ciudad capital es preferentemente turística y hay una Secretaría de Gobierno en cada Provincia.

Hay que tener presente que con los adelantos tecnológicos los ciudadanos ya no tienen que tramitar sus asuntos administrativos acudiendo personalmente a las oficinas, casi todo se puede hacer a distancia con las computadoras.

El Presidente ha tomado decisiones que se veían difíciles de realizar y se ha arriesgado. Esta descentralización también fue anunciada en su campaña, sería deseable que la realizara ya que llevamos muchos decenios siendo el país con mayor desigualdad. Los mexicanos ya requieren cambios que acaben con ella.

Tal descentralización depende sólo de la decisión presidencial y sería también una oportunidad para los inversionistas nacionales que podrían establecer sucursales en los estados a donde fueran las secretarías: Universidades y escuelas privadas, supermercados, tiendas de todos tipos, servicios diversos que serían fuentes de empleo.

México tiene que dejar de ser el país de la desigualdad social y la descentralización puede ser un medio efectivo, el Presidente tiene la palabra. Se preocupa por cumplir todas sus promesas y ésta traería grandes beneficios a los que menos tienen.

 



Doctora en Ciencias Políticas
melenavicencio@hotmail.com

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