Opinión


¿Renuncias en cascada?

¿Renuncias en cascada? | La Crónica de Hoy

Las renuncias de Martínez Cázares al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de González Blanco a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con independencia de las cartas publicadas y las causas en ellas expresadas, tienen como fondo del escenario un gobierno de la 4T reaccionario (que reacciona a las circunstancias) y que aparenta una falta de previsión y planeación, excesivamente centralizado, y dependiente de los mensajes que se emitan en las conferencias mañaneras.

El desabasto de medicinas y material médico —que el discurso oficial niega— era algo que tarde o temprano iba a surgir en la opinión pública. Era un secreto a voces que la importación de medicamentos y la compra de los mismos por instituciones públicas estaban suspendidas o por lo menos retrasadas. Ante la evidencia que se manifiesta como hongos con cartelones y testimonios en hospitales, el gobierno decide una estrategia similar al supuesto desabasto de combustible: ocultar la realidad para evitar que los “conservadores” la utilicen en su contra. El mismo Presidente reconoció que mintió durante la crisis del huachicoleo.

 

¿Por qué renuncian los aliados de ocasión de la 4T? Hay varias hipótesis que pongo a consideración de los lectores:

 

a) Los titulares de las dependencias y entidades son auténticos floreros en su cargo. El abogado, los administradores central y regionales, el contralor y los superdelegados son nombrados por la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal, la Oficialía Mayor de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Coordinación General de Delegaciones de Presidencia, respectivamente. Esta circunstancia reduce significativamente el margen de maniobra de los responsables políticos frente al Presidente y la sociedad, ya que cualquier programa u acción está condicionada a que se apruebe el presupuesto y la viabilidad jurídica y administrativa en otra instancia. “Bajo Reserva” de El Universal consigna que González Blanco estaba cansada de “nadar de muertito” (26-05-19).

 

b) La centralización de las decisiones del gobierno en los cuatro ejes de la Administración Pública Federal mencionados tienen agendas propias y no necesariamente alineadas a la presidencial y entre sí.

 

c) La consolidación de las compras gubernamentales en la Oficialía Mayor de la SHCP que ha provocado desabasto en insumos esenciales para la operación de las dependencias y entidades como es el caso de las medicinas.

 

d) La renuncia antes del inicio del actual gobierno de servidores públicos clave para sus organizaciones que prefirieron legítimamente jubilarse o solicitar su liquidación ante la expectativa de que la reducción de salarios afectarían sus derechos laborales y la no ocupación de las plazas por su congelamiento o falta de autorización de la SHCP.

 

e) El despido de trabajadores eventuales y la cancelación de las sustituciones (especialmente en el sector salud) que redujo la capacidad de respuesta de las instituciones de atención directa a la ciudadanía o procesos de reorganización que afectan la operación rutinaria.

 

f) La contratación o promoción de servidores públicos sin la experiencia suficiente para ocupar los cargos o el rescate de personas sin relación directa con la administración pública desde los años ochenta del siglo pasado, lo que ha provocado numerosas curvas de aprendizaje en áreas estratégicas o brechas generacionales que requieren de plazo de adaptación.

 

g) El draconiano memorándum de austeridad presidencial, que impone recortes significativos al gasto programado que en muchas dependencias y entidades, se tradujo en el despido masivo de mandos medios de la administración pública, sin que hubiera una reestructuración previa, ni una razonabilidad de los mismos, así como la cancelación de programas prioritarios o compromisos adquiridos con instancias internacionales, locales o municipales.

 

h) La incertidumbre de los servidores públicos de carrera (5 a 20 años) que todavía colaboran con la 4T, que no conocen su futuro laboral, no tienen líneas de acción claras, ni confianza para proponer estratégicas para la superación de los rezagos que todos saben que existen.

 

i) El miedo de los miembros del gabinete ampliado a que en la conferencia mañanera el Presidente desmienta sus declaraciones, les corrija la plana o los descalifique velada o abiertamente.

Lo anterior deriva de la reforma centralizadora a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, que es un reflejo del estilo personal de gobernar, y de las prioridades del Presidente: el combate a la corrupción con base en una honestidad ejemplar autoproclamada, la superación de la grave situación de inseguridad y el rescate anacrónico de la industria petrolera.

Parece que hay un gran costo político y administrativo de permanecer en el gobierno o incorporarse al mismo.

Esto no significa que no haya servidores públicos en la reserva morenista para asumir el cargo que eventualmente se desocupe por una renuncia, sino que el equipo sufrirá constantes reajustes que no beneficiarán al gobierno, ni a la sociedad.

Hay que reflexionar sobre la conveniencia de la centralización y la estrategia de organizar la agenda gubernamental a partir de lo dicho en la conferencia mañanera.

 


Miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel I
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