Opinión


Responsabilidad

Responsabilidad | La Crónica de Hoy

El sentido de la vida, es lo que hacemos con ella.
A todos nos fueron otorgadas facultades  y virtudes para desarrollarlas, el no hacerlo es un desperdicio.
Todos sabemos de moralidad, por eso cuando cometemos errores, nos damos cuenta que estamos creando nuestra propia infelicidad.
En el fondo todos sabemos lo que es correcto y lo que es incorrecto, pero el orgullo, la ignorancia y la superstición muchas veces hacen que lo olvidemos.
En cambio cuando estamos encauzados hacia el bien, podemos discernir cuándo tropezamos con el mal.
Por lo cual hay que tratar  de tener un comportamiento del que no tengamos que arrepentirnos jamás, y no ser tan ligeros en censurar las acciones de los demás, sino mejor reflexionar si nuestras propias acciones son censurables ante nosotros mismos.
Cuántas veces le atribuimos a la divinidad la causa de todas nuestras desgracias, siendo incapaces de reconocer que nuestras circunstancias muchas veces obedecen a la toma de decisiones erróneas que hemos adoptado.  
Por ejemplo, una persona despilfarradora no debe echarle la culpa a Dios o a la vida, si de pronto experimenta carencias materiales, puesto que no ha pensado ni organizado su vida para  el futuro, sabiendo que hay que hacerlo, ya que incluso muchos animales guardan comida para el invierno.
Y qué decir del hombre vicioso que pierde la salud y entorpece sus ideas, por ser incapaz de utilizar su voluntad para dominar sus excesos, y tomar el control de su organismo.
Iniciemos por reconocer que nuestra situación actual es el resultado de las decisiones que tomamos en el pasado, y que nuestra situación futura será el reflejo de las decisiones que estamos tomando ahora, en estos tiempos.
Entonces, no debemos perder el tiempo para realizar las actividades que contribuyan a nuestro desarrollo, hacer y realizar todo lo que sea útil a nuestro progreso. Asumir que las circunstancias y las personas que requerimos para nuestro crecimiento, ya están aquí, sólo hay que encontrarlas.
Seamos conscientes de que la vida está llena de oportunidades, y que muchas veces es nada más nuestra apatía o descuido lo que provoca que las cosas malas o negativas nos sucedan, en lugar de las positivas y maravillosas a las que todos tenemos derecho.
Cualquier acto trasciende en la vida. Pero los buenos actos llenan tu vida de luz, y los malos actos de oscuridad. Y no hay a quien echarle la culpa, siempre será nuestra responsabilidad.

Mail: corzoalma17@yahoo.com

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