Opinión


Roberto Alvim

Al secretario de Cultura de Brasil se le hizo fácil realizar un discurso similar al del nazi Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del dictador alemán Adolfo Hitler, para hablar del arte brasileño y sus alcances. Las reacciones pidieron su retiro del puesto y el presidente Jair Bolsonaro lo destituyó. Pero el asunto es más grave, porque cómo es posible que un ministro de cultura no tenga la visión para entender que el genocidio que causó el nazismo es una herida que nunca se podrá superar.

Roberto Alvim | La Crónica de Hoy

Al secretario de Cultura de Brasil se le hizo fácil realizar un discurso similar al del nazi Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del dictador alemán Adolfo Hitler, para hablar del arte brasileño y sus alcances. Las reacciones pidieron su retiro del puesto y el presidente Jair Bolsonaro lo destituyó. Pero el asunto es más grave, porque cómo es posible que un ministro de cultura no tenga la visión para entender que el genocidio que causó el nazismo es una herida que nunca se podrá superar.

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