Opinión


Rudo con el Rey; flojito y cooperando con Trump

Rudo con el Rey; flojito y cooperando con Trump | La Crónica de Hoy

Esta semana, sin venir al caso, López Obrador se lanzó contra la corona española. Por medio de una carta dirigida al rey Felipe exigió una disculpa pública por los excesos de la Conquista. La carta era, en principio, privada, pero él decidió hacerla pública. Allá lo tomaron como una descortesía diplomática y así respondieron. Provocó una tormenta política de la que puede sacar raja en puntos de aprobación. Algunos dicen incluso que la maniobra fue ideada por su esposa, Beatriz Gutiérrez, en el marco de un libro que escribió precisamente sobre la Conquista y que ya se perfila como el best seller del año.

Esta misma semana, ayer para ser precisos, López Obrador tuvo oportunidad de ponerse firme frente al gobierno de Estados Unidos, pues Donald Trump sostuvo, en uno de sus descarados mensajes de Twitter, mintiendo de manera evidente, que México no ha hecho absolutamente nada para detener a los migrantes centroamericanos, pues sólo habla y no actúa. Lo hizo en el marco del movimiento de la llamada “Caravana Madre”, que puede traer a México a más de 20 mil personas, la mayoría hondureñas.

Fue una agresión descarada. ¿Qué hizo AMLO? Hizo como que la virgen le hablaba, repitió la frase de Bora, aquella de “Yo respeto” y dijo que no quiere ningún tipo de pleito con Estados Unidos. Las diferencias son diametrales. Busca pleito con España por algo que pasó hace 500 años y deja pasar las insolencias de Trump que ocurrieron ayer en la mañana. No hay que pasar por alto que hay indicios claros de que agencias de Inteligencia norteamericanas podrían estar detrás de las caravanas, como una forma de presionar al Congreso a fin de que le suelte recursos para construir su dichoso muro. Trump lanzó un derechazo a  México  pero no tuvo respuesta.

De esto se desprende que la relación con Trump es el punto vulnerable de Andrés Manuel. No sabe cómo entrarle. Es obvio que tienen un pleito pendiente que será gravísimo. Quiere posponerlo tanto como sea posible. La criticada visita del yerno de Trump a casa de Bernardo Gómez, y la gira relámpago de Olga Sánchez a Miami, tuvieron como punto central, casi único, el tema de la migración. México ha hecho mucho más que lo que le corresponde con el fin  apaciguar a un vecino berrinchudo, peligroso y, ya lo vimos, malagradecido.

 En el entorno del presidente López Obrador se dice que en la relación bilateral México-EU está la verdadera razón, el motivo de fondo, del nombramiento de Marcelo Ebrard como canciller. Un canciller con gran autonomía, algo parecido, aunque suene a herejía, a lo que hizo el dueto Peña-Videgaray. AMLO acepta que no le entiende al asunto internacional y que no sabe qué hacer ante el megapatán que habita en la Casa Blanca y que tiene el poder de descomponer el panorama político y económico del país.

No fue fácil en su momento para Videgaray y no lo será para Marcelo Ebrard, aunque ambos sean hombres de luces. El único aliado que tiene México en la oficina de Trump, plagada de supremacistas blancos, es Jared Kushner, el yerno, con el que por lo menos se puede hablar.

Trump volverá a la carga y el pretexto de la “Caravana Madre” es el que estaba esperando para lanzarse con todo contra el Congreso dominado por los demócratas y contra sus vecinos del sur, donde por ahora reina Morena. Con respecto a la relación bilateral con EU, lo peor está por venir.

 

jasaicamacho@yahoo.com
Twitter: @soycamachojuan

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