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Santiago Abascal, la piñata patética de Hernán Cortés que quiere reconquistar España

ESPECIAL. El candidato de extrema derecha se cree heredero del conquistador de México y dice que los “sudacas” deberían agradecer haber sido adoctrinados, en vez de exigir al rey que pida perdón. Pese a su radicalismo, los nostálgicos del franquismo regresarán al Parlamento tras las elecciones de este domingo.

Santiago Abascal, la piñata patética de  Hernán Cortés que quiere reconquistar España | La Crónica de Hoy

Santiago Abascal, con casco de conquistador.

Días antes de que comenzara oficialmente la campaña para las elecciones del 28 de abril en España, Santiago Abascal, candidato del partido de extrema derecha Vox, colgaba en internet una foto suya con un casco de conquistador en la cabeza. Respondía así a otra foto, la del candidato del conservador PP, Pablo Casado, con la Espada de Covadonga (Asturias), donde empezó la reconquista cristiana de la península Ibérica, que culminó con la expulsión de los musulmanes, en enero de 1492, y la llegada de Cristóbal Colón al continente americano, en octubre de ese mismo año.

En vez de discutir sobre los problemas que realmente afectan a los españoles —el desempleo, la violencia machista, el independentismo catalán, la inmigración…— los dos líderes derechistas se peleaban en las redes para ver quién defendía mejor la España más retrógrada, la de la espada y la cruz, la de Hernán Cortés y la del dictador Franco, que se creía enterrada desde la restauración de la democracia, hace ya 40 años.

Una carta oportuna. La absurda y estéril polémica no habría tenido largo recorrido, de no haber ocurrido lo imprevisto el 25 de marzo: se filtra a la prensa una carta del presidente Andrés Manuel López Obrador al rey Felipe VI, en la que le conmina a que pida perdón por la conquista de México, ocurrida hace 500 años. No podía haber llegado en mejor momento una petición que despertó instantáneamente los peores instintos de la derecha neofranquista.

El mismo día que estalló la polémica, Abascal escribió el siguiente tuit: “López Obrador, México y toda América deberían agradecer a los españoles que llevaran la civilización y pusieran fin al reinado del terror y barbarie al que estaban sometidos. Nada más que decir. España dejó Nueva España como un ­territorio rico y próspero”. Para ilustrar su ataque al mandatario mexicano, el líder ultra se tomó la molestia de buscar una foto tomada por arqueólogos mexicanos de una pila de cráneos de víctimas sacrificadas por sacerdotes para “alimentar” a los dioses de Tenochtitlán.

Aunque el tuit iba dirigido a “a los sudacas” —forma despectiva de muchos españoles para referirse a los latinoamericanos (creyendo, en su ignorancia, que México está en Sudamérica)—, el mensaje de Abascal hay que leerlo en clave electoral. “Hagamos que España vuelva a ser grande”, sería el mensaje que se esconde detrás de las palabras del candidato de Vox a López Obrador y a todos los mexicanos.

“Cuando en España no se ponía el sol”. Consciente del éxito que tuvo Donald Trump con su lema “Make America Great Again”, que logró despertar los peores instintos del supremacista blanco (aunque a base de mentiras y falsedades). Abascal cree que España no se merece que los “izquierdistas” sigan “profanando ese pasado glorioso, cuando en España no se ponía el sol”.

Su estrategia funcionó. La dura respuesta de Abascal al mandatario mexicano no sólo fue trending topic ese día, sino que rescató del olvido su foto de “conquistador”. Satisfecho, el líder de la extrema derecha no ha dejado de soltar titulares a cada cual más extremista, esperando así pescar la mayor cantidad de votos entre los “verdaderos españoles”.

“Hay un supremacismo feminista que busca que los hombres vivan acobardados”, defiende Abascal, o “Los españoles tenemos derechos a defendernos con armas”, recuerda en sus mítines, en los que oportunamente rescata algún crimen cometido por un inmigrante, al igual que hacía en campaña Trump. El resto de promesas no difieren de las pronunciadas por los nuevos líderes populistas de extrema derecha en países donde se han logrado avances progresistas similares a los de España en las últimas décadas, como el matrimonio gay y la ley del aborto, que con Vox quedarían ilegalizados.

La “esperanza” socialista. El radicalismo de Abascal ha logrado despertar al nacionalismo español, pero podría tener un peligroso efecto bumerang para la derecha y acabar beneficiando al actual mandatario socialista Pedro Sánchez, que ahora es visto por muchos españoles como un candidato moderado y sensato. Al menos es lo que anuncian las encuestas.

Según la publicada ayer por el diario El País, la extrema derecha española lograría el 12.5% de los votos, lo que traducido en escaños le corresponderían 32, sólo uno menos que sus enemigos ideológicos de Podemos. El partido que más se identifica con el franquismo regresaría por la puerta grande al Congreso de los Diputados e incluso podría ser clave para formar gobierno, si junto con el PP y Ciudadanos (liberales) logran sumar 176 escaños necesarios para la mayoría absoluta.

Sin embargo, el miedo a Abascal ha disparado también la intención de voto del PSOE, que podría lograr un 28.8% y hasta 129 escaños, muy lejos de los que obtendrían sus enemigos tradicionales del PP, que se quedaría con 17.8% de votos y sólo 75 escaños.

En seis días sabremos si España apuesta por una alianza de centroizquierda o apuesta por una triple alianza de derecha dura, que podría llevar las relaciones de España con México a su punto más bajo desde la dictadura de Franco.

 

fransink@outlook.com

 

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