Opinión


Si naces pobre, mueres pobre

Si naces pobre, mueres pobre | La Crónica de Hoy

La movilidad social en México es un fantasma. No existe. Ocho de cada diez mexicanos no logran ascender en la escala social ni salir de la pobreza. Si naces pobre, mueres pobre. Y es todavía peor para las mujeres con hijos, les cuesta el doble de esfuerzo que a un hombre mejorar sus condiciones de vida, según el informe de Movilidad Social en México 2019 que realiza el Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

Nuestro país es desigual también por regiones. Sur y norte tienen diferencias abismales. En el sur, 86 de cada 100 mexicanos nacidos en un ámbito familiar de pobreza no logra superarla. Mientras que en el norte, 54 de cada 100 sí logran escalar y salir al menos del estrato de pobreza extrema. Es decir que una persona en el norte tiene 3.5 veces más posibilidad de salir de la pobreza que uno que nace en la misma situación en el sur.

No sólo influye la región, también el género y la maternidad. Según el estudio si eres una mujer y tienes hijos menores de seis años, la movilidad es menor pese a que la región o circunstancias sociales y económicas sean similares a la de los hombres.

El 82 por ciento de los hombres participan en el mercado laboral; en las mujeres ese porcentaje cae a la mitad, sólo el 43 por ciento participan en trabajos remunerados, mientras que desciende hasta en un 36 por ciento si las mujeres tienen hijos menores de seis años.

 Y aunque las mujeres hayan nacido en una escala socioeconómica más alta tienen un mayor riesgo de descenso que los hombres.

Los estereotipos y roles de género evitan que las mujeres tengan movilidad social. La mayor parte del trabajo que hacen las mujeres es de cuidado y labores domésticas que no tienen remuneración económica y están condicionadas a los sueldos de sus parejas y familiares.

Como bien dice el estudio, en México la población está determinada por el origen, clase social y género y no por el mérito, el talento o el potencial. “La falta de movilidad social no sólo es una calamidad individual: la sociedad en su conjunto también sufre al desaprovechar valiosos recursos humanos.  ¿Cuántos mexicanos no están alcanzando su potencial? ¿Cuánto talento se está desperdiciando?”

A México le urge crear políticas públicas para generar ­terrenos más parejos y priorizar la igualdad de oportunidades. Porque “la  desigualdad de oportunidades es injusta y tiene consecuencias negativas para toda la sociedad. Con altos niveles de pobreza y desigualdad como los que existen en México, una sociedad sin igualdad de oportunidades se polariza. Como resultado, sin igualdad de oportunidades no importa cuán grandes sean los esfuerzos de quienes nacen en situaciones de mayor desventaja, sus posibilidades de mejora serán limitadas”.

El informe también propone algunas consideraciones de acción pública que sirven como igualadores sociales que ayudan a que las personas puedan acceder a una mayor movilidad social como la educación, salud, trabajo, protección social.

 

Twitter: @wendygarridog
wengarrido@gmail.com

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