Opinión


Siete escenas del absurdo nacional y el ejército

Siete escenas del absurdo nacional y el ejército | La Crónica de Hoy

ESCENA PRIMERA.- El 14 de julio de 2015, en un día sin lluvia, colmado de banderas y saltos de paracaídas, las armas nacionales, los soldados y los gendarmes de la policía federal, marchan en París en el desfile por un aniversario más de la Toma de la Bastilla. Ya no en Puebla, sino en los Campos Elíseos, las armas nacionales se cubren de gloria.

Sobre los adoquines de la vieja ciudad —“…me moriré en París, con aguacero…”—, suenan sus botas por los Campos Elíseos, entre el Arco del Triunfo y la Plaza la Concordia, con marcialidad y emoción. Por el cielo, entre el plomo y el azul, vuelan las águilas mexicanas. El teniente coronel P. Meunier, dice, “¡C’est magnifique!”. Enrique Peña y François Hollande aplauden.

ESCENA SEGUNDA.- El portal informativo del gobierno anuncia:

“…Con motivo de la conmemoración del CCV Aniversario del inicio de la gesta heroica de la Independencia de México (2015), 800 elementos de la Policía Federal están listos para conformar una columna a pie que desfilará este miércoles 16 de septiembre, encabezados por el Comisionado General, Mtro. Enrique Galindo Ceballos, y los titulares de las siete divisiones de la corporación…”

Tiempo después Galindo sería destituido por los hechos turbios de Nochixtlán, Oaxaca, donde los maestros de la CNTE atacaron a las fuerzas policiacas y tomaron el pueblo.

ESCENA TERCERA.- El verde Campo Marte —con su enorme monumento a la Lealtad recortado sobre el Paseo de la Reforma, bajo la sombra de la enorme bandera nacional— está colmado por los elementos de la Guardia Nacional, impecables con sus grises uniformes nuevos. Es la mañana dominical.

El Señor Presidente hace sonar su voz. En la mampara posterior, como si de pronto Helguera (el gran ilustrador de los almanaques mexicanos), hubiera olvidado sus habilidades para dibujar a los indios, se ha puesto una imagen de Cuauhtémoc como etiqueta cervecera. Idealizado, con extraña nariz pelotuda y boca de labios como riñoncito. Un penacho fantasioso. Cuauhtémoc, símbolo de la gran derrota.

(VOZ)

“Integrantes de la Guardia Nacional:

“Vengo en nombre de la patria a encomendar a su valor, patriotismo y estricta disciplina esta bandera, que simboliza su independencia, sus instituciones, la integridad de su territorio y su honor.

“¿Protestan honrar y defender con lealtad y constancia esta bandera?

VOCES A CORO: Sí, protesto.

PRESIDENTE: Al concederles el amparo de su sombra y el honor de ponerla en sus manos, garantizo a la Patria, con fundamento de las virtudes que les reconozco, que como buenos y leales integrantes de la Guardia Nacional sabrán cumplir su protesta”.

“…Y el día de hoy se inicia formalmente el despliegue, la operación de la Guardia Nacional que va a estar en 150 regiones del país, que va a cubrir una primera etapa todo el territorio nacional con 70 mil elementos; y poco a poco va a ir creciendo, porque vamos a tener, a cubrir 266 regiones con 150 mil elementos de la Guardia Nacional. Ya empezamos y se va a consolidar pronto también esta institución.

“Hemos avanzado rápido, no hemos tenido obstáculos porque contamos con el apoyo sincero de las Fuerzas Armadas.

“Quiero reconocer la lealtad de marinos, de soldados y de los oficiales de estas dos instituciones que, repito, son dos pilares para el buen funcionamiento del Estado mexicano. Y me ayuda mucho el que no sólo actúen con lealtad, sino que internalicen mi manera de pensar y coincidan conscientemente los dos secretarios, el almirante Ojeda y el general Sandoval...”

ESCENA CUARTA.- ENTREVISTA AL SEÑOR PRESIDENTE: “Si por mí fuera, yo desaparecería al Ejército y lo convertiría en Guardia Nacional, declararía que México es un país pacifista que no necesita Ejército y que la defensa de la nación, en el caso de que fuese necesaria, la haríamos todos.

“Que el Ejército y la Marina se convertirían en Guardia Nacional para garantizar la seguridad

—¿Es deseo o es plan?, se le inquirió.

—No lo puedo hacer porque hay resistencias; una cosa es lo deseable y otra, lo posible...

“…A veces la ideología obnubila. Todos debemos quitarnos la carga ideológica y ser muy realistas. No vamos a afectar a las comunidades. Al contrario, la mayor parte de los beneficios están orientados a los pobres. No vamos nosotros a reprimir a comunidades indígenas”, apuntó.

ESCENA QUINTA.- 26 de marzo del 2009. En el Centro de Mando de la Policía Federal, allá por los infames y polvorientos terrenos de Iztapalapa, Hillary Clinton—conjunto de saco y pantalones rojo escarlata bajo el sol del mediodía —recorre con Genaro García Luna, Secretario de la Seguridad Publica, las novísimas instalaciones. Ya se prepara la Iniciativa Mérida. Apresurado un redactor sube este texto al portal del Gobierno. Es el siguiente:

“…La Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Rodham Clinton, acompañada por el Secretario de Seguridad Pública federal, Ingeniero Genaro García Luna, recorrió hoy las instalaciones del Centro de Mando de la Policía Federal en la Ciudad de México.

“La funcionaria estadunidense tuvo oportunidad de conocer de cerca cómo se coordinan las estrategias de inteligencia y las acciones operativas contra la delincuencia, gracias al equipo, tecnología y adiestramiento con que cuenta la Policía Federal.

“En el área del Centro de Monitoreo, el Secretario García Luna le explicó a la Secretaria Clinton la Estrategia Integral para la Prevención del Delito y Combate a la Delincuencia, destacó el funcionamiento de Plataforma México, un concepto tecnológico avanzado de telecomunicaciones y sistemas de información en el que se integran todas las bases de datos relativas a la seguridad pública del país…

“…Este megasistema de datos tiene como objetivo que, mediante la transmisión e intercambio de voz, datos, video e imágenes entre las dependencias federales, estatales y municipales, se genere información de inteligencia operativa contra la delincuencia y el crimen organizado”.

ESCENA SEXTA.- Enojados, sin información sobre su futuro, tratados como semovientes en los obligados traslados a la Guardia Nacional, sin certeza de respeto a sus derechos laborales, estigmatizados como heraldos del pasado corrupto y podrido, los federales toman el Centro de Control. El gobierno promete no reprimir su derecho a manifestarse, pero les advierte de la mano dura. Dejarlos gritar y tomar edificios,  es una cosa; aceptar sus argumentos, otra.

Ni un paso atrás.

“Ciudad de México, 3 de julio (SinEmbargo).– Elementos de la Policía Federal (PF) tomaron esta mañana las instalaciones del Centro de Mando ubicado en la Alcaldía Iztapalapa de la Ciudad de México para protestar en contra de su incorporación a la Guardia Nacional.

“Ante esta situación, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que no se va a obligar a nadie a trasladarse a otra corporación, ya que el cambio de los policías federales a la Guardia Nacional es voluntario.

“Más tarde, Patricia Rosalinda Trujillo Mariel, coordinadora operativa de la Guardia Nacional, fue agredida por los agentes cuando intentó ingresar al sitio con la finalidad de darles un mensaje”.

ESCENA SEXTA.- El Secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo, ofrece una entrevista.

“(EoL).- …se instaló —dice—, la oficina de transición necesaria para liquidar en un plazo de 18 meses a la Policía Federal e integrarla a la Guardia Nacional, y destacó los avances en las negociaciones con los elementos inconformes.

“Indicó que dicha oficina tendrá representantes en todas las áreas e instalaciones de la corporación, donde se ofrecerá información de carácter administrativo y jurídico, y opciones para la eventual readscripción del personal.

“En entrevista televisiva, el funcionario  dijo que en ningún momento se ha planteado ni ha estado sobre la mesa despedir al personal o desconocerles derechos, antigüedad, sueldos o prestaciones; “absolutamente no, nada de eso y lo importante es que ya quedó claro en la mesa de negociación y eso ha tranquilizado a los grupos inconformes”.

ESCENA SÉPTIMA.- En la redacción del diario el jefe de Información busca afanosamente un dato:

—¿Cuánto ha costado la Policía Federal?

—Jefe, lo encontré, dice un  redactor: del año dos mil a la fecha, México ha gastado en esa fuerza, 306 mil 954 millones de pesos.

—¿Nada más?

—Nada más.

 

Rafael Cardona

rafael.cardona.sandoval@gmail.com

elcristalazouno@hotmail.com

 

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