Escenario


Tatiana Huezo competirá en el Festival de Cannes con “Noche de fuego”

La cineasta mexicana competirá en la sección Una Cierta Mirada, la segunda más importante del legendario encuentro cinematográfico

Tatiana Huezo competirá en el Festival de Cannes con “Noche de fuego” | La Crónica de Hoy

Foto: (Cuartoscuro)

La directora mexicana Tatiana Huezo competirá con Noche de Fuego en Una Cierta Mirada del Festival de Cannes, sección oficial que este año centra su foco en el cine más joven y de autor.

Rodada en Neblinas, Landa de Matamoros, un pequeño poblado en la sierra Gorda de Querétaro, Noche de Fuego retrata la historia de amistad de tres niñas que viven en un lugar en el que es peligroso crecer siendo mujer. Las pequeñas tienen escondites bajo tierra para escapar de la amenaza de ser secuestradas y sus madres las entrenan para huir de la muerte y para escapar de aquellos que las convertirían en esclavas.

“El contexto es hostil y está enmarcado en el ámbito de la siembra de maíz y amapola en las montañas, que podría ser cualquier montaña de cualquier pueblo de nuestro país. Su narrativa, sin embargo, ofrece una mirada honesta frente a la violencia del mundo adulto”, comentó la realizadora de origen salvadoreño cuando presentó un adelanto en Los Cabos, en el 2019. 

La película, ligeramente inspirada en la novela Ladydi de Jennifer Clement, es la historia de tres amigas que viven en un pequeño poblado en la montaña en medio de un contexto violento. “Es una historia que habla del amor, de la amistad, de la lealtad, pero sobre todo habla de una mirada honesta frente a la violencia y frente al silencio del mundo adulto, creo que esa es la esencia de la película”, comentó Huezo durante la presentación del filme.

La cineasta estaba preparando un documental sobre niños y adolescentes en ambientes hostiles cuando el productor Nicolás Celis le ofreció realizar una adaptación del texto Clement. En un inicio, Huezo rechazó la oferta, pero no pudo sacarse la idea de la cabeza, especialmente al convertirse en madre.

“Invariablemente ver a mi hija me remonta constantemente a mi propio atrás y creo que parte del corazón de la película viene de algo personal”, mencionó la directora, primera mujer ganadora del Ariel a Mejor Dirección. “A nivel personal esta película ha significado mirar para adentro. Noche de fuego ha sido un viaje hacia adentro, hacia mi propia infancia, hacia mi propia adolescencia”.

“Intenté mirar desde los ojos de una niña, tengo una hija y eso me remonta a mirar atrás, viene de de algo muy personal... aunque es una película que también tiene su génesis en la adaptación del libro de Jennifer Clement”, dijo. 

Además, Huezo reconoce que la creación de la cinta ha sido complicada, especialmente considerando que significa su introducción en la ficción. “Vengo del documental, de trabajar muy de cerca con la realidad, de poner en escena la realidad y, a grandes rasgos, lo que ha significado este salto para mí, este tránsito entre trabajar en el documental y encarar mi primera ficción ha sido algo intenso”, destacó. “Tal vez lo más importante ha sido poner las emociones de un ser humano en la piel de un personaje. Creo que ese ha sido el reto más importante”.

Dieciocho películas, seis de ellas óperas primas, se proyectarán en Una Cierta Mirada, que en 2020, al igual que el certamen, no pudo celebrarse debido a la pandemia y que este año vuelve a la Croisette del 6 al 17 de julio.

Huezo, que tiene 49 años y doble nacionalidad, mexicana y salvadoreña, ganó reputación internacional con su primer documental, El lugar más pequeño, en 2011. Su segundo proyecto, Tempestad (2016), centrado en la violencia mexicana, se llevó el premio Fénix al mejor documental en los premios Goya.

El delegado general del certamen, Thierry Frémaux, señaló este jueves en conferencia de prensa que en esa sección también estará presente la directora rumana Teodora Mihai con La Civil, filme coproducido por el cineasta mexicano Michel Franco.

Noche de fuego es su primera película de ficción y se enfrentará entre otras a Delo, de Alexey German Jr.; Blue Bayou, de Justin Chon; Bonne Mère, de Hafsia Herzi; o Valdimar Jóhansson con su ópera prima Lamb.

Una Cierta Mirada, según admitió Frémaux, ha sido considerada a menudo como la sección en la que acababan las películas que no habían encontrado su hueco en la competición oficial, pero el certamen le quiere devolver este año su “sentido original”, con la mirada puesta en esa cinematografía más joven.

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