Opinión


Todo empezó con Peña…

Todo empezó con Peña…  | La Crónica de Hoy

Estancamiento económico, ascenso de la maldad y violencia criminal y oleada migratoria convertida ya en crisis humanitaria, son grandes y graves fenómenos que estaban aquí, años antes, incubados y creciendo desde hace varios años. Pero la ceguera y la negligencia mexicanas las han convertido en un trío desgraciado que define la vida contemporánea.  

Lo peor es la violencia. Los años 2013 y 2014 parecían el inicio de una recuperación nacional. 18 mil y 15.5 mil homicidios violentos que, aritméticamente, indicaban una recuperación, una leve promesa civilizatoria. Pero en 2015, 2016 y sobre todo en 2017 todo empeoró y ¡28,753 asesinatos! volvieron a llenar de espanto casi todo el territorio nacional.

No obstante 2018 nos deparaba un nuevo, siniestro clímax, con un saldo final de 34 mil 202 personas asesinadas, 16 por ciento más que el año más violento jamás registrado en México. Pero el espanto no cesa y el ritmo de homicidios y sevicia no retrocede, sigue aumentando en este año (17 mil 010 en lo que va del sexenio y 14 mil 133 asesinatos en 2019), con un mayo que ascendió la violencia como ningún otro mes estudiado (todos, datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública). Nuestro gran fracaso social y estatal sigue con nosotros. 

Luego está la oleada migratoria que proviene de Centroamérica y ahora también de ciertos países africanos. 198 mil extranjeros presentados ante la autoridad migratoria es el pico histórico ocurrido en… 2015, cuando Peña Nieto era nuestro Presidente ¿lo recuerdan?

2016 observó los mismos niveles (186 mil) para bajar drásticamente en 2017 y repuntar de nuevo al año siguiente hacia 138 mil 612 migrantes detenidos. Las marejadas diarias de seres humanos, de sur a norte, fluyen entre nosotros al menos desde hace un lustro (Secretaría de Gobernación, datos del Instituto Nacional de Migración, junio de 2019).

Vista gorda y negligencia han sido las respuestas típicas, hasta la recién grosera amenaza del señor Trump.

Y por supuesto, el proverbial estancamiento económico que se ha incubado en México durante todo el siglo XXI. La primer década de esta centuria (sí, la panista) es la de peor desempeño económico en 100 años: 1.48 por ciento crecimiento del PIB en promedio, más abajo que la década perdida, la supuesta edad de plomo que nos heredó el feo populismo en  los ochenta y cuya media decenal fue de 2.3 por ciento. Pero si prolongamos el ejercicio a la década presente y miramos el arco completo de 2010 a 2019, tenemos un promedio de 2.8 por ciento, con el 2019 como el año que, previsiblemente, protagonizará el peor desempeño económico desde la crisis financiera.

Con una noticia aún peor: el ingreso por cabeza de los últimos 20 años, en México, ha crecido 12 por ciento en términos reales (dos décadas para ganar 1,120 pesos si ganabas mil en el cambio de siglo), o visto de otro modo, un ritmo de crecimiento del ingreso por mexicano de 0.8 por ciento anual, la cuarta parte del crecimiento chino en el mismo lapso ¿alguien duda de las razones del malestar y el pésimo humor nacional?   

Muy bien: vivimos regidos por tres procesos “estructurales”, malditos y heredados de otra época, larvados en las placentas neoliberales del pasado. El problema es que, con todo y nuevo gobierno, con muchas promesas y con la austeridad enseñoreada y convertida en “principio de la patria”, seguimos dominados por las mismas tendencias.

Todo empezó con Peña, sí, pero hay demasiadas líneas de continuidad y nada esencial ha cambiado. 

 

 

ricbec@prodigy.net.mx

@ricbecverdadero

 

 

 

 

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