Escenario


“Todo lo invisible”, una carta de esperanza para reflexionar sobre la ceguera

Entrevista. La semilla de este filme se da en la propia experiencia de la directora Mariana Chenillo, quien tras padecer miopía se preguntó sobre lo que le pasaría si llegara a perder la vista

“Todo lo invisible”, una carta de esperanza para reflexionar sobre la ceguera | La Crónica de Hoy

Foto: (Cortesía) El filme es protagonizado por José María de Tavira, Ari Brickman y Bárbara Mori.

“Todas las personas a lo largo de su ciclo de vida vamos a experimentar al menos cinco tipos de discapacidad”. Esta información la da el Comité de los Derechos de las Personas con Discapacidad y fue retomada durante la presentación de la película Todo lo invisible, semanas atrás, durante su debut en la edición 18 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), en donde compitió al Mejor Largometraje Mexicano de Ficción. 

El 22 de abril llegará a las salas de cine esta película dirigida por Mariana Chenillo y protagonizada por Ari Brickman, Bárbara Mori, José María de Tavira y Daniela Schimdt. En entrevista el elenco y la directora nos cuentan cómo fue el proceso y qué significa para ellos esta historia. 

“Es una historia que escribimos Ari y yo hace ya varios años, se trata de este personaje que pierde la vista y que tiene una familia y una vida con las obligaciones convencionales y su vida cambia de un segundo a otro y la película sigue ese sentido, el volver a encontrarle sentido a las cosas y asumir quién es el hombre que es ahora”, contó Chenillo. 

Además, ella misma se ha repetido las preguntas que dan origen a la historia. “Yo he tenido desprendimiento de retina y soy súper miope y sí me he preguntado mucho ¿qué pasa si lo que haces tienes que dejar de hacerlo? ¿si te pasa algo que hace que tengas que abandonar por completo tu profesión? Entonces esa pregunta era importante responder y a lo largo del proceso se fueron sumando más cosas”.

“El proceso de escribir la historia me llevó por este camino: encontrar la parte esperanzadora, pero no la respuesta fácil de pensar de manera positiva, sino todo lo contrario (...) La película no es melodrama, tiene humor a pesar de ser tratado como un tema difícil. Es una carta de esperanza: Significa volver y que todo tenga sentido de nuevo”, enfatizó la realizadora.

El protagonista de esta nueva producción es Jonás (Ari Brickman), un dentista felizmente casado con una académica de renombre (Bárbara Mori) y padre de dos hijas pequeñas. Un día, mientras lleva a sus hijas a la escuela, sufre un accidente cuando se activa intempestivamente la bolsa de aire de su camioneta y lo deja ciego. Lo que sigue es un largo duelo que lo lleva a reencontrarse con un antiguo novio de su esposa, ajustar cuentas con su padre y buscar una indemnización que él considera mínimamente justa para compensar su condición actual.

La directora agregó que, “queríamos seguir de manera muy cercana a un personaje para generar con el espectador una relación de mucha empatía con el personaje, como entender las cosas desde su punto de vista, era importante”.

“Esta película fue un reto tras otro, ya cuando nos acercamos a la filmación, nos preparamos con cosas más tangibles sobre cómo reaccionaban los personajes, cómo reaccionaban a esta situación desde un lugar creíble, que esa es la palabra mágica en este rodaje y algo por lo abogaba muchísimo Mariana: ‘vamos a buscar que no caiga ni en chascarrillo fácil ni el ciego que hemos visto en muchas películas’, sino algo que verdaderamente, fuera real y que al final nos conmoviera”, agregó Brickman. 

Si bien el proyecto es dirigido por Chenillo, también es un desafío importante en la carrera de Ari Brickman, pues se involucró como coproductor, coguionista, realizador de la música y, desde luego, uno de los personajes más complejos de su carrera. La preparación de este personaje le llevó seis años, cuando el proyecto en lugar de llevar el nombre de Todo lo invisible se llamaba Guía para el viajero que no quiere preguntar.

“Hubo acercamientos con gente que nos dieron referencias muy específicas. Personas que estaban en el rango de edad que tuvieron estas experiencias y se prestaron para el diálogo (...) A mí me ayudó a verlo desde un lugar muy real; fue importante darme cuenta, al conocer a estas personas, que dentro de la incapacidad eran completamente capaces”, dijo Brickman.

“Me nutri de todas esas pláticas que tuve, me puse unos pupilentes que me impedían ver del todo y me ayudaron a generar esa incomodidad que tiene el personaje, pero para crear ese entorno familiar me ayudó mucho la generosidad de Bárbara (Mori) que cuando se subió al proyecto entregó todo su corazón”, añadió el actor quien además contó que su compañera de elenco lo llevó vendado de los ojos por las calles de la Ciudad de México y organizó una cena con Marco Margain, un chef que “brinda cenas para ciegos y personas que quieren tener experiencias para despertar los sentidos”.

Por su cuenta, Mori mencionó que uno de los desafíos que fue: “llevar a Amanda a donde soñamos y ser el soporte que Jonás necesitaba que fuera y construir los momentitos que tiene como creíbles y reales. Tuve que compartirle a Amanda un poco de mi vulnerabilidad y mi fortaleza, porque tenía que ser el balance para que no todo se desmoronara alrededor.

La actriz contó que lo primero que pensó después de leer el guion fue: “yo quiero hacer esta película, no me importa lo que tenga que hacer. Es que, de verdad, es un guion que llega a la profundidad de la vulnerabilidad de nosotros y te genera una empatía, por el personaje de Jonás y todo lo que pierde. Perder un sentido como seres humanos debe ser la cosa más fuerte que hay”, finalizó.

Tras su paso por el festival de Morelia, Todo lo invisible estará en las salas de Cinépolis.

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