Opinión


Trump, 8chan y el terrorismo de supremacistas blancos

Trump, 8chan y el terrorismo de supremacistas blancos | La Crónica de Hoy

El discurso racista y xenófobo de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, es la pólvora que ha alimentado las armas de la ola de terrorismo por parte de jóvenes supremacistas blancos. Trump los legitima. Internet los conecta.

La campaña antimigrante y su odio generalizado a los mexicanos y los latinos ha tenido consecuencias devastadoras: personas asesinadas por jóvenes creyentes del nacionalismo blanco.

Sólo en 2019, Estados Unidos ha tenido 251 tiroteos masivos con al menos 276 muertos y otros cientos de heridos. Han muerto más estadunidenses por ataques terroristas nacionales que por ataques terroristas internacionales desde el 11 de septiembre, según informó el FBI.

El sábado pasado Patrick Crusius disparó en un Walmart de El Paso, Texas, una ciudad de mayoría hispana y conocida por su atmósfera binacional (México-Estados Unidos), por su cercanía a Ciudad Juárez. Mató a 22 personas, ocho de ellas mexicanas, e hirió a 24.

El atacante, que recientemente cumplió 21 años, se desplazó diez horas en automóvil desde Allen, Texas, hasta El Paso para “acabar con la vida del mayor número de mexicanos posibles”, como declaró a la policía.

Las investigaciones apuntan que Patrick Crusius publicó un manifiesto en 8chan, un sitio web que funciona como foro y permite que los mensajes de los usuarios generen hilos de conversación. Los usuarios pueden participar de forma anónima y no hay reglas específicas.

8chan es una plataforma que ha servido desde hace varios años a los supremacistas blancos para conectarse, publicar manifiestos, teorías racistas y planear ataques y hasta para felicitar y aplaudir actos de terrorismo.

Hoy 8chan está sin servicio. La empresa Cloudfare que alojaba el sitio dejó de proporcionar sus servicios. Si se confirma que el manifiesto está relacionado directamente con el atacante, sería el tercer acto terrorista similar en menos de cinco meses que se anuncia en este foro: los atentados a las mezquitas de Christchurch en Nueva Zelanda y la sinagoga de Poway, California.

El manifiesto publicado en 8chan de 2 300 palabras, con título traducido como La verdad inconveniente inicia apoyando a otro terrorista y supremacista blanco que perpetró los ataques contra dos mezquitas en Christchurch y promueve la teoría conocida como El gran reemplazo, que alude a un supuesto plan para sustituir a la población blanca por migrantes de África y Oriente Medio. También menciona que “los hispanos tendrán el control del gobierno local y estatal de mi amada Texas y cambiarán la política para ajustarse mejor a sus necesidades”.

Internet está permitiendo que los supremacistas de todas partes del mundo se conecten y se fortalezcan. ¿Qué están haciendo las empresas tecnológicas para evitarlo? ¿Y los gobiernos? Cuando el terrorismo venía de Oriente Medio, los grandes monstruos tecnológicos como Google, Facebook y Twitter se organizaron para eliminar todas las cuentas y los millones de decenas de propaganda de Isis y Al Qaeda, como apuntó el domingo pasado una editorial del New York Times, pero no han tomado las mismas medidas cuando ahora el terrorismo viene de los supremacistas blancos.

Trump toma en cuenta el origen étnico y el color de la piel para categorizar a un “enfermo mental” o a un terrorista. Si el atacante es blanco, su enfermedad mental jaló el arma, no lo hizo el arma. Así que el presidente pide una reforma por la salud mental y no un mayor control de armas. Trump condena el odio y el racismo a regañadientes, pero profesa en todo su discurso y sus acciones ese mismo odio y racismo, que no inició con Trump, pero que ahora lo encabeza y lo inviste.

Los supremacistas blancos tienen un vocero. Tienen un gobierno que los legitima y les facilita las armas. El terrorismo de los supremacistas blancos debe ser detenido, porque parece ser mucho más peligroso por el poder político que los protege.

 

Twitter: @wendygarridog
wengarrido@gmail.com

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