Mundo


Trump emula a Nixon y veta al Congreso de EU, informe que podría incriminarlo

Niega a demócratas acceso a la versión sin censura del informe Mueller. Cámara baja vota en desacato al fiscal general por negarse a declarar sobre la trama rusa. “Trump está pidiendo cada día que lo destituyamos”: Pelosi.

Trump emula a Nixon y veta al Congreso de EU, informe que podría incriminarlo | La Crónica de Hoy

El fiscal general, William Barr, declarado en desacato por el Congreso.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recurrió ayer a su poder ejecutivo para bloquear la petición de la oposición demócrata de acceder a la versión sin tachaduras del informe del fiscal especial Robert Mueller sobre la trama rusa, en un desafío al Congreso que recuerda a los intentos del presidente Richard Nixon por vetar información relacionada con el escándalo Watergate, lo que no impidió que finalmente se abriera un proceso de destitución en su contra y renunciara al cargo.

Por primera vez en su mandato, Trump invocó el “privilegio ejecutivo”, un recurso extremo que permite al presidente de EU negar al poder Legislativo o al Judicial material de su gobierno que considere sensible. Trata así de evitar que el Congreso conozca los detalles que ocultó el fiscal general de EU, Williams Barr, y que podrían hacer referencia a lo que Mueller consideró indicios de que el mandatario republicano obstruyó reiteradamente la investigación sobre si su equipo de campaña conspiró con los rusos para perjudicar a su rival demócrata, Hillary Clinton.

“Ante el flagrante abuso de poder del congresista (demócrata Jerrold) Nadler, y por petición del fiscal general, el presidente no tiene otra opción que invocar su privilegio ejecutivo”, anunció la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

“Crisis constitucional”. Nadler, que preside el Comité Judicial de la Cámara baja (controlada por los demócratas), había solicitado al Departamento de Justicia revisar la versión sin censura del informe de Mueller, incluidos los tramos confidenciales.

“Estamos en una crisis constitucional”, dijo Nadler a los periodistas en el Congreso. “Éste es un ataque a la capacidad del pueblo estadunidense de saber lo que está haciendo la rama ejecutiva. Es un ataque a la esencia de nuestra democracia”, añadió.

Tras presentar en abril la versión censurada del informe Mueller, el fiscal general de EU, William Barr, acusado por los demócratas de actuar como si fuera el abogado de Trump, concluyó que no hay pruebas de que el entorno del entonces candidato republicano colaborara con Rusia durante su campaña electoral en 2016.

Sin embargo, ante la duda arrojada por el propio Mueller de que Barr ocultó una posible obstrucción de Trump a su investigación, los demócratas pidieron (sin éxito) interrogar al fiscal general.

Fiscal en desacato. Ante la negativa de Barr a testificar bajo juramento, el Comité Judicial de la Cámara de los Representantes votó ayer a favor de declarar en desacato al fiscal general de EU, con 24 votos a favor y 16 en contra.

Además del intento de llevar a los tribunales a Barr, los demócratas tienen la posibilidad de pedir a las cortes que examinen la constitucionalidad de su recurso al “privilegio ejecutivo”.

En 1974, en pleno escándalo Watergate y ante los intentos de Richard Nixon de obstruir la investigación, la Corte Suprema de EU limitó notablemente la capacidad de los presidentes de recurrir a ese poder para prevenir la entrega de datos al Congreso.

Al respecto, Nadler argumentó ayer que, si la Corte Suprema se pronunció contra el intento de Nixon de proteger las grabaciones que lo incriminaban en el Watergate, con más razón lo hará el máximo tribunal en el caso de documentos que no sólo ha revisado el presidente, sino también alguien externo a la Casa Blanca como es el equipo entero de Mueller. “Ganaremos estas batallas judiciales”, pronosticó el legislador.

Por su parte, la líder de la Cámara de los Representantes, Nancy Pelosi, lo tiene claro: “Trump está pidiendo cada día que lo destituyamos”.

Comentarios:

Destacado:

LO MÁS LEÍDO

+ -