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Trump enfunda la espada tras el G-7: dispuesto a hablar con China e Irán

El presidente de EU, propone su mansión en Florida para la cumbre del año que viene. Las potencias acuerdan donar sólo 20 millones para un fondo de emergencia para la Amazonia.

Trump enfunda la espada tras el G-7: dispuesto a hablar con China e Irán | La Crónica de Hoy

Macron pasó el testigo de la Cumbre del G-7 a Trump, que quiere organizarla el 2020 en su mansión de Florida. (Foto: EFE)

La cumbre del G-7 en Biarritz (Francia), cerró ayer sin grandes compromisos de las potencias mundiales, pero con un presidente de Estados Unidos, Donald Trump, más apaciguado que cuando llegó, quizá pensando ya en la cumbre del G-7 de 2020, para la que propuso que se celebre en su mansión en Florida, Mar-a-Lago.

Uno de los mayores logros es la intención del mandatario republicano de dar una oportunidad más a China para evitar una guerra comercial abierta entre las dos grandes superpotencias. Si el viernes llegó a Biarritz anunciando nuevos aranceles contra productos chinos y ordenando a las empresas estadunidenses que salgan del país, ayer partió del sur de Francia diciendo que China “es un gran país” y que Xi Jinping “es un gran líder”.

El negociador de Pekín, Liu He, anunció que China “se opone firmemente a un recrudecimiento de la guerra comercial” con Estados Unidos y prefiere “negociaciones tranquilas”.

Trump aprovechó la declaración de Liu para anotarse una victoria y declaró en tono magnánimo que las conversaciones con los negociadores chinos “comenzarán muy pronto”. Eso sí, consideró que China quiere esa negociación porque “ha perdido muchos empleos” por la guerra comercial y busca “una solución sensata”, pero recalcó que su país afronta la situación “en una posición más fuerte para lograr un acuerdo justo para todos”.

La noticia hizo que Wall Street rebotara con fuerza, después del desplome del viernes. El índice Dow Jones se anotó un ascenso superior al 1%.

Advertencia de Macron. A pesar de lo que el Gobierno de Washington considera como un triunfo el mensaje de Pekín, Trump recibió una advertencia amistosa del Emmanuel Macron, presidente francés y anfitrión de la cumbre, quien avisó que “ estaremos vigilantes” para proteger los intereses de “todo el mundo” y evitar que Washington logre concesiones exclusivas de Pekín.

Acercamiento a Irán. Donde sí se anotó Macron un triunfo diplomático fue en la cuestión nuclear iraní, que pasó en pocas semanas de poner a EU y a la República Islámica al borde de la guerra, a aceptar Trump reunirse con el presidente iraní, Hasán Rohaní, a petición del anfitrión de la cumbre, un día antes del golpe de efecto de Macron con la invitación por sorpresa del canciller iraní, Mohamad Zariz a Biarritz.

“Si las circunstancias son ­correctas, estaría ciertamente de acuerdo (en reunirme con Rohaní)”, declaró Trump.

A cambio, Trump esperó una contrapartida con Rusia, expulsada en 2014 del entonces G8 tras la anexión ilegal de Ucrania. “Creo que es mejor tener a Rusia dentro de la tienda de campaña que fuera”, declaró.

No tuvo éxito. La respuesta de Macron fue: “Mientras la situación en Ucrania no se solucione” no es momento “de oficializar” el retorno de Vladimir Putin.

Ayuda a la Amazonia. Con la notable ausencia de Trump, los líderes del G7 acordaron una partida de urgencia de 20 millones de dólares para costear el envío de aviones cisterna a la Amazonia, donde, según Macron, hasta el momento han ardido 1.2 millones de kilómetros cuadrados (dos veces la superficie de Francia).

En cualquier caso, la donación de los países más ricos sabe a poco. Casi simultáneamente al anuncio, el actor Leonardo di Caprio anunció una donación de 5 millones de dólares de su propio bolsillo.

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