Opinión


Turismo, ¿oportunidad de riesgo?

Turismo, ¿oportunidad de riesgo?  | La Crónica de Hoy

En estos tiempos en que las posibilidades de un estancamiento económico global acechan a nuestro país, vale la pena dedicar tiempo a revisar la situación en que se encuentra la industria turística que, por lo menos hasta hace muy poco tiempo, parecía ser una de las pocas actividades en expansión. Representando así, a mi parecer, una gran oportunidad para el crecimiento y desarrollo de nuestro país.

Una posibilidad muy a la mano que de verdad sorprende que no haya podido captar el interés (y apoyo) del gobierno de la 4T. Ahí están como evidencia de lo anterior, las decisiones de desmantelar el CPTM o las considerables reducciones al de por sí exiguo presupuesto de la Sectur. Y ahí están también las omisiones sobre el tema turístico en el reciente Informe de Gobierno de AMLO y las cifras que con gran pertinencia analiza el Reporte ­Gemes1, interesante publicación sobre turismo, en su última edición del mes de septiembre, las cuales distan mucho de indicar un panorama alentador.

En este orden de ideas, resulta oportuno tomar en cuenta lo que el Foro Económico Mundial publica en el reporte The Travel and Tourism Competitiveness Report 2019: Travel and Tourism at a Tipping Point, en el que evalúa las capacidades competitivas en turismo de 140 economías. Este reporte se emite en el contexto de la cifra de 1,400 millones de llegadas de turistas internacionales en todo el mundo, las cuales generan 10.4% del PIB global en 2018, según la Organización Mundial del Turismo. Éste es el tipping point (o punto de inflexión) al que hace referencia el reporte. El mundo alcanzó este número de turistas dos años antes de lo previsto, haciendo de la cifra de 1,800 millones para 2030 una meta conservadora.

El índice examina cuatro subdimensiones: el ambiente facilitador, el cual mide el entorno de negocios, la seguridad, la salud, la educación y la adopción de las tecnologías de la información. La segunda dimensión es la política turística, que incorpora los pilares de la priorización de turismo en el gobierno, la apertura económica, la competitividad de precios y la sustentabilidad ambiental. El tercer subíndice es la infraestructura que agrega la aeroportuaria, de carretera y puertos, y de servicios turísticos. Por último, la dimensión de ­recursos naturales mide los pilares de medio ambiente y cultura.

A nivel global, el reporte señala que ha existido una expansión de la infraestructura del transporte aéreo en la capacidad de la ruta y en el número de aerolíneas que prestan servicios. Esto ha transformado los costos de viajar, haciendo que el pilar “competitividad de precios” muestre el mayor aumento porcentual desde 2017. También, entre 2015 y 2018, el número de millas de vuelo en el mundo incrementó en 30%, con las economías de ingresos medios están liderando este cambio.

Por otra parte, existe un papel más relevante de la conectividad digital, que se encuentra más integrada en el sector. El número de suscripciones móviles desde 2017 ha aumentado más de 25%. Tecnologías emergentes como la biometría, la criptografía y el blockchain facilitan el tránsito de pasajeros en viajes internacionales. La identidad digital y los pasaportes biométricos ya operan en la mayor parte de los países, en un camino que podría dirigirse a una célula de identidad global y a lo que el Foro llama the known traveller al poder utilizarla para servicios privados.

Una de las tendencias que es especialmente relevante para México es la mejora de la seguridad para el viajero. Las economías de Oriente Medio y África del Norte están liderando esta agenda. Existe una relación entre la apertura en los requisitos para viajar y las mejores condiciones de seguridad en los destinos. El norte de África experimentó este fenómeno con el aumento de los viajes aéreos y las condiciones de seguridad.

El turismo sostenible es un desafío para un futuro con más turistas, los puntajes de Sostenibilidad Ambiental se han visto impulsados ​​por el aumento de los tratados ambientales y el financiamiento para la sustentabilidad. Pero desde la edición 2017 del Índice, el puntaje promedio global para el cumplimiento de las regulaciones ambientales mejoró sólo un 0.4%, principalmente en África subsahariana. Tailandia y Bali han cerrado playas icónicas debido a la gran demanda de turismo y a una gestión tardía de los recursos naturales; mientras que Venecia, en un caso extremo, ha decido limitar el número de cruceros anuales.

Europa es la región más competitiva por sus recursos culturales y una infraestructura de transporte más conectada y especializada en turismo, así como la preparación de sus países en nuevas tecnologías. A pesar de la madurez de sus destinos, se ha vuelto más atractiva por la competitividad de precios. Un papel relevante para esta región fue el pilar de prioridad del turismo para los gobiernos. España, Francia y Alemania se encuentran en las primeras posiciones del índice. Y España destaca en las dimensiones de seguridad e infraestructura para el turismo.

Asia-Pacífico es la segunda región más competitiva con la mejor combinación de recursos naturales y culturales, así como viajes de negocios. Japón se encuentra en la cuarta posición global, destacando en los pilares de salud, ambiente de negocios y seguridad.

En el continente americano, Estados Unidos es la economía más competitiva, mientras que Bolivia muestra la mayor mejora subiendo nueve puntos. A pesar de los atractivos de la región y un progreso en la adopción de las TIC en el turismo, el entorno para hacer negocios y la seguridad han limitado los cambios en América Latina.

México se encuentra en el lugar 19 con un ascenso de 3 puntos respecto a 2017. Nuestro país se sitúa en el primer lugar global en el subíndice de recursos naturales, pero se encuentra en la posición 108 en sustentabilidad ambiental. Por otra parte, en los pilares de infraestructura, el país está en el lugar 37 en infraestructura aeroportuaria y en el lugar 75 en infraestructura portuaria y terrestre. De igual forma, México tiene debilidades en la preparación para las tecnologías de la información (posición 81) y ha perdido competitividad de precios (posición 84). Pero la seguridad y la vigilancia son el pilar más débil para el país, con la posición 120 entre todas las economías.

Por otra parte, el Foro hace una comparación entre la competitividad turística y la competitividad de toda la economía como una medida de preparación para el futuro del turismo. México se encuentra en un nivel elevado de competitividad turística, pero en un nivel menor de competitividad total de la economía. El caso de España, el primer lugar en el Índice, el país mantiene una alta competitividad tanto turística como general, mientras que el caso de Israel presenta el escenario opuesto al de México con una baja competitividad turística pero una elevada competitividad de toda la economía.

Aun con las limitaciones de un estudio basado en encuestas, los datos son interesantes y debemos tomarlos en cuenta, si es que queremos seguir siendo ganadores en una actividad que, se diga lo que se diga, hoy por hoy, está en riesgo.

 

 

 

Óscar Espinosa Villarreal

ocarespinosavillarreal@gmail.com

@oscarespinosav

www.oev.mx

 

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