Opinión


Turismo, resistir es la divisa

Turismo, resistir es la divisa | La Crónica de Hoy

Lo que se requiere para relanzar al turismo con el vigor necesario para recuperar en un corto plazo, digamos seis meses, una dinámica de crecimiento, es el apoyo decidido del gobierno federal, en particular del presidente que es el funcionario con las atribuciones para hacer del turismo una actividad prioritaria.

Eso no ocurrirá. AMLO anda en otras cosas. El turismo no está en su radar. Nunca estuvo. La cancelación del proyecto del aeropuerto de Texcoco fue un mensaje contundente para quien quiso verlo y escucharlo. Qué bueno que el presidente quisiera acabar con la corrupción en el sector, algo agradecible. Incluso las revanchas políticas contra adversarios eran comprensibles, para regresar golpes que recibió en el pasado, pero terminar también con las instituciones y quitarle el dinero de la promoción turística para fondear el Tren Maya fue una decisión política que está saliendo carísima. Nada de esto le inquieta al mandatario porque su agenda es otra. De hecho, apuesto que él piensa que lo está haciendo de maravilla.

Es una pena. El turismo es una actividad que suele dar respuestas generosas en el corto plazo. Muchos de los empleos que hoy estamos anhelando podrían recuperarse vía turismo, pero no. El gesto más generoso del presidente con el el turismo es permitir que sigan adelante los fines de semana largos, como una dádiva, no como lo que es, un instrumento de activación de la activad económica que permite ingresos para miles de familias mexicanas.

Una vez asumido lo anterior, a la comunidad turística nacional no se quedará de brazos cruzados. Piden es que si no los ayudan que no los estorben. La comunidad se mueve, actúa, indaga, propone. En la semana vimos a gobernadores, secretarios de Turismo de los estados, empresarios, banqueros, legisladores, juntarse digitalmente para mostrar que quieren seguir en la jugada y que se resisten a ser un adorno. Desde luego que obtendrán logros, aunque sin ser pesimista creo que el más importante será aguantar a que llegue el 2024, lo que será muy meritorio, y luego con otro mandatario federal arrancar un nuevo juego.

Es así, porque para competir con fuerza en las grandes ligas del turismo mundial se requieren tres cosas: voluntad política, voluntad política, voluntad política. Pero esas aspiraciones tendrán que esperar y por ahora lo importante es juntar la energía necesaria para emerger, buscar regresar al juego y mostrar al mundo que la comunidad turística mexicana, que es resiliente como pocas, también saldrá de ésta.

Claro que lo hará, pero no le queda otra que seguir el camino largo. Las alianzas están muy bien, pero si por ahí no se presentan funcionarios federales será como trabajar en una dimensión alterna. Hay factores de fondo en la activad, que la hacen realidad, como la conectividad, la infraestructura (carreteras, luz, agua, seguridad) que están fuera del rango de los firmantes.

Estoy seguro que el turismo en el país retomará dentro de poco la ruta del c crecimiento, para comenzar a recuperar parte del perdido. Es algo natural como cuando decimos que el agua siempre encuentra su camino. México es un país integralmente equipado para el turismo, simplemente por el clima, la ubicación y la cultura milenaria. El destino del país está atado al turismo.

 

jasaicamacho@yahoo.com
Twitter: @soycamachojuan

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