Bienestar


Una tercera parte de los mexicanos tiene enfermedad del hígado graso

Entre el 20 y 30 por ciento de la población que vive con obesidad posiblemente tiene hígado graso

Una tercera parte de los mexicanos tiene enfermedad del hígado graso | La Crónica de Hoy

Los altos niveles de obesidad y sobrepeso que hay en nuestro país comienzan a encender la alerta respecto a un tema de salud que debe comenzar a atenderse de manera prioritaria y es que es el hígado graso, trastorno inflamatorio el cual de no atenderse a tiempo puede causar cirrosis y cáncer de hígado. 

La doctora Laura Cisneros, presidenta de la Asociación de Hepatología de México resaltó, la urgencia de comenzar a concientizar a la población respecto de esta enfermedad, ya que una tercera parte de los mexicanos tiene enfermedad del hígado graso, debido a que ocupamos el segundo lugar a nivel mundial con el mayor número de personas con obesidad mayores de 20 años y el primer lugar en el orbe en obesidad infantil. 

Esta condición hace que entre el 20 y 30 por ciento de la población que vive con obesidad posiblemente tenga hígado graso y de ellos, hasta un ocho por ciento pueden pasar por esteatohepatitis no alcohólica,  que es una enfermedad grasa pero que tiene un proceso inflamatorio agudo el cual va evolucionar hasta producir fibrosis y cirrosis y avanzar hasta el riesgo de tener cáncer de hígado. 

Lo más grave de esta condición, sostuvo, es que la enfermedad puede avanzar al grado de dañar el hígado y ocasionar cáncer, sin tener que cursar por cirrosis, lo cual es terrible, porque este proceso inflamatorio del hígado puede llegar al desarrollo de cáncer de manera directa. 

Los factores de riesgo, dijo, son diabetes mellitus, síndrome metabólico, hipertensión, hiperlipidemia (niveles elevados de grasa en sangre),  así como factores genéticos. 

Recordó que en este momento no existe ningún tratamiento farmacológico, con lo las únicas acciones que se pueden y se deben implementar de manera preventiva son una adecuada dieta balanceada acompañada de actividad física, durante 30 a 40 minutos diarios por lo menos durante cinco días a la semana. 

La doctora Nayelli Cointa, adscrita al departamento de hepatología, del Instituto Nacional Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, señaló que al cierre del 2020, las enfermedades del hígado representaron  la cuarta causa de muerte en el país, siendo cirrosis hepática e hígado graso, la primera causa, y refirió que hasta hace poco el virus de la Hepatitis C, era la primera causa de cirrosis, cáncer de hígado y el trasplante hepático. 

“Sin embargo esto ahora ha cambiado, porque ya hay tratamiento para la Hepatitis C, y ahora es el hígado graso la principal causa que lleva a esta situación”, y el principal problema es que es una enfermedad silenciosa, asintomática y hasta que han pasado muchos años y las personas han comenzado a desarrollar complicaciones es que la gente se da cuenta que están enfermas. 

Esto ha ocasionado que muchos pacientes estén en lista de espera en espera de un trasplante hepático, porque están muy mal, o han desarrollado cáncer de hígado, aún sin pasar por la fase de cirrosis hepática”.

DONACION DE HIGADOS, PERO ESTÁN GRASOSOS

Otro grave problema que se tiene en el país es la baja tasa de donación de órganos en el país con apenas 200 trasplantes al año, mientras que países como Estados Unidos realiza entre siete y ocho mil trasplantes al año, España ronda los cinco mil, y en México se hacen 200 trasplantes al año, “así que no hay un gran impacto en este tema de los trasplantes. 

Aunado a lo anterior, para el caso del trasplante de hígado, la mitad de los que son donados, están tan grasos que no se pueden aprovechar. 

Ante este panorama, la mejor medida es la prevención y comenzar a tomar acciones para no desarrollar hígado graso y todas las complicaciones que ello conlleva, sobre todo en la población joven, niños y adolescentes y adultos jóvenes, ya que  vemos a personas de 25 años, que ya son hipertensos. 

Un riesgo más que la gente debe saber, es que las personas con hígado graso pueden llegar a tener insuficiencia renal, desarrollar  otros tipos de cáncer como el colorrectal, e incluso por la cercanía del hígado con el corazón, toda la grasa que está en el hígado se va al corazón, ya que la distancia entre ambos es apenas del grosor del dedo pulgar. 

El presidente de la Asociación Mexicana de Gastroenterología, Marco Lira advirtió que esta condición no es exclusiva de la gente que vive con obesidad o sobrepeso, ya que también se presenta en personas delgadas, y aunque es menor la posibilidad de que tengan cirrosis, sí se ha encontrado que hay mayor mortalidad en estos pacientes. 

De ahí que el médico especialista al estudiar al paciente deberá hacer una historia dietética, ya que regularmente el problema viene desde la familia, con lo que, lo mejor que pueden hacer las personas es cambiar estilos de vida, bajar de peso, comer saludablemente y hacer ejercicio de manera habitual. 

Los factores que pueden llevar a una persona a que acuda con el especialista es una cintura de más de 80 centímetros en las mujeres, 90 en los varones, tener un Índice de Masa Corporal (IMC) por arriba de 30, resistencia a la insulina. 

Si se logra bajar un 5% de peso la persona estará reduciendo grasas, si baja un 7% disminuye la inflamación y si logra perder un 10% disminuye la fibrosis en el hígado y entonces comienzan importantes beneficios. 

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