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“Violet Evergarden: La Película”, el renacer de una última carta de amor

Corte y Queda. El incendio en los Kyoto Animation Studios, en el 2019, marcó una tragedia para el anime. La compañía regresó de la mano del final para la popular serie de animación que llegó a las salas de cine mexicanas

“Violet Evergarden: La Película”, el renacer de una última carta de amor  | La Crónica de Hoy

Foto: (Especial)

El exitoso anime de Kyoto Animation Studios, Violet Evergarden, tenía planes interesantes en el ya lejano 2018, como una segunda temporada y su primer cinta titulada Eternity and the Auto Memory Doll. Sin embargo, el plan de continuar con este relato se vio bruscamente roto por el lamentable ataque incendiario que sufrieron en el 2019. 

El 18 de julio de ese año, las autoridades del lugar dieron el reporte de que un hombre de 41 años prendió fuego a un líquido inflamable alrededor de este importante estudio de animación. En este lamentable hecho que dejó una profunda marca en el pueblo japonés murieron 33 personas en un acto que fue considerado como uno de los peores incendios en la última década. 

A pesar de este siniestro que dejó huella en la historia reciente de Japón, el estudio se pudo levantar de las cenizas y el luto para seguir adelante una vez más. Y qué mejor manera de hacerlo que regalarnos una última carta emotiva para saber el destino final de Violet Evergarden, aquella Auto Memory Doll que aprendió paso a paso a entender el verdadero significado del amor. 

Después de los hechos sucedidos en el anime, donde Violet Evergarden continúa su labor escribiendo cartas usando el poder de la palabra escrita para expresar lo que sus clientes (y a veces ella) no pueden expresar de manera verbal, damos un salto generacional muchos años después de ello donde el mundo ha cambiado de manera drástica. 

Ahora, las cartas ya no son la herramienta de comunicación por excelencia, la radio y el teléfono tomaron su lugar y el recuerdo de aquellas Auto Memory Doll sigue como parte de la historia de una civilización que siguió adelante después de la guerra. Ahí, ante el fallecimiento de su abuela, una joven se dará cuenta de las cartas que recibió su familiar durante 50 años gracias a la labor de Violet. Invadida por la curiosidad, la chica decide averiguar lo que sucedió con aquella persona, con esa escritora fantasma que ayudó a su amado ser querido a seguir adelante con el poder de sus cartas. 

De ahí, viajamos al pasado, donde Violet asume un trabajo pedido por un joven llamado Julius que con el poco dinero que tiene busca dejarle unas cartas en forma de despedida a sus seres queridos sin que ellos se enteren. Cuando las cosas no parecen ser suficientemente dramáticas para la señorita Evergarden, su pasado regresa de forma dolorosa al enterarse de que la esperanza de que su querido Mayor Gilbert siga vivo es algo muy posible. 

Afortunadamente para el proyecto, el director encargado de hacer el anime, Taichi Ishidate, regresa para tomar las riendas de esta animación y dar un cierre adecuado al arco dramático de nuestra querida Auto Memory Doll. La animación de nueva cuenta llega a ser impecable y fiel al estilo no sólo del anime sino de la novela corta juvenil en la que se inspira.

Sin duda el estudio Kyoto Animation vuelve a demostrar ese eterno compromiso con los fans al regresarnos a ese mundo de fantasía del anime donde destacan esos escenarios y paisajes naturales, el diseño de los personajes así como la perfecta combinación entre la animación tradicional con unos toques de efectos visuales que hacen que este ‘slice of life’ de época donde existe Violet cobre vida de las mejores formas. 

Otro aspecto que es de aplaudir es el apartado musical, donde el regreso del compositor californiano Evan Call al proyecto genera una partitura emotiva que nos lleva por un vasto campo de emociones, siendo ese el acompañamiento ideal para vivir este drama romántico desde su primer minuto hasta su lacrimógeno, pero adecuado final. Otro regreso es el de TRUE, intérprete que ya había hecho un tema para el anime y ahora, con su canción “WILL”, resulta ser la cereza musical de un espectáculo animado que provoca un aluvión de emociones.

Pero es el guion de Reiko Yoshida el que destaca más, dándole la debida importancia al personaje de Violet, a la inevitable evolución tecnológica que dejará de lado su preciada labor y, sobre todo, ese destino final de su personaje que por fin descubre la verdad detrás de la misteriosa muerte de Gilbert a través de flash backs y flash forwards donde el presente se mezcla con el pasado para darnos un mensaje fiel a la esencia del anime y la novela corta.

Aunque la duración de casi dos horas y media podría ser considerada un tanto larga, se justifica de buena forma al enlazar estas líneas temporales que involucran la investigación de la joven y el caso de su abuela con el triste relato de Julius que además tiene que ver con el destino final de Violet, aquel donde su alma por fin obtiene esa paz que tanto necesitaba y el amor llega de las formas más inesperadas a su vida.

Así, la historia de Violet Evergarden llega a una conclusión que causa la misma empatía que la serie que Kyoto Animation hizo famosa, valiéndose de los recursos que hicieron click con el público desde su inicio, reafirmando la gran importancia de la palabra escrita, del amor y la manera de poder expresar los sentimientos así como del paso del tiempo y las memorias imborrables, todo en una cinta llena de emociones con todo y escena postcréditos. 

No cabe duda que Violet Evergarden resultó ser para Kyoto Animation un resurgir de las cenizas que nos entrega esta última carta de amor a la animación y al poder de la palabra escrita, ese que a veces se subestima pero que tiene el alcance de salvar una vida, conservar la memoria y poder llegar hasta el alma. 

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