Los Simpson, mal ejemplo para los niños | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

Los Simpson, mal ejemplo para los niños

Blanca Ríos, psicoterapeuta de la Asociación Mexicana de Psicología Clínica y Hospitalaria realizó para Crónica un análisis de las caricaturas de los Simpson, la cual se transmite de lunes a viernes por un conocido canal de televisión.
"La familia de los Simpson, es una familia disfuncional en el sentido de que en ella existe un padre: Homero, que resulta ser muy poco autoritario, es una figura muy devaluada; la madre manipuladora y que de alguna forma, ellos no fungen como las figuras de autoridad paternas que deben controlar a sus hijos, por lo cual la situación los lleva a que no existan límites dentro de la misma; en cuanto al pequeño Bart, es un niño que ha desarrollado una serie de características de personalidad antisocial que posteriormente podría desarrollar un transtorno de personalidad sociopático, en donde la persona se convierte en un ser manipulador, explotador, agresivo, que rompe reglas sociales, agrede, hace trampa, siempre tiene que llevar la delantera, con tal de afectar a los demás".
La terapeuta habló acerca de un episodio en particular de éstas caricaturas, en donde ejemplifica de manera clara la situación de Bart: "Yo recuerdo una caricatura que vi en donde supuestamente el niño cae en un pozo, ‹lo cual no era cierto‹ al principio para él, fue como la aventura el hecho de tener que estar gritando que cayó en un pozo y pedir auxilio; y cuando en realidad vio que nadie lo ayudó, empezó a llegar la noche y Bart se angustió aún más, al tiempo en que se percató de que nadie lo quería ayudar, solo así empezó a ser más auténtico y gritaba que era real, que por favor le creyeran que necesitaba la ayuda; hasta que alguien le trató de auxiliar, pero después el mismo Bart se burló del apoyo que se le dio, él sintió como mucho placer por el hecho de que finalmente logró manipular a las personas y de que pudo salir; haciendo un poco de show, llamando la atención de muchas personas, momento en el cual él se sintió la estrella del cine. Aquí se logra detectar que lo que en realidad sucede, es que el niño carece de la atención de las figuras paternas."
Por otra parte, la hermana de Bart, Lisa, "es una niña un tanto intelectual pero como muy devaluada, a quien de alguna manera también le han enseñado a ser una pequeña muy desplazada; parece ser que en ésta familia, la figura femenina está considerada como devaluada, que no tiene ciertos valores, que carece de intereses importantes, y que aquí el único que ha manipulado la situación familiar ha sido el pequeño Bart.
Maggie, la pequeña que siempre está succionando un chupón, es una niña que canaliza su ansiedad arrastrándose por el piso y que de alguna manera, también la ponen en una situación devaluada, porque además, en éstas caricaturas, ninguno de sus personajes crece, como que permanecen estáticos en una misma edad, y esto simboliza que es una familia estática, en la cual no existe un crecimiento, ya que debiera de haber un crecimiento, una evolución como persona, no tanto física, sino internamente, y sin embargo están detenidos, continuando con un mismo rol psicopatológico de enfermedad, que no les permite desarrollarse.
Otro punto importante es la imagen física que tienen éstos personajes: los ojos reflejan una actitud un tanto paranoia, de desconfianza, de sentirse como muy al pendiente de la crítica de los demás.
Marge; la mamá, lleva un peinado en chongo que es un tanto fálico, como si en verdad tuviera necesidad de una cuestión fálica de poder, porque no lo tiene en realidad; las bocas un tanto pronunciadas, sus caras un tanto deformes; resulta ser una familia un poco ambigua, como sin forma, no hay un control, no existen límites, no hay una buena comunicación.
Destaca en ésta familia, que siempre están sentados al frente del televisor, en donde se observa que la comunicación es muy limitada, es un poco la maldad de ver quien gana, quien lleva la ventaja; desde el inicio siempre se ve quien corre y quien se queda con el lugar, y quien sin él; quien le pega a quien y a quien se le cae encima algo, se maneja mucho la agresión, el sadismo, el tener que someter a la otra persona, no solamente dentro de la situación familiar sino también dentro del ambiente de lo que es su sociedad, su entorno".
La especialista destacó que la caricatura de los Simpson no resulta conveniente para los menores de edad, "pero en ocasiones es inevitable que un niño la vea, y más cuando uno les prohibe hacerlo, es cuando más se sientan frente al televisor; lo conveniente es que esté al pendiente una persona mayor a su lado, para que les expliquen que lo que sucede ahí no es normal, ni adecuado, dándoles una explicación analítica de ciertos puntos que como madre o padre, sean considerados importantes, en donde destaquemos que dentro de la caricatura pasan cosas que no se valen ni son adecuadas dentro de la familia, ni socialmente".
Existen edades en las que los niños buscan figuras con las cuales se logren identificar, "si los padres que por algún motivo se encuentran ausentes en la educación de sus hijos, no les brindan una figura con la que el menor se identifique, obviamente que el niño lo busca por otro lado, y pueden llegarlo a encontrar en alguno de los personajes que observan".
La etapa de la adolescencia suele ser un momento muy difícil, sobre todo en cambios de carácter y rebeldía, es un tiempo durante el cual al joven se le facilita el romper totalmente con las reglas sociales, es una edad en donde se consolida la personalidad del individuo, es decir: "lo que ya aprendieron de todos los patrones que observaron se consolida durante esta etapa, pudiendo tomar algunas características de actitud antisocial que presenta el famoso Bart; lo cual crearía ciertas influencias negativas para el adolescente, que en ocasiones los llevaría a realizar cosas que ni ellos mismos se podrían imaginar."

Importante vigilar lo que ven nuestros hijos
Blanca Ríos afira que uno de los principales puntos en esta problemática es que los padres debieran dedicar un poco más de tiempo a sus hijos; ‹ya que actualmente en muchos de los casos, ambos trabajan‹ que el poco tiempo que pudiesen dedicar fuera con calidad, dándoles siempre una razón de las cosas, una justificación del porqué.
A veces los menores se refugian en éste tipo de personajes porque no existe una convivencia familiar, "si la tuvieran, muy probablemente ellos no tendrían tiempo de ver a Bart Simpson, tal vez si los padres les inculcaran una cultura de música o de leer un buen libro, habría mayores opciones y no solo Bart".
Los padres no deben reprimir las expresiones de sus hijos: "el hecho de que un niño llore o manifieste algún sentimiento de alegría o preocupación, es bien importante porque al hacerlo, no se reprimen y tienen cierta libertad de hacerlo; cuando no es así, ellos buscan la libertad de manifestarse". (P. Huesca)

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