La primera grabación de Edison en México fue el Himno Nacional | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Lunes 11 de Abril, 2016

La primera grabación de Edison en México fue el Himno Nacional

El 6 de diciembre de 1877 Thomas Alva Edison probó con éxito su fonógrafo y dos meses después, el 19 de febrero de 1878, se le concedió la patente número 200 251 de los EU, (El Donador de la Electricidad-Thomas Alva Edison, Roberto Sayavedra), en ella ya incluía un disco de pasta en lugar del cilindro, descrito mas abajo, por don Guillermo Prieto. El prodigio llegó a México 11 meses después en su primera versión. En el callejón de Betlemitas 8 (actual calle de Filomeno Mata), en el antiguo Teatro Netzahualcóyotl, se realizaron las presentaciones públicas del Fonógrafo, convocado por los señores Wexel y Degrees para “nuestros hombres científicos y de todos aquellos que de alguna manera se interesan en los adelantos de la humanidad y especialmente en los inventos que son de positivo bien”. La fuente periodística consultada (El Siglo XIX, 4, 8, 15, 17 y 21 de octubre de 1878; Hemeroteca Nacional, UNAM) habla de dos presentaciones, la crónica de don Guillermo Prieto abunda en detalles de la segunda presentación, situándonos en el interior del teatro el 20 de octubre de 1878: los asientos “no estaban numerados”, sentándose la concurrencia en el lugar que deseara, un público escéptico, compuesto por “elegantes y hermosas señoritas,” caballeros, periodistas, científicos nacionales y estudiantes, esperaban el inicio del programa. Lo relevante, además de la presentación del fonógrafo, fue que se realizaron las primeras grabaciones en nuestro país, los asistentes pudieron “examinar detenidamente los últimos inventos del Sr. Edison: el teléfono, el micrófono y el fonógrafo”, aunque el impacto causado por el fonógrafo debió haber sido grande, dado que don Guillermo Prieto nos habla solamente de este último. Don Guillermo Prieto nos describe el salón y el “objeto de nuestra curiosidad”, sobre una mesita al centro del escenario “un cilindro horizontal de acero... una rueda, no muy grande, tendrá una tercia de diámetro, maciza de acero, con su manubrio en el centro con que se le de la vuelta... (en su parte superior)... otro cilindro de bronce... una boquilla... semejante a la parte superior de un anteojo sin vidrio..., (bajo la boquilla)... una ruedita negra de un metal tan fino... que tiembla con el simple aliento... los talentosos le llamaban diafragma... (de donde)... pende un punzoncito de acero.... muy fino, como una aguja para la munición (costura)”. Un caballero entendido en canto .Mr. Wexel extendió y alisó sobre un cristal una hoja de estaño, del ancho del cilindro de bronce, el cual forró con la lámina de estaño, en este momento Mr. Wexel “llamó a un caballero entendido en achaques de canto, hizo que adaptara con toda precisión sus labios a la bocina y entonó con voz vibrante nuestra marcha nacional”. Prosiguiendo con la narración de Guillermo Prieto, “aquello confieso que me empezó a cosquillear en el corazón, porque soy y pertenezco a la escuela “sensiblera” cuando se trata de mi patria... (oyéndose al momento de reproducirse)... una especie de rumor, y luego lejano, débil, pero claro y distinto, sin fallar un compás ni una letra, ni una vibración ... era una entrevista con lo sobrenatural y con lo divino, era una emoción que al fin se deshizo en una tempestad de aplausos”. Según las mismas palabras de Prieto, estaba aturdido, preguntándose si “¿Había ocultas corrientes eléctricas? ¿Había quien retuviese la voz a distancia y produjera la maravillosa alucinación?... Borró esa impresión una aria de Bum Bum en “La Gran Duquesa...” (la segunda grabación fonográfica realizada en México). novohispano@hotmail.com Narración con efectos de sonido La tercera grabación corresponde a un pequeño cuento narrado por el mismo señor Wexel: “Sonaba la música en un fandango en que había carcajadas de alegría, relances y arremetidas de la gente de bronce. De repente un matasiete llega imponiendo silencio y queriendo lanzar a la calle a los de la diversión. “El guarda interviene; los de la riña escapan por un corral, haciendo cacarear a las gallinas, alborotando al guajolote, despertando al cerdo gruñidor; corren los pelados, gritan “ladrones” los vecinos, ladran los perros, y es aquello una frasca de venirse el mundo abajo, oyéndose a la vez cantos, cacareos gruñidos, ladridos y gritos en todos los tonos... El público maravillado le hizo una grande y sincera ovación a Edison. “México, probó su ilustración en aquel homenaje al joven que honra la humanidad”. Estas grabaciones fueron un adelanto de las actuales compañías fonográficas, empresas radiodifusoras y efectos especiales de audio.

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