Gastan autodefensas $32 millones mensuales de origen poco claro | La Crónica de Hoy
Facebook Twitter Youtube Jueves 29 de Diciembre, 2016

Gastan autodefensas $32 millones mensuales de origen poco claro

¿Sueldo? La ayuda en promedio para ciertos autodefensas es de mil pesos semanales.

Al menos 32 millones de pesos al mes son gastados por las autodefensas michoacanas en rubros operativos, de acuerdo con una investigación de Crónica basada en testimonios de jefes y coordinadores de base. 
Esta cantidad no incluye la compra de armas ni de municiones, pero sí contempla alimentación, traslados, gasolina y “ayuda económica” a integrantes que no tienen otra fuente de subsistencia. 
Cada base de autodefensa, de entre 100 y 130 miembros, cuenta con un presupuesto mensual que ronda los 200 mil pesos. Y de acuerdo con líderes comunitarios, se han contabilizado alrededor de 160 bases en los 113 municipios del estado, para un total de 20 mil civiles armados.
Aunque los comunitarios afirman que los recursos provienen de fuentes transparentes y legales, en realidad la estructura del movimiento carece de un esquema de blindaje que evite al cien por ciento la circulación de dinero ilícito, en especial en los llamados Consejos de Autodefensa de cada municipio, que son los órganos encargados de otorgar a cada base una parte de su presupuesto semanal.
—¿Cuánto dinero se necesita para operar una base? —se le preguntó al comandante José Ruiz, un ex militar que sirve de estratega en el municipio de Tepalcatepec, donde surgieron algunos de los primeros grupos.
—Varía un poco, por el número de gente que la integra y la cantidad de compañeros que tienen posibilidades de estar en el movimiento sin recibir ayuda financiera. Pero en promedio, una base de 100 ó 130 autodefensas gasta 50 mil pesos a la semana, unos 200 mil pesos al mes.
—¿Para qué se usan?
—Más que nada para la ayuda de los que lo necesitan. Consideramos que se da dinero a una tercera parte de cada grupo. Los recursos también los utilizamos para los traslados y el combustible de nuestras patrullas comunitarias, aunque hay muchas que son camionetas de los mismos compañeros y en esos casos ellos cubren la mayoría de gastos.
—¿Qué ocurre en la base que usted dirige?
—Tengo 130 elementos, pero sólo se les ayuda económicamente a unos 45. El Consejo nos da 10 mil pesos semanales, que sólo sirven para la ayuda de 11 autodefensas; los recursos para darle a los otros 30 son de los mismos integrantes del grupo que sacan de su bolsa y les dicen: órale, ahí les va para el refresco. O la gente que por sus actividades no puede tomar las armas, pero que sí suelta dinero.
—¿Cuánto se les da de ayuda a los autodefensas?
—Entre 500 y 1000 pesos semanales, a unos 600, a otros 700 u 800, es variado.
—¿Y quién conforma los Consejos?
—Son gente notable de los municipios, aquí en Tepalcatepec está Martín Barragán, y otro señor al que conocemos como Don Gonzalo, pero no son visibles.
—¿Y de dónde sacan ellos el dinero?
—Sólo nos dicen que se necesita el apoyo en tal parte, nos dan dinero y nos vamos, pero no sabemos bien cómo funcionan ni cómo le hacen para el tema de los recursos.
La dinámica se repite en bases de otros municipios recorridos por Crónica como Parácuaro, Nueva Italia, La Huacana, Aguililla y Buenavista-Tomatlán, con presupuestos similares para cuadrillas de 100 autodefensas.
“En nuestro consejo hay un contador, y él administra todas las ayudas que llegan y después las suministra a los compañeros”, describió Eli Salvador, quien coordina una de las bases en Parácuaro.
—¿Cuánto gastan ustedes en alimentos y combustible?
—Como 220 mil pesos al mes.
El Charly, uno de los coordinadores en Nueva Italia, describió: “El Consejo recibe ayudas de gente de la comunidad que no puede apoyar andando con el grupo armado o simplemente que no vive en la región, pero que está dispuesta a financiar la base, porque ven las carencias y ofrecen aportaciones semanales, quincenales o mensuales”.
—¿Cuánto requieren para operar?
—Algunas veces más, otras veces menos, pero en promedio 45 mil pesos al mes.
—¿Y las armas?
—Esa ayuda no las contempla, las armas son otra cosa…
FUENTES. La mayoría de los fondos, según las voces recabadas, provienen de tres fuentes principales: del trabajo que los propios comunitarios realizan en los terrenos o parcelas arrebatadas ya a Los Caballeros Templarios; de los envíos de migrantes michoacanos en Estados Unidos, Canadá y otros países del mundo; y de las aportaciones de ganaderos, agricultores o empresarios locales que antes eran extorsionados o debían pagar cuotas millonarias al crimen organizado.
Aunque Hipólito Mora, fundador de las autodefensas y líder en La Ruana, municipio de Buenavista, se negó a detallar el monto del gasto operativo (“No he hecho bien las cuentas”, dijo), sí afirmó: “Nos hemos sostenido gracias a los ranchos que dejó el crimen organizado aquí, abandonados, cuando nació este movimiento el 24 de febrero de 2013. Pero además hay mucha gente que nos apoya, es mérito de empresarios que se acercan y están dispuestos a dar dinero, porque antes les cobraban 300 mil pesos de cuota y ahora se les hace más fácil dar tres mil o cuatro mil pesos”.
—¿Y lo de los migrantes?
—Es poco y a veces no tan regular. Sí nos llega dinero, y ese lo repartimos para las necesidades.
El comandante José Ceja, de la localidad de El Aguaje, en el municipio de Aguililla, refirió: “La mayor parte del subsidio viene de ejidatarios del limón, o de los que siembran jitomate, melón, sandía, plátano, naranja y otros cítricos. Ellos son nuestros aliados”.
En el poblado El Varal, en las inmediaciones de los municipios de Parácuaro y Apatzingán, Crónica pudo presenciar el momento en el que consejeros entregaron 20 mil pesos a la base de autodefensa. Los recibió un ex sargento del Ejército que coordinaba las acciones.
Uno de los integrantes: Miguel, accedió a hablar sobre el asunto: “El dinero se le dio a mi sargento para que se nos apoyara con las comidas, aunque también algunos pobladores nos ofrecen lo que tienen en casa, nos llevan de desayunar o de comer, porque están gustosos que tomamos su territorio para sacar a Los Templarios. Algunos de nosotros también recibimos dinero en efectivo”.
—¿Cuánto?
—Ochocientos pesos para nuestra semana.
—¿Y para qué lo emplean?
—Queríamos comprarnos un poco de ropa o algo, porque estamos lejos de nuestras casas y a veces nos vienen los antojos…

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