Hacer ciencia exige cuerpo y alma: Lourival Possani | La Crónica de Hoy
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Hacer ciencia exige cuerpo y alma: Lourival Possani

Actualmente, el doctor Possani estudia especies de alacranes que no representan peligro para los humanos, pero que su veneno podría resultar de utilidad farmacológica.

Lourival Possani es Investigador Emérito del Sistema Nacional de Investigadores y actualmente labora como Investigador Emérito del Instituto de Biotecnología de la UNAM.

Es el primer científico en haber sido galardonado dos veces con el Premio Nacional de Ciencias, máximo reconocimiento que otorga el gobierno de México para las mexicanas y mexicanos más sobresalientes en ciencias exactas, tecnología e innovación. El primero lo ganó en 1995, en el área de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales y el segundo, en 2016, en el área de Tecnología y Diseño.

El doctor Possani también ha sido distinguido con el Premio Jorge Rosenkranz, Instituto Syntex, 1996; Premio Nacional Glaxo Wellcome, área de investigación básica, 1997; Morelense de Excelencia, Gobierno del Estado de Morelos, 2000; dos veces (por diez años) obtuvo la distinción de “International Scholar” del Instituto Médico Howard Hughes de USA; Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Debrecen, Hungría, y galardonado con el Premio Redi Award de la Sociedad Internacional de Toxinología.

En entrevista con el Consejo Consultivo de Ciencias (CCC), el doctor Lourival Possani platica sobre su más reciente reconocimiento, sus aportaciones científicas para el sector salud y el interés que nació en él, desde niño, para dedicarse a la ciencia.

—El Premio Nacional de Ciencias es el máximo galardón que otorga el gobierno de México a su comunidad científica, ¿qué significa para usted ser la primera persona en haber ganado en dos ocasiones este galardón y en diferentes áreas del conocimiento?

Para mí es un gran honor haber recibido este premio, el primero lo recibí hace 20 años en el área de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales por las contribuciones a la ciencia básica y este segundo en el área de la innovación tecnológica por los hallazgos y el estudio de la estructura y función de los péptidos y proteínas del veneno de los alacranes. Ha sido un trabajo de investigación en el que mis estudiantes posdoctorantes, colaboradores y yo hemos estado trabajando durante mucho tiempo y los resultados han sido muy buenos.

—¿Por qué el veneno de alacrán?

—El piquete de alacrán es un importante problema de salud pública en nuestro país. Durante todo este tiempo, con la ayuda de un grupo de colaboradores, me he enfocado en coadyuvar y ayudar para poder resolverlo y creo que hemos hecho una contribución relevante.

Podemos y estamos en condiciones de apoyar al Gobierno, sobre todo en el sector de salud pública, y contribuir a resolver el problema de la picadura del alacrán. En realidad, en estos momentos, estoy con mi colega el doctor Baltazar Becerril y con la doctora Lidia Riaño (catedrática del Conacyt) desarrollando un nuevo tipo de antiveneno. Estamos desarrollando uno de origen humano a través de la clonación de los genes que codifican para las inmunglobulinas que reconocen las toxinas, y seleccionar de ahí un par de ellos que son capaces de neutralizar el piquete de alacrán. Los antivenenos existentes actualmente son obtenidos de caballo.

De alguna forma mi grupo de investigadores, mis colegas y yo, estamos en la mejor disposición de ayudar en todo lo que fuera necesario al Gobierno y a la Secretaría de Salud para mejorar todavía más los antivenenos existentes y ayudar a entender el fenómeno causado por este tipo de arácnido.

—¿Qué es la ciencia para usted?

—Es el motivador de mi existencia, me da una razón de ser y, de alguna forma, refleja un poco una cuestión muy personal existencial: desde pequeño me he orientado mucho a conocer las cosas que nos rodean en la naturaleza, creía que la vida de un científico es la respuesta a ciertos intereses muy personales de saber y conocer y contribuir a ese conocimiento, así es como veo la ciencia.

Para mí la ciencia es un placer, yo lo hago con satisfacción. El trabajo que hago aquí no lo veo como algo que tengo que hacer, no me importan las horas que paso, ni me importa si es día laboral o si son vacaciones, es una dedicación en cuerpo y alma porque disfruto lo que hago… así es como yo veo a la ciencia.

—¿Cómo fomentar en los jóvenes su interés en la ciencia?

Debe haber un cierto interés personal, los jóvenes deben sentir esta inquietud natural de conocer las cosas y después tienen que sensibilizarse a la importancia de por qué lo están haciendo o por qué lo van a hacer. La ciencia tiene que ser hecha por gente que le guste lo que está haciendo, no que vaya a buscar en la ciencia una forma de ganar un sustento, no es un empleo, es una trayectoria que depende de un sentimiento interno de superación y conocimiento. Lo que es necesario es dedicarse mucho a la ciencia, se tiene que ir con la intención de aportar, de conocer y realmente sentir placer en lo que se está haciendo.

—¿Qué proyectos tiene para 2017?

En este momento estamos estudiando algunas especies de alacranes mexicanos que no fueron estudiadas anteriormente, en realidad los alacranes que son peligrosos para los humanos ya los tenemos identificados. Con el doctor Becerril estamos desarrollando este anti veneno de origen humano, pero en mi laboratorio, de forma muy particular, estamos interesados en conocer el veneno de estos alacranes que no son peligrosos para el humano, pero que tienen una serie de componentes con posibles actividades farmacológicos todavía no muy bien conocidas. Estamos activamente investigando sobre el proteoma del veneno y el transcriptoma de las glándulas venenosas de alacranes peligrosos y no peligrosos a los humanos.

Una de las cosas que descubrimos del veneno del alacrán es que existen unos componentes que no son tóxicos para el humano, pero son tóxicos para otros artrópodos y pueden ser aplicados, por ejemplo, en la agricultura ya que funcionan como insecticidas; hemos descubierto también unos componentes que pueden servir como antibióticos que eventualmente pudieran ser usados para la cura de enfermedades infecciosas o virales. Continuaremos la caracterización de los péptidos inmumoduladores con potencial uso para el control de enfermedades inmunológicas, y los péptidos con actividad antipalúdica Continuaremos el desarrollo de la expresión heteróloga de las toxinas del veneno para producción de antivenenos en caballos y en la substitución del uso exagerado de alacranes vivos para producción de antivenenos, así como hemos establecidos protocolos de ensayos in vitro que pueden substituir el uso de ratones experimentales para verificar la eficacia de los nuevos antivenenos generados.

Consejo Consultivo de Ciencias

Como colaboración semanal del Consejo Consultivo de Ciencias de la Presidencia de la República, esta semana presentamos a nuetros lectores las reflexiones del doctor Lourival Possani, vertidas en una entrevista, sobre la labor científica y sus vivencias como investigador

Antídoto y genoma

El investigador busca desarrollar sustancias más efectivas contra el veneno de los alacranes que sustituyan a las actuales; su labor, como ocurre frecuentemente en la ciencia, ha derivado en aplicaciones no pensadas originalmente, en este caso para mejorar la agricultura

 

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