Irremplazables, trabajadores mexicanos en Canadá | La Crónica de Hoy
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Irremplazables, trabajadores mexicanos en Canadá

Los trabajadores agrícolas mexicanos laboran muy duro, son muy honestos y apreciamos mucho su trabajo, dijo la copropietaria de una granja canadiense, Linda Chen.

“Para nosotros sería muy duro mantener nuestra granja sin el trabajo de los jornaleros mexicanos, pues sería difícil encontrar aquí quien haga ese trabajo”, agregó la copropietaria de la granja Andrews´s Scenic Acres, en Halton, Ontario.

En esta granja laboran 15 trabajadores en el cultivo de flores, sobre todo girasoles y de frutas, para producir vinos de uva, frambuesa, fresa y calabaza.

Cada año vienen a Canadá más de 24 mil trabajadores mexicanos que forman parte del Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales (PTAT) que opera desde 1974.

Son cerca de dos mil las granjas participantes de casi todas las provincias canadienses, siendo Ontario, Quebec y Columbia Británica las que más requieren de esta mano de obra calificada.

La granja Andrews´s Scenic Acres, de flores, frutas y vinos, fue establecida en 1980 y comprende un área de casi 67 hectáreas.

Gracias al trabajo de los jornaleros mexicanos, la granja se ha convertido en el único viñedo de la región de Halton, ubicado a una hora al noroeste de Toronto.

Gregorio García Olarte, conocido como Don Goyo, lleva 28 años viniendo a laborar a Canadá. Cada año deja a su familia en Veracruz durante ocho meses y su trabajo en esta granja le ha permitido mantener a sus cuatro hijos.

“Mi hijo ya se recibió de arquitecto y mi nieta va a ser doctora”, dijo el orgulloso trabajador, quien admitió que ya se acostumbró “un poco” a Canadá, a su largo invierno y a sus fuertes calores de verano.

Antonio Bautista Rojas, originario de Puebla y con cinco temporadas viniendo a Canadá, señaló que “este programa (PTAT) es una oportunidad de crecer en la vida”, pues le ha dado los recursos para mantener a sus tres hijos.

“Agradezco a los gobiernos de México y de Canadá porque han mantenido este programa que nos permite venir a trabajar. Aquí pasamos frío y trabajamos muy duro, pero somos una familia por ocho meses”.

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