21 oct 2026 - 04:04 PMLogo La Crónica
Destino C

Especialistas advierten que el consumo frecuente de botanas industrializadas y antojitos con exceso de sal puede favorecer enfermedades como hipertensión, diabetes, obesidad y padecimientos renales. En México, estos productos forman parte de los hábitos de compra de casi todos los hogares

Botanas saladas, un hábito de consumo que preocupa por su alto contenido de sodio

Las botanas saladas se han convertido en uno de los productos de mayor consumo en México debido a su sabor atractivo y altamente adictivo. Su popularidad radica en el uso de condimentos con exceso de sodio e ingredientes artificiales que intensifican o modifican los sabores, además de estimular la liberación de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, asociados con sensaciones de placer y bienestar.

ANUNCIO

De acuerdo con un análisis publicado por el sitio especializado Meraki Colors, el 98 por ciento de los hogares mexicanos adquiere este tipo de productos alrededor de 30 veces al año. Además, el 37.3 por ciento de los consumidores destina entre 13 y 69 pesos por compra, principalmente para consumirlos durante las tardes dentro del hogar.

El mercado nacional de botanas es uno de los más importantes de la industria alimentaria, con un valor estimado en 357 mil millones de pesos y una expectativa de crecimiento superior al 5 por ciento en los próximos años.

Según datos de la empresa de investigación de mercados Kantar, retomados por el Laboratorio de Datos contra la Obesidad (LabDO), entre las botanas comerciales preferidas por los mexicanos se encuentran Cheetos, Doritos, Sabritas y Ruffles, que ocupan posiciones destacadas en el ranking de Brand Footprint. A ellas se suman opciones populares de venta callejera como elotes, esquites, cueritos preparados, dorilocos, chicharrones y diversas frituras de harina.

Sin embargo, especialistas alertan que muchas de estas botanas contienen entre 164 y 2 mil 828 miligramos de sodio por cada 100 gramos de producto, una cantidad que en numerosos casos supera el límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece una ingesta máxima de 2 mil miligramos diarios.

En México, entre el 60 y 80 por ciento de la población rebasa el consumo de sodio sugerido. Incluso, algunos expertos estiman que la ingesta diaria puede alcanzar los 3 mil 100 miligramos por persona.

El consumo excesivo de sodio se ha relacionado con el aumento de enfermedades renales, hipertensión arterial, accidentes cerebrovasculares, padecimientos cardiovasculares, cáncer de estómago, diabetes, sobrepeso y obesidad.

Ante este panorama, profesionales de la salud recomiendan moderar la ingesta de botanas procesadas, evitar su consumo en menores de edad, reducir la sal añadida a los alimentos y optar por alternativas naturales, como frutas, verduras y otros refrigerios con menor contenido de sodio.