Opinión


Durazo y la seguridad imaginaria

Durazo y la seguridad imaginaria | La Crónica de Hoy

Dotado de una verborrea capaz de marear al más pintado (aprieta la cuña del mismo palo), Alfonso Durazo ha convencido a quien debe convencer de recompensar política  su enorme talento para garantizar la seguridad pública en este país sin masacres ni “culiacanazos”; ni familias calcinadas en Bavispe, Sonora, lo  cual resulta evidente después de horas y horas frente a un pizarrón, en el relato de una línea de ascensos insignificantes y descensos heroicos; tendencias, constantes, puntos de quiebre, reducciones, invenciones y todo lo necesario para asegurar algo elemental: nadie se equivoca en el “power point”. 

Lo han autorizado  para  atender la voz de la militancia e irse a buscar el gobierno sonorense.

Muchos lo ven ganador en ese empeño, con lo cual aseguraría una tercera buena chamba en menos de un  trienio, porque primero se alzó con una senaduría; después pidió licencia para atender   la maltrecha seguridad del inseguro país (el INEGI dice, como después veremos, la acentuada percepción nacional de riesgo en lo cotidiano), y ahora, tras convencer al dispensador de todos los favores nacionales y partidarios, la candidatura al gobierno de Sonora.

La victoria de Alfonso Durazo tendría mucho de referencial. Los sonorenses no han sido devotos de Morena ni del movimiento matriz de esta organización. Es más, en la elección presidencial se dieron estas cifras cuya inmovilidad resultaría difícil de asegurar después de dos años de gobierno morenista:

“En Sonora (“Proyecto puente”), de cada 100 personas inscritas en el padrón electoral, votaron solo 51 y de estos, 30 emitieron su voto en favor de Andrés Manuel López Obrador, según los resultados finales dados a conocer hoy por el Instituto Nacional Electoral.

“De acuerdo con Olga Alicia Castro Ramírez, vocal ejecutiva de la Junta Local del INE, el candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia, de Morena, Partido del Trabajo y Partido Encuentro Social, obtuvo 642 mil 978 sufragios de un total de 1 millón 82 mil 375 depositados en las urnas el pasado domingo 1 de julio”.

Pero los resultados electorales de Sonora dependen mucho de los contendientes. No se sabe quiénes representarán a otros partidos y es demasiado temprano para suponer resultados. Además ya no hay AMLO a la vista; o no el mismo de hace dos años. Ahora se van a pelear la esperanza contra la evidencia. A ver quien gana.

Lo importante ahora es ver quién se queda con la Secretaría de Seguridad. 

Se ha mencionado a Marcelo Ebrard. 

Más allá de las declaraciones recientes, vale la pena recordar algo: los más grandes fracasos en su historia política fueron en su paso por la jefatura de la policía de la ciudad de México o –como se le llama pomposamente--, Secretaría de Seguridad Pública y ahora Ciudadana y ya en la jefatura,  por la incursión policiaca en el “News Divine”, cuando estaba al cargo Joel Ortega.

En el primer caso Vicente Fox le colgó una medalla negra: lo cesó, lo echó, lo corrió porque no pudo ya no digamos impedir un linchamiento de agentes de seguridad en Tlahuac; ni siquiera pudo o quiso llegar al lugar de los hechos. 

Cuando iba a la Asamblea Legislativa a defenderse, fue sorprendido en la ruta por el aviso de su cese. Las extrañas condiciones del estatuto de gobierno del extinto DF; le daban al Presidente de la República la facultad de remover al jefe policiaco. Como hizo con Marcelo.

Y en cuanto al “News Divine”, las cosas fueron horribles. La policía clausuró una tardeada de adolescentes y al cerrar las puertas provocó una estampida con más de una decena de muertos. Culparon al dueño y al edificio (sic).

El gobernante actuó con  celeridad: le encargó la investigación a  la feble Comisión de Derechos Humanos del DF (Emilio Álvarez Icaza) y cesó al procurador (Rodolfo Félix) y al jefe de la policía (Joel Ortega) a quien  después hicieron director del Metro. Buen pago por el silencio. 

Con esas credenciales Ebrard puede presumir de muchas cosas, menos de su eficiencia en asuntos de esa naturaleza, excepto si presume al doctor Juan Ramón de la Fuente a pelear en nombre de México un asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde tiene un destacado sitio como convidado de piedra, fuera de las naciones con derecho a veto.  

El otro de los mencionados ha sido Lázaro Cárdenas Batel, cuyas omisiones como gobernador dieron lugar al estreno de la militarización del país… en Michoacán,  en diciembre del 2006. 

rafael.cardona.sandoval@gmail.com

elcristalazouno@hotmail.com 

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