OPINIÓN




CARTÓN DEL DÍA

Bondadoso | La Crónica de Hoy

LA ESQUINA

Con las atribuciones limitadas que tiene, el peso principal de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos es su ascendente moral y su prestigio. Ambos han quedado mermados en el proceso de selección de quien la encabeza. Una CNDH sin dientes, y sin que su voz se sienta como verdaderamente autorizada, servirá de poco al propósito de la defensa del ciudadano ante los excesos del poder político.


ARRIBA

Bill Taylor

El embajador interino de Estados Unidos en Ucrania fue la estrella de la primera jornada de audiencias públicas en el proceso (previo) del impeachment a Donald Trump. Taylor aseguró que las maniobras del mandatario de EU para que el país europeo investigara a los Biden lo alarmaron, y llegó a considerar que las acciones y ocurrencias del presidente eran locuras. El testimonio de Taylor puso en evidencia a los republicanos, insistentes en que todo el proceso es una farsa, y dejó claro que el Senado, de mayoría republicana, lo tendrá muy complicado para apartar la vista de las ilegalidades que arroja el escándalo ucraniano y salvar a Trump de una destitución más que merecida.

ABAJO

Jeanine Áñez

Mal empieza la presidenta interina de Bolivia, si celebra su discutido nombramiento con una Biblia en la mano y proclamando ante sus simpatizantes que “Dios ha regresado al Palacio de Gobierno”. Una cosa es intentar llenar el vacío de poder dejado por la renuncia de Evo Morales y su posterior huida a México, ya que su vida corría peligro, y otra muy diferente hacerlo sin quórum parlamentario, por el boicot de la bancada oficialista integrada en el Movimiento al Socialismo (MAS) del derrocado dirigente bolivariano e indigenista. La nueva líder del país andino debería dejar en casa su Biblia y gobernar con estricto apego a la Constitución y a su mandato, que no es otro que convocar a elecciones lo antes posible y bajo la supervisión de la comunidad internacional.