Cultura


La vida es un diálogo permanente entre el ser humano y la otredad: Evelio Cabrejo

ENTREVISTA. El lingüista colombiano Evelio Cabrejo presenta su libro Lengua oral: destino individual y social de las niñas y los niños, en el cual explica que se pensaba que los niños aprendían a hablar por imitación, pero no, el balbuceo es una creación que hace el bebé, es un trabajo mental

La vida es un diálogo permanente entre el ser humano y la otredad: Evelio Cabrejo | La Crónica de Hoy

La lengua en la literatura no es una lengua para obedecer, es para escuchar, dice Evelio Cabrejo. Foto: Milton Ramírez

“Los bebés crean la representación simbólica del otro y si no lo hicieran la humanización no sería posible porque cuando lloran lo hacen para llamar al otro y nuestra vida la formamos con el amor, el odio, el abandono, es decir, la vida humana es un diálogo permanente entre el sujeto y la otredad”, expresa el lingüista colombiano Evelio Cabrejo (Boyacá, 1942) a propósito de su libro Lengua oral: destino individual y social de las niñas y los niños.  
En la obra publicada por el Fondo de Cultura Económica, el autor radicado en Francia, explica que Paul Pierre Broca, neurólogo y antropólogo francés, fue uno de los primeros en el siglo XIX en descubrir que el hemisferio izquierdo del cerebro controla la capacidad del lenguaje y también plantea que los bebés son conscientes del otro cuando pronuncian balbuceos o lloran.
 
“Se pensaba que los niños aprendían a hablar por imitación, pero no, el balbuceo es una creación que hace el bebé, es un trabajo mental. El bebé va a extraer, a su manera, la voz y música que escucha. El balbuceo es la creación del niño a través de una lectura de la voz y la música que escucha”, indica el autor.
 
-¿Por qué los adultos perdemos la habilidad de aprender idiomas?
-En parte está ligado a cuestiones neurológicas. La construcción neurológica y del cerebro se mantiene en búsqueda de alimentarse de lenguaje entre los dos y tres años, los niños están sedientos de palabras e historias y por eso es necesaria la literatura infantil, los arrullos de cuna, los cantos.
 
“Hay un momento que el desarrollo neurológico está dedicado a alimentar una parte del cerebro que pide lenguaje por eso los niños pueden aprender varias lenguas sin ninguna dificultad a condición de hablarles naturalmente. Esto se va reduciendo porque hay otras zonas del cerebro que se van especializando en otras cosas conforme crecemos”, responde.
 
Cuando un adulto estudia un idioma se encuentra más cerca de la imitación que los bebés, destaca Cabrejo.

“Los adultos tratamos de imitar la fonética de un idioma, mientras que el bebé realiza un identificación, es decir, que el bebé escuchando a los demás es capaz de leer, interpretar y traducir lo que ocurre en el cuerpo del otro y en su propio cuerpo, es así que aprende a producir los sonidos”, añade.
 
El lingüista colombiano enfatiza en el libro la necesidad de leer en voz alta.
 
“Hay que distinguir lo que llamamos la lengua en la vida cotidiana que está llena de órdenes: haz eso o no hagas tal, órdenes para educar y evitar accidentes, pero la lengua en la literatura no es una lengua para obedecer, es para escuchar”, indica.
 
La facultad del lenguaje hace la diferencia entre oír y escuchar, cuando uno escucha quiere comprender algo, quiere construir significados, entonces hay que alimentar esa capacidad de escuchar, agrega Cabrejo.

“Cuando le lees una historia a un bebé o a un niño o a un adulto nos ponemos en posición de escuchar y de esa manera ponemos en movimiento nuestro léxico mental para tratar de comprender lo que estamos escuchando y, al mismo tiempo, escuchamos cosas nuevas”, precisa.

Para el autor, la literatura es la experiencia de un escritor. “La escritura no viene de la nada, viene de lo que el escritor ha podido comprender. La literatura es una experiencia humana que está a disposición de todos: bebés, niños, adolescentes y adultos, para que cada uno pueda construir su propia experiencia humana, añade.
 
“Entonces en la literatura encontramos cosas que están en resonancia con lo que el niño está viviendo al interior de él mismo, él se siente comprendido a través de ese personaje porque no está solo, eso le permite integrar experiencias diferentes y eso es una fortuna”, añade.
 
-¿Cómo mira el incremento editorial para primera infancia?
-Hay una industrialización de la literatura infantil que es inmensa y está muy bien, cuando un niño sabe que hay un adulto disponible para contarle algo, que le permite mostrar con el dedo una imagen que le gustó y que el adulto la nombra y hace un discurso a través de esa imagen, el niño empieza a crear vínculos con el libro, eso alimentará sus necesidades psíquicas, cognoscitivas y culturales durante la primera infancia.
 
“Los niños no comprenden lo mismo cuando escuchan una historia, ellos crean pensamiento a partir de pensamiento: escuchan una historia y la transforman”, responde.
 
Durante el confinamiento, Cabrejo recomienda reír con los niños para disminuir el sufrimiento que vive la humanidad.
 
“Me preocupan las situaciones de violencia en los hogares, donde hay espacios reducidos y entonces llega la violencia entre los adultos ¿Cómo evitarla? Tomar conciencia de que los niños son sedientos de música, literatura, juegos, teatro, y entonces consagrar tiempo con ellos para reíamos un poco para salir de la melancolía”, expresa. 

 

 

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