
La diferencia entre una persona de miel morena, “trigueña”, piel canela (como cantaría Eydie Gorme), “güera” o albina, es la presencia, ausencia y concentración de melaninas en su piel. A mayor concentración, mayor intensidad del tono oscuro y aplica también para los animales. Tanto en seres humanos como otros animales, su función principal es la protección contra la radiación solar, razón por la cual nuestra piel se torna más oscura al exponernos al sol por tiempos prolongados. En mamíferos son muy conocidos los casos extremos de producción de melaninas: albinismo (ausencia de melanina) y de melanismo (sobre producción de melanina, como en el caso de las panteras). Ahora bien, los animales no son los únicos organismos productores de melaninas, ya que también son producidas por hongos (como en el huitlacoche), bacterias y plantas; no obstante, las melaninas vegetales son relativamente poco conocidas y han sido mucho menos estudiadas.
Las frutas son quizás los alimentos que presentan mayor variación en sus colores, desde los verdes y amarillos o naranjas en la guayaba, los rojos intensos del tomate y la fresa o tonos azulados en arándano azul (blueberry). Los pigmentos de estos alimentos son bastantes conocidos y se deben generalmente a la presencia de carotenoides (amarillos, naranjas o rojos), antocianinas (azul a rojos) o betalainas, como en el caso del betabel y los frutos de los cactus, como tunas o pitayas. Sin embargo, existen algunas frutas menos conocidas que producen una pulpa comestible completamente negra u oscura, debido a la presencia de melaninas vegetales o piomelaninas (melaninas sin nitrógeno), tal es el caso de los zapotes negros (género Diospyros); los papaches o crucetillas (género Randia); los jícaros, tecomates o ayales (género Crescentia); o los coyotomates, igualamas o uvalamas (género Vitex).
El conocimiento de melaninas en este tipo de frutas es reciente y su descubrimiento se debió a que los ensayos para cuantificar el contenido de alguno de los pigmentos comunes daban negativo, pero presentaban características físicas típicas de las melaninas, como lo es el tono oscuro, su baja solubilidad en agua, alta solubilidad en soluciones alcalinas y su precipitación con ácidos. El hallazgo de melaninas en estas frutas no solo ha sido anecdótico, sino que también se ha demostrado que poseen alta capacidad antioxidante y efecto inmunoestimulante. Algunos de los usos más comunes de melaninas en medicina es su protección contra la radiación en pacientes con cáncer, esto con el objetivo de proteger órganos internos que pudieran ser afectados durante la radioterapia. Entonces ¿es posible recomendar la ingesta de estas frutas previo a un tratamiento de radioterapia? La verdad es que no se han estudiado tal cual, pero el hecho de conocer que estos alimentos poseen dichos pigmentos, abre todo un campo de estudio y posibilidades ¿se imaginan protectores solares de la piel a base de aislados de estas frutas?
Referencias
- · Cuevas-Juárez, E., Yuriar-Arredondo, K. Y., Pío-León, J. F., Montes-Avila, J., López-Angulo, G., Díaz-Camacho, S. P., & Delgado-Vargas, F. (2014). Antioxidant and α-glucosidase inhibitory properties of soluble melanins from the fruits of Vitex mollis Kunth, Randia echinocarpa Sessé et Mociño and Crescentia alata Kunth. Journal of Functional Foods, 9: 78-88.
- · Gil-Avilés, M. D. R., Díaz-Camacho, S. P., Osuna-Martínez, U., López-Angulo, G., & Delgado-Vargas, F. (2025). Immune Response Activation and Hepatoprotective Activity of Randia echinocarpa Soluble Melanins in Murine Models. International Journal of Food Science, 2025(1): 5888390.
- Martínez-Ortiz, M. (2025) ¿Esa nube tiene forma de ardilla? ¡Esa ardilla tiene color de nube! Diversaberes, 2(2): 9-16.