Academia

¿Te imaginas cómo sería crecer y desarrollarte en una habitación muy pequeñita, junto con otras personas y que ante cualquier cambio ambiental la habitación pudiera desaparecer? ¡A esto se enfrentan los insectos que se desarrollan en el fitotelma!

Miniacuarios naturales: Las plantas que acumulan agua (fitotelmas) y su aporte a la diversidad de dípteros

Recurso Los fitotelmas son recursos hídricos que se encuentran potencialmente en todos los ecosistemas terrestres, aunque son más comunes en selvas tropicales y bosques subtropicales.

Se conocen como fitotelmas a los cuerpos de agua que se acumulan en ciertas cavidades de las plantas terrestres o en estructuras que formaron parte de ellas como hojas o frutos (Frank y Lounibos1983). De esta manera, el agua retenida en los huecos de los árboles, entrenudos de bambú, axilas de las hojas, flores, e incluso por partes vegetativas desprendidas como hojas, brácteas y cáscaras de frutos caídos constituyen fitotelmas (Greeney 2001). Esta palabra, “fitotelma”, deriva de las raíces griegas antiguas phyto-, que significa planta, y telma, que significa estanque. En castellano, el singular correcto es fitotelma y para el plural puede emplearse fitotelmas o fitotelmata.

Los fitotelmas son recursos hídricos que se encuentran potencialmente en todos los ecosistemas terrestres, aunque son más comunes en selvas tropicales y bosques subtropicales donde la diversidad de plantas y la alta humedad promueven su existencia, convirtiéndose en un recurso valioso para la subsistencia de una gran cantidad de organismos. De esta forma, actúan como miniacuarios naturales de bacterias, hongos, algas, protozoarios, platelmintos, rotíferos, gastrotriquios, nemátodos, poliquetos, crustáceos, insectos y algunas especies de anfibios (Maguire 1971). La gran complejidad y dinamismo que presentan los fitotelmas dan lugar a un arduo estilo de vida, pues la disponibilidad de alimento y espacio, así como la existencia y permanencia en el tiempo del fitotelma depende de factores asociados al contenedor (la planta), sus alrededores y los organismos visitantes y habitantes.

Se ha documentado que más de 1,500 especies de plantas proveen reservorios de agua útiles para el desarrollo de insectos acuáticos, desarrollándose en ellos todos los órdenes de insectos acuáticos, principalmente efímeras o moscas de mayo (Ephemeroptera), libélulas y caballitos del diablo (Odonata), moscas de las piedras (Plecoptera), tricópteros (Trichoptera), chinches (Heteroptera), escarabajos (Coleoptera), y de manera muy especial las moscas y mosquitos (Diptera) (Fish 1983). Cabe destacar que estos cuerpos de agua pueden significar un importante recurso para otro gran número de animales que requieren ingerir agua, independientemente de si se alimentan o no de los insectos que ahí se desarrollan.

Recurso Figura 1. Ejemplo de plantas que pueden proveer fitotelmas. (Mario I. Miranda Rodríguez.)

Los dípteros son muy exitosos en aprovechar los fitotelmas ya que al menos 20 familias tienen especies que los utilizan para que se desarrollen sus estados juveniles (huevo, larva y pupa). Dentro de ellos, destacan los tipúlidos (familia Tipulidae), las moscas palomilla (familia Psychodidae), los mosquitos (familia Culicidae), los mosquitos de las ranas (familia Corethrellidae), los quironómidos (familia Chironomidae), los chaquistes o jejenes (familia Ceratopogonidae), y aunque en menor escala, también para algunas especies de moscas de las flores (familia Syrphidae), moscas soldado (familia Stratiomyidae), moscas de los caballos o venados (familia Tabanidae), aulacigástridos (familia Aulacigastridae), moscas jorobadas (familia Phoridae), moscas del barro (Sphaeroceridae), mosquitos de las ventanas (familia Anisopodidae), sarcofágidos (familia Sarcophagidae), moscas (familia Muscidae), moscas metálicas (familia Calliphoridae), entre otras.

Recurso Figura 2. Dípteros que se desarrollan en fitotelmas. De izquierda a derecha, Mosquito Toxorynchites sp., Jején Forcipomyia sp. y Mosquito Sabethes sp. (David-Reynoso (NaturalistaMx), Christophe Quintin y James Gathany.)

Además de la importancia ecológica como componentes indispensables en las redes de alimentación, familias como Culicidae y Ceratopogonidae tienen gran importancia tanto por su abundancia como por ser vectores de patógenos causantes de enfermedades en animales silvestres, domésticos y también para el humano. Tal es el caso de ciertas enfermedades como: malarias aviares, arbovirosis que afectan aves, equinos y humanos e incluso algunas que afectan solo a humanos.

En México se han registrado alrededor de 245 especies de mosquitos pertenecientes a 21 géneros (Ortega-Morales et al. 2024), de los cuales los siguientes 12 géneros tienen especies que se desarrollan en fitotelmas: Anopheles (4 especies), Aedes (33 especies), Haemagogus (4 especies), Culex (15 especies), Orthopodomyia (3 especies), Johnbelkinia (1 sp.), Limatus (2 especies), Sabethes (4 especies), Shannoniana (4 especies), Trichoprosopon (2 especies), Wyeomyia (14 especies), Toxorhynchites (4 especies) lo que equivale a casi el 40% del total de especies, aun cuando faltan muchos estudios especializados en este tipo de microhábitat y con alta probabilidad de documentar nuevas especies.

Con respecto a los chaquistes o jejenes (Ceratopogonidae), los ambientes en los que se desarrollan en su estado de larva están muy poco explorados, por lo que se requiere realizar estudios faunísticos que nos ayuden a conocer los ambientes que requieren para su desarrollo.

Estudiar los dípteros que requieren de estos sitios para su desarrollo nos permite conocer la gran variedad de especies y determinar si estas especies son transmisoras de patógenos capaces de causar enfermedades en los animales silvestres, domésticos y en los humanos.

Mario I. Miranda-Rodríguez, Sergio Ibáñez-Bernal*, M. Teresa Suárez-Landa y Frida A. Bello-Morales. INECOL, Xalapa, Veracruz

*autor corresponsal

¿Te imaginas cómo sería crecer y desarrollarte en una habitación muy pequeñita, junto con otras personas y que ante cualquier cambio ambiental la habitación pudiera desaparecer? ¡A esto se enfrentan los insectos que se desarrollan en el fitotelma!

Para leer más:

Fish, D. (1983). Phytotelmata: Flora and fauna, pp. 1–27. En: Frank, J.H., Lounibos, L.P. (1983) Phytotelmata: Terrestrial plants as hosts for aquatic insect communities. Plexus Publishing, Inc., New Jersey, U.S.A., 293 pp.

Frank, J.H., Lounibos, L.P. (1983) Phytotelmata: Terrestrial plants as hosts for aquatic insect communities. Plexus Publishing, Inc., New Jersey, U.S.A., 293 pp.

Greeney, H.F. (2001). The Insects of Plant-Held Waters: A Review and Bibliography. Journal of Tropical Ecology, 17(2), 241–260. https://www.jstor.org/stable/3068644

Maguire, B. (1971). Phytotelmata: Biota and Community Structure Determination in Plant-Held Waters. Annual Review of Ecology and Systematics, 2, 439–464. https://www.jstor.org/stable/2096936

Ortega-Morales, A.I., León-Espinoza, G.A., Rodríguez-Rojas, J.J. (2024) Updated checklist of the mosquitoes (Diptera: Culicidae) of Mexico. Journal of Vector Ecology, 49(1), 28-43. https://doi.org/10.52707/1081-1710-49.1.28

Tendencias