
Un equipo científico del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), centro público de investigación de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), desarrolla un instrumento para la observación de la Tierra; sus objetivos son mapear la temperatura del suelo y los mares del territorio mexicano y complementar las mediciones de estaciones climatológicas y por radiosondas para estimar el contenido de vapor de agua atmosférico.
El instrumento consiste en dos cámaras de campo amplio: una en el infrarrojo medio y otra en la banda de longitudes de onda del visible, está compuesto en su totalidad por componentes electrónicos de uso comercial. La innovación está en la técnica y la ciencia: el software, la estructura mecánica y el desarrollo de las pruebas es enteramente desarrollado por científicos e ingenieros del INAOE.
Es parte del proyecto denominado “Monitoring of land temperature and atmospheric water vapor of the Mexican territory”, enfocado en instrumentos que conduzcan al desarrollo de lo que se conoce como cargas útiles para instalarse en misiones espaciales.
El director del proyecto es el investigador de la Coordinación de Astrofísica del INAOE, José Eduardo Mendoza Torres y participa también el encargado del desarrollo electrónico y de software, Eduardo Valadez Campos, y el responsable en el desarrollo mecánico y las pruebas del instrumento, así como en la caracterización de los detectores, Marcial Jiménez López.
La Agencia Espacial Mexicana (AEM) de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) impulsa este proyecto mediante la vinculación institucional estratégica y la capacitación técnica especializada en gestión espacial.
Esta labor abarca desde la planificación y el control meticuloso del ciclo de vida de satélites o sondas hasta la mitigación de riesgos extremos, ingeniería de sistemas y el cumplimiento de normativas internacionales bajo estrictos cronogramas.
De igual manera, la AEM colabora con el intercambio de las mejores prácticas con otras misiones espaciales mexicanas y laboratorios de pruebas nacionales.
Los beneficios de la tecnología aeroespacial para la observación de la Tierra son variados, de aplicación directa y de gran importancia para la población general, empezando con la obtención de datos para la mejora de los estudios climáticos, permitiéndonos monitorear con mayor precisión los cambios en la temperatura, asícomo la humedad y la erosión del suelo, piezas clave cuando hablamos de la producción de alimento, tanto a pequeña como a gran escala.
Tanto la ATDT como la AEM refrendan su compromiso de apoyar a proyectos académico que impulsan al talento científico mexicano y promueven la ciencia, desarrollo y tecnología aeroespacial en nuestro país.