
La Secretaría de Cultura del Gobierno Federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) presentaron la primera temporada de conciertos 2026 de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), que serán implementados en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.
Ludwig Carrasco, director general de la OSN, y Haydeé Boetto, subdirectora general del INBAL, informaron la propuesta que sitúa la diversidad y la inclusión en el centro de su quehacer artístico.
Dijeron que esta edición incorpora funciones relajadas, diseñadas para brindar accesibilidad y un entorno seguro a personas con discapacidad y neurodivergencias.
La programación también prioriza la presencia femenina, contará con el talento de compositoras nacionales y la dirección de maestras como Alondra de la Parra.
El ciclo celebra los 60 años de relaciones diplomáticas entre México y Australia, y consolida vínculos internacionales a través de una oferta cultural de excelencia.
Ludwig Carrasco dijo que el máximo ensamble del país propone un viaje sonoro que trasciende los límites de la música convencional.
Detalló que esta nueva etapa destaca por un compromiso profundo con la diversidad, la equidad de género y la accesibilidad para todos los sectores.
Los 16 programas que conforman esta mitad del año fueron diseñados como pilares fundamentales de una visión artística renovada.
“Uno de los anuncios más trascendentales es la consolidación de las llamadas funciones relajadas dentro de la programación oficial del instituto; estas presentaciones ofrecen un entorno seguro y cómodo para personas con discapacidad y público con condiciones neurodivergentes de todas las edades”, dijo.
Añadió que en estas funciones, los protocolos tradicionales de la sala de conciertos se disuelven para permitir una expresión emocional totalmente libre.
“Los asistentes pueden moverse, entrar o salir del recinto según lo necesiten, sin temor a juicios o restricciones externas”, indicó.
Por su parte Haydeé Boetto, subdirectora general del INBAL, manifestó que este programa fue desarrollado minuciosamente con la guía de diversos especialistas para “abrir espacios culturales de excelencia a públicos que, históricamente, han sido poco atendidos por las instituciones”.
Dijo que el impacto social es muy positivo y familias de estados como Michoacán, Tlaxcala y Jalisco viajan para asistir.
“Para muchos, este es el único espacio donde pueden disfrutar de la música sinfónica en un ambiente de total aceptación”, afirmó.
Señaló que la Orquesta Sinfónica Nacional reafirma su papel como una plataforma de vanguardia para la equidad de género en el arte; la programación de este año incluye a grandes compositoras y otorga un lugar estelar a directoras internacionales.
Tres batutas femeninas de renombre mundial liderarán al ensamble, destacando el esperado retorno de la reconocida maestra mexicana Alondra de la Parra; su regreso al podio de la orquesta nacional ocurre tras casi 20 años de ausencia, marcando un hito cultural.
Junto a ella, se contará con la presencia de Shira Brutman, proveniente de Estados Unidos, y la destacada directora australiana Jessica Cottis.
Cottis llega a México en el marco de la celebración de los 60 años de relaciones diplomáticas con Australia.
La creación femenina también ocupa un lugar central en el repertorio, con obras de talentosas mexicanas como Marcela Rodríguez y Lilia Vázquez; sus composiciones se integran de manera orgánica en los programas, dejando de ser la excepción para volverse la norma.
Añadió que un momento especial será la interpretación de piezas de Gabriela Ortiz, quien recientemente ha recibido múltiples reconocimientos internacionales de gran prestigio.
Señaló que la inclusión de estas voces equilibra la balanza histórica y reconocer el genio creativo de las mujeres.
La temporada iniciará formalmente el próximo viernes 13 de febrero con un programa festivo que incluye obras de Manuel Enríquez.
La apertura, dijo, busca conectar con el gran público a través de danzas de todo el mundo y un espíritu de celebración social.
Además, anunció un singular proyecto de grabaciones que rescatará y difundirá el patrimonio musical mexicano de varios siglos; tras décadas sin realizar grabaciones dedicadas, la orquesta registrará obras desde el siglo XVIII hasta la creación contemporánea más reciente.
Ludwig Carrasco reveló que será llevada a cabo la segunda edición del Premio de Interpretación para solistas mexicanos, un concurso vital para la competitividad joven.
Dijo que la convocatoria es abierta y sin límite de edad, y permitirá al ganador debutar con la orquesta en el mes de noviembre.
PROGRAMA
En los 16 programas que comprenden la temporada de febrero a junio, la agrupación agrega a sus conciertos cuatro estrenos en México: el Concierto para guitarra núm. 3, del compositor mexicano Eduardo Angulo (1954); Modlitwa (Plegaria), de Roxana y Andrzej Panufnik (1914–1991); Scherzo, de Agathe Backer-Grøndahl (1847–1907); y Earth, de Deborah Cheetham Fraillon (1964). Asimismo, se presentará el reestreno en tiempos modernos de la Sinfonietta tropical, de Jacobo Kostakowsky.
El repertorio abarcará obras reconocidas de la literatura musical, como Bolero, de Maurice Ravel; Danzas sinfónicas, de S. Rachmaninoff; el Concierto para piano núm. 5 “Emperador”, de Ludwig van Beethoven; La consagración de la primavera, de I. Stravinski; Mi madre, la oca, de Ravel; y la Sinfonía núm. 6 “Patética”, de P. I. Chaikovski.