Cultura

“Paisaje Mecánico”, una propuesta para medir el tiempo con anti-relojes

La exposición, de Alejandro Marra, se presenta en el Museo de la Ciudad. El tiempo es el que uno tiene y la intención es proponer otras formas de dar cuenta de su existencia, señala

Instalación de arte contemporáneo en un museo.
Las esculturas que se muestran en el Museo están conformadas por luces, superficies reflejantes, metales y engranajes ruidosos. Las esculturas que se muestran en el Museo están conformadas por luces, superficies reflejantes, metales y engranajes ruidosos. (La Crónica de Hoy)

La exposición “Paisaje Mecánico” integra 11 anti-relojes, que no miden el pasar del tiempo con precisión, sino que lo delatan mediante la creación de fenómenos sonoros, lumínicos y cinéticos para reflexionar sobre nuestra concepción del tiempo. Se trata de la primera entrega individual del escultor mexicano Alejandro Marra Mejía y puede visitarse hasta el 15 de junio, en el Museo de la Ciudad de México.

“Lo que mida el reloj no quita que el tiempo siga existiendo y que sin reloj puedas darte cuenta de que pasó un día o un mes. Si observas a tu alrededor las cosas están todo el tiempo sucediendo”, introduce el artista.

Llega a la entrevista un poco desorientado en el espacio-tiempo, pero puntual bajo los estándares mexicanos. Explica que, más allá de la conceptualización y los términos académicos con los que pensamos ‘El Tiempo’, su intención es proponer otras formas de dar cuenta de su existencia.

“El tiempo no es el que tenemos en nuestros relojes o calendarios, el tiempo es el que uno tiene. El argumento de Einstein sobre la relatividad del tiempo en el que no es lo mismo un minuto con una mujer hermosa o un minuto con ganas de ir al baño, al final, creo que no considera que esas dos personas perciben el mismo minuto: de maneras distintas, pero están sucediendo en el espacio, existen”.

MECANICO.

Las esculturas que se muestran en el Museo están conformadas por luces, superficies reflejantes, metales y engranajes ruidosos. Sus complejidades técnicas varían, pero todas se mueven o se prestan para que el espectador interactúe con ellas.

‘Marra’ desarrolla este proyecto desde 2017, con apoyo de distintos programas institucionales, entre ellos, “PAPIAM” del Centro Multimedia del CNA, “Jóvenes Creadores” y “Coinversiones” del FONCA.

Sabe que el tiempo pasa, también, para una escultura inmóvil, sin embargo, los efectos que produce en la materialidad son menos perceptibles para el ser humano. A través del movimiento y el sonido, así como de los otros efectos visuales que producen sus esculturas-maquinarias, Marra postula que ‘el tiempo’ son los fenómenos que suceden y presenciamos, como luz, sombra, sonido de las piezas.

“Acusan que el tiempo está sucediendo, los fenómenos que podemos presenciar y que yo no puedo diseñar. Por ejemplo, me rehuso a diseñar el sonido”.

- ¿Qué sí diseñas? ¿Cómo diseñas tus esculturas?

“Las diseño sabiendo que van a fallar, lo que menos quiero es que sean relojes precisos”, continúa. Concede que estas esculturas pueden considerarse relojes en el sentido de que son máquinas y el reloj es la máquina “más bonita y precisa que el ser humano ha podido diseñar”, tomando en cuenta su función civilizatoria.

“Soy autodidacta del mecanismo. Un ingeniero podría decirme que esto no funciona bien, pero al final que no sean máquinas con ciclos precisos hace que, justamente, sean funcionales: no están midiendo nada, pero siguen funcionando. Esto va a girar 360 grados, pero nunca en el mismo ritmo; así como el ritmo que tú vives es muy distinto de cómo lo vivías a los 10 años, como lo vivirás a los 60, o cómo lo vivo yo”.

Añade que en el intento constante del ser humano por definir lo que es el tiempo, a través de ciencias que pretenden definir nuestra realidad, ninguna disciplina -ni la física, ni la filosofía- se han puesto de acuerdo en cómo medirla. Gracias a ello, Marra encuentra un lugar para dar su opinión: “estas son ciertas formas que el tiempo toma en el espacio”.

UBICACIÓN.

El Museo de la Ciudad de México se ubica en la calle de Pino Suárez #30, en el Centro Histórico. Puede visitarse de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 horas. El ingreso al recinto se localiza en el antiguo Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya, con las medidas sanitarias (uso de cubrebocas, aplicación de gel antibacterial y sana distancia).

Copyright © 2022 La Crónica de Hoy .

Lo más relevante en México