Escenario

La nueva adaptación del clásico de pelea trae los elementos más característicos del juego a la gran pantalla

Reseña de Street Fighter: Un combo de nostalgia noventera

Street Fighter Nueva adaptación del juego de pelea llega a los cines este 15 de octubre. (Paramount Pictures)

Pocas cosas nos mueven tanto como la nostalgia. Uno de los recuerdos que más atesoran algunas personas pertenecientes a las generaciones Millenial e incluso la Generación Z es el de tomar monedas del mandado y gastarlas en las maquinitas. Entre ellas estaban las de juegos de pelea, en las cuales nos formábamos para vencer al invicto vicioso que se sabía todos los combos en una época en que no se podían consultar en línea. Esto ha hecho de México una de las comunidades más grandes del género. Cada quien tiene su favorito, sea King of Fighters, Tekken o Mortal Kombat. Pero en el olimpo de este tipo de videojuegos, hay uno que de manera indiscutible se ha llevado la corona tal vez no como el “mejor” (de nuevo, cada quien tiene su favorito y para todo hay), pero sí el que más famoso: Street Fighter.

En particular la segunda entrega de la saga, con sus múltiples ediciones, es recordado como uno de los avances más significativos del género. Desde la intro con una pelea callejera y la cámara que se mueve hacia arriba para revelar el título, hasta el icónico roster, la voz del presentador, la música y los escenarios, la popularidad de aquel juego fue un “Hadōken” que dejó este término grabado en nuestras mentes.

Los juegos de pelea siempre han sido una mina no explorada para el cine porque más allá de los enfrentamientos, a cada personaje se le da una personalidad e historia única. Pero cuando Street Fighter salió a los arcades, el cine aún no entendía cómo adaptar a los videojuegos. Los noventas nos trajeron una ola de películas que intentaban rescatar los conceptos básicos de los los llevaban a la pantalla grande pero parecían avergonzarse de los aspectos más insólitos. Fue el caso con la adaptación de Street Fighter lanzada en 1994 y protagonizada por Jean Claude Van Damme. En ella no vemos los icónicos movimientos porque sólo toma a los personajes y los inserta a una típica trama de acción que sólo eleva el papel de Raul Julia como M. Bison.

En años más recientes, hemos visto cómo las películas basadas en videojuegos ya no reniegan de la fuente y abrazan el material que adaptan. La nueva adaptación de Street Fighter busca remendar los desatinos de la original y unirse a esta nueva era de adaptaciones. Dirigida por Kitao Sakurai (Twisted Metal, Beef), el nuevo film está protagonizado por un reparto all-star que incluye a Noah Centineo, Andrew Koji, Callina Liang, Orville Peck, Cody Rhodes, David Dastmalchian, Jason Momoa y 50 Cent. La cinta llega en un momento en que muchos salen de la nostalgia ochentera prevalente la década pasada para añorar por los noventa y, como ya mencioné, coincide con el boom de películas y series basadas en videojuegos.

Nueva adaptación del juego de pelea llega a los cines este 15 de octubre.
Street Fighter La película introduce los aspectos más caricaturescos y fantásticos del material original a la gran pantalla. (Paramount Pictures)

Street Fighter, la nueva adaptación del icónico juego, promete traer esa nostalgia a la gran pantalla, con la historia incluso desarrollándose en aquellos años en que la segunda entrega de la franquicia alcanzó la cima de su popularidad. Desde los avances, vemos una película que no tiene miedo a introducir los aspectos más caricaturescos y fantásticos del material original a la gran pantalla. Los movimientos de peleas se ven sacados del juego y esto se logra con el uso de buenos efectos especiales y una cinematografía que hace el máximo uso de las cámaras IMAX con que fue grabada.

Los personajes no se ven inmutados por los escenarios y acrobacias fuera de este mundo y de hecho se sienten anclados en un mundo real con problemas personales. Un gran reflejo de esto se encuentra en el humor, el cual se siente muy maduro en ciertas partes. En este aspecto, destaco la actuación de Andrew Schulz como Dan Hibiki, quien fue el responsable de sacar más risas en la audiencia toda la película. También se debe decir que Noah Centineo conquista como el principal y la actriz de Chun-Li, Callina Liang, perfecciona todas las dimensiones de uno de los personajes más amados de los arcades y las consolas. Hay mucho en la película que los fanáticos de la saga reconocerán y aplaudirán.

Street Fighter Hay grandes actuaciones de todo el reparto en la película. (Paramount Pictures)

Ahora bien, hay un par de aspectos que no me parecieron tan acertados de la película, el primero siendo lo dispersa que puede llegar a sentirse. Aquí traigo a colación una película cuya comparación con esta para muchos resultará inevitable, puesto que también se estrenó este año y es la adaptación de otro juego de pelea: Mortal Kombat 2. La película basada en el violento juego que salió este año tiene un punto fuerte que la de Street Fighter no. Para entenderlo, repasemos la trama de aquella película: Johnny Cage quiere dejar de ser un luchador fracasado convertido en una estrella mediocre de cine y encontrar su poder interior. Kitana, por otro lado, busca vengar la muerte de su padre a manos de Shao Kahn uniéndose a una conspiración.

Veamos ahora el argumento de Street Fighter: Ken quiere dejar de ser un luchador fracasado convertido en una estrella mediocre de televisión y encontrar su poder interior. Chun-Li, por otro lado, busca vengar la muerte de su padre a manos de M. Bison uniéndose a una conspiración. Tramas muy parecidas, pero lo importante es la ejecución. Sin embargo, es justo ahí donde para Street Fighter comete su primer error. La película pierde el enfoque cuando introduce una avalancha de puntos secundarios que incluyen: la relación de Ken con Ryu, la relación de Ken con su agente, el poder secreto de Ryu y su lucha por controlarlo, el conflicto entre Chun-Li y Cammy, el origen de Blanka, entre otras subtramas. Por otro lado, Mortal Kombat más o menos nos muestra de qué van los otros personajes, pero no pierde el enfoque en los dos que designó como protagonistas y que para el final de la película completen sus respectivos arcos. Cuando tienes un cast de personajes tan grande como los roster de ambos juegos, debes tener muy presente en qué, o en este caso en quién, enfocarte si no quieres darle a tu audiencia un dolor de cabeza con lo mucho que la historia cambia de enfoque. Al menos que se trate de una serie, claro está. Lo cual me lleva al siguiente: la película se siente como un piloto televisivo para contar más historias.

El final se siente un poco abrupto y deja hilos sin resolver. Aquí vuelvo a traer a colación la adaptación de Mortal Kombat, pero esta vez aquella de 1995 (esa vez, Street Fighter se adelantó a salir primero), una de las pocas adaptaciones de la época que nos presentó los elementos más inverosímiles sin apenarse y muy querida hasta el día de hoy. La película concluye con la muerte del villano y la celebración de nuestros héroes en la tierra. Es ahí cuando un nuevo rival llega a declarar que el torneo no ha terminado. Un tropo muy común de la época, cuando los productores apostaban a secuelas infinitas, especialmente con películas de terror y acción, que nunca dejarían de producir la misma cantidad de dinero (ah Hollywood, nunca cambias). El término en inglés sería sequel baiting, que traducido es “carnada para secuela”: cuando una película termina de manera intencionada con algo que nos hace ver que planean una entrega más que resolverá el final inconcluso. Hay casos en los que el sequel bait viene insertado en el final de la película, pero esto por lo general se presenta cuando esta se encuentra en medio de una trilogía que seguro continuará. No es que haga falta un tercer acto. Es que habrá una tercera película que cierre la trilogía.

A Street Fighter sí le hace falta un tercer acto. La película no concluye con un final que promete. Simplemente concluye. En lo personal, el final le resta un poco a la película. A pesar de ya haber pasado dos horas en el cine, me quedé esperando a que la cinta continuara. Se siente como si acabara antes de un gran clímax. Ya no puedo decir más sin spoilear, pero, en resumen, me hubiera gustado una conclusión más cerrada, y tal vez dejar la promesa de más para los postcréditos.

Creo que a los fanáticos acérrimos de la franquicia la disfrutarán mucho y seguro habrá mucho cosplay en los pasillos de las plazas durante la primera semana en que vea los cines. Y algo indiscutible es que se disfruta mejor en las pantallas más grandes.

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