CINÉFILO HD
Por Jorge Hidalgo
En 1996 se estrenó una película del género de cine de desastre que fue un gran éxito, fue dirigida por Jan de Bont y estelarizada por la mega premiada actriz Helen Hunt y Bill Paxton. En esta película en donde priman los efectos especiales, dos científicos persiguen tornados para estudiarlos.
Además de las impresionantes tormentas, hay tramas secundarias que tocan temas tales como los problemas matrimoniales, los traumas infantiles y la ética corporativa, además de las escenas de los tornados, la trama fue más allá de los efectos impresionantes, la historia era muy sólida e interesante. La película recibió múltiples premios Oscar por su sonido y sus efectos especiales fuera de serie, la escena de la vaca volando atrapada por un tornado se volvió clásica.
Ahora más de 20 años después llega a los cines “Tornados”, dirigida por Lee Isaac Chung a partir de un guion de Mark L. Smith. Producida por Frank Marshall y Patrick Crowley, se describe como un "nuevo capítulo" de la película Twister de 1996. La película está protagonizada por Daisy Edgar-Jones, Glen Powell, Anthony Ramos, Maura Tierney, Brandon Perea, Daryl McCormack, Sasha Lane, Kiernan Shipka y Nik Dodani.
Edgar-Jones interpreta a Kate Cooper, una antigua cazadora de tormentas atormentada por un encuentro devastador con un tornado durante sus años universitarios, que ahora estudia patrones de tormentas en pantallas de forma segura en la ciudad de Nueva York. Es atraída de nuevo a las llanuras abiertas por su amigo, Javi (Anthony Ramos), para probar un nuevo sistema revolucionario de seguimiento de tornados.
Allí, se cruza en el camino con Tyler Owens (Powell), el encantador e imprudente superestrella de las redes sociales que prospera al publicar sus aventuras cazando tormentas con su gran equipo, cuanto más peligroso, mejor. A medida que la temporada de tormentas se intensifica, se desatan fenómenos aterradores nunca antes vistos, y Kate, Tyler y sus equipos competidores se encuentran directamente en los caminos de múltiples sistemas de tormentas convergiendo sobre el centro de Oklahoma en la batalla de sus vidas.
La trama hace eco de muchos temas del original de 1996, como los conflictos entre los intereses corporativos y los motivos altruistas de los protagonistas, o la perseverancia de las comunidades contra los elementos hostiles. Los tornados deben ser temidos y respetados, pero también son una atracción para los amantes de la adrenalina.
Es una película llena de personajes que superan el miedo para luchar contra monstruos, sólo que esta vez luchan contra la fuerza de la naturaleza con todas sus consecuencias.
En este sentido, la película hace gala de unos efectos visuales impactantes, escenas memorables y un clímax impresionante, junto con un gran trabajo de personajes por parte de un reparto talentoso y carismático. Es una historia con muy buen ritmo y una narrativa ágil, aunque hay algunos errores y sutiles incoherencias que merman su potencial. No obstante, en el fondo, es un emocionante y carismático viaje frente a las amenazas.
Daisy Edgar-Jones interpreta a Kate Cooper, una meteoróloga cuyo sentido es superior a cualquier predicción meteorológica realizada por ordenador. Tiene la teoría de que los tornados pueden disiparse llenándolos de una sustancia (que es la misma con la que se fabrican los pañales), que además no daña el medio ambiente. Llenando barriles y haciendo que un tornado los succione, el tornado desaparece.
Su teoría no funciona, mueren muchos de sus amigos y, cinco años después, Kate ha abandonado sus sueños por un cómodo y aburrido trabajo de oficina.
Es entonces cuando de pronto aparece su antiguo compañero de estudios Javi (Anthony Ramos) para sacarla de su retiro. Ha desarrollado una tecnología que puede cartografiar el interior de un tornado, pero para ello necesitan encontrar uno, y él necesita que Kate los localice.
Es entonces cuando se desplazan a Oklahoma donde se está produciendo un tornado único en siglos. Allí conocerá a un grupo de cazadores de tormentas liderados por Tyler Owens, interpretado por Glen Powell.
Lee Isaac Chung está al timón de este más 'reboot' que secuela (conocido por su película indie sobre inmigrantes coreanos, Minari) y puede que no pareciese de pronto la elección más adecuada tras las cámaras, pero a medida que Tornados se adentra en sus paisajes rurales y en las comunidades de la América profunda, funciona perfectamente.
Hay que recordar que el cineasta se crió en Oklahoma y tiene la mano de rodar una escena ambientada en escenarios muy específicos, donde casi se pueden oler las imágenes.
Su segundo filme afianza a sus personajes en esos Estados Unidos idealistas, enriqueciendo sus motivaciones más allá del peligro, el dinero o la ambición personal. También gran acierto el incluir el tema del calentamiento global y los fenómenos climáticos actuales, denotando una evolución del tema central comparada con la película de 1996.
Cabe hacer mención de lo elaborado de los efectos especiales de los cuales depende gran parte de la narrativa, aquí lo sobresaliente es el equilibrio entre efectos tradicionales (físicos y orgánicos) y efectos digitales (gráficos de computadora).
En las escenas de clima extremo realmente hubo, viento, tierra y explosiones controladas, apoyadas por escenarios digitales, dando por resultado una película de desastre realmente impresionante.
Recomendada para fans del cine de acción, desastres y adrenalina. ¡Nos vemos en el cine!
DATO
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