Continuando con la tendencia de secuelas 20 años después, llega la pantalla grande “Gladiador II”, afortunadamente dirigida por el legendario director Ridley Scott, la historia continúa la épica saga de poder, intriga y venganza ambientada en la Antigua Roma.
Años después de presenciar la muerte del venerado héroe Máximo a manos de su tío, Lucio (Paul Mescal) se ve obligado a entrar en el Coliseo después de que su hogar sea conquistado por los tiránicos Emperadores que ahora dirigen Roma con puño de hierro.
Lleno de rabia en el corazón y con el futuro del Imperio en juego, Lucio debe mirar a su pasado para encontrar la fuerza y el honor que de vuelvan la gloria de Roma a su pueblo, básicamente esa es la historia de esta nueva entrega.
La trama se desarrolla 15 años después de los eventos de la primera película, “Gladiator II” sigue la historia de Lucio. Este niño, que fue testigo del sacrificio de Máximo, se vio obligado a huir de Roma y separarse de su madre. Escapando de la influencia de la corrupción romana, las intrigas y las luchas de poder, Lucio (Paul Mescal) es un hombre casado que reside en el antiguo reino africano de Numidia, se convierte en un joven en paz en la costa norteafricana, hasta que un día su pasado le alcanza.
Su nueva patria es invadida por las legiones romanas dirigidas por el general Marco Acacio (Pedro Pascal). Traumatizado por las trágicas pérdidas, Lucio es llevado a Roma y vendido al dueño de un establo de gladiadores, Macrinus (Denzel Washington). Deberá luchar por su vida en la arena para entretenimiento del pueblo y de sus coemperadores Geta (Joseph Quinn) y Caracalla (Fred Hechinger). Convertido en esclavo, ahora lucha por su vida en el Coliseo con el objetivo de vengar sus pérdidas.
Impulsado por una rabia desenfrenada, Lucio quiere asestar un golpe al Imperio y, sobre todo, vengarse del que considera su peor enemigo: El general Acacio, que, sin embargo, cuenta con el favor de Lucilla, la madre de Lucio...
Esta nueva epopeya de Ridley Scott (así es, el mismo de Alien y que tiene mucha experiencia en el género) no solo logra capturar la espectacularidad de la primera Gladiator (2000), también hereda sus personajes y su narrativa. Se ha revelado que Lucio, el protagonista, es hijo de Máximo, y sus historias son tan paralelas que parece que el guionista David Scarpa y Scott han tomado el guion original y lo han remasterizado con más acción y grandiosidad. Máximo, interpretado por Russell Crowe, quien ganó un Oscar por su papel, era un hombre que solo deseaba regresar a casa con su familia, y aunque lo logra, tiene que morir.
Lucio, que ve a su esposa partir en la barca de Caronte, busca vengarse y luego reunirse con ella en el Inframundo. En resumen, son hombres sin miedo a la muerte, pero con un dominio de la estrategia y la batalla que los convierte, en contra de su voluntad, en seres inmortales en la arena.
En estos casos las comparaciones son inevitables. “Gladiator” fue y sigue siendo un filme emblemático que dejó una marca en el cine épico de aventuras. Fue nominada a 12 premios Oscar y ganó 5, incluyendo el de Mejor Película. Su secuela, aunque menos fresca y original, se llena de personajes carismáticos, extraños y tan atractivos que es un placer ver cómo los actores los interpretan. Lucio es reservado y vengativo y su rectitud contrasta con los modos de Macrinus, un astuto y manipulador propietario de esclavos, y los perturbados y hedonistas emperadores que lideran una Roma ya en decadencia.
Paul Mescal brilla como Lucio, siendo un digno sucesor de Crowe. De igual manera que el mitico Denzel Washington como Macrinus, y dos personajes bizarros, en el mejor de los sentidos, Joseph Quinn como Geta y Fred Hechinger. En comparación, actores como Pedro Pascal y Connie Nielsen pudieran no lucir tanto. No por falta de talento, sino porque sus personajes son mucho más modestos que los mencionados anteriormente.
Ridley Scott tiene un don especial para filmar batallas, y “Gladiator II” comienza precisamente con una, evocando el impresionante inicio de la primera película. El protagonista también debe encontrar la manera de sobrevivir en la arena del Coliseo. Sin embargo, mientras que las luchas de Máximo eran más realistas, las de Lucio reflejan la locura de los emperadores que gobiernan Roma.
Además de enfrentarse a un grupo de babuinos, lucha contra un rinoceronte, cabe señalar que el libro de la primera película también incluía peleas con este tipo de bestias, pero en su momento no existía la tecnología para llevarlas a cabo de manera convincente, por lo que fueron omitidas. Además, en una de las escenas más destacadas hay un espectáculo que recrea una batalla naval en la antigua Roma.
Aunque varios historiadores han señalado la anacronía de este momento, es una escena que encapsula lo que es Gladiator II: llevar la acción de la primera película al extremo. En ella, el Coliseo se inunda de agua y Lucio y los gladiadores luchan sobre sus barcos. Si no son abatidos por una espada o una flecha, lo son por un tiburón. Scott, en su afán de hacer que Gladiator II sea más grandiosa que su predecesora, llega al sensacionalismo, en eso radica la principal diferencia con su antecesora, aquí las batallas llegan a rayar en lo fantástico.
Cabe aclarar que la película en ningún momento pretende dar lecciones de historia, su objetivo es el espectáculo y el drama.
Recomendable para los fans del cine de acción fantástico con espadas. ¡Nos vemos en el cine!
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