El Gobierno de Jalisco reportó que seis tiendas departamentales, tiendas deportivas y restaurantes y negocios locales de venta de alimentos resultaron afectados por actos de vandalismo, pintas, cristales rotos y saqueos, por parte de un grupo de infiltrados en la manifestación por la calidad del agua de este 18 de octubre.

Aseguró que la autoridad estatal y el Ayuntamiento de Guadalajara buscarán a los locatarios afectados para apoyarles para resarcir los actos de violencia.
Aparte hubo daños con estallidos de bombas molotov incluidos, en los edificios de Palacio de Gobierno, Congreso del Estado y la sede del Poder Judicial, situados en el primer cuadro de la capital de Jalisco.
El Gobierno del Estado de Jalisco reiteró que la marcha en protesta por la crisis del líquido, se desarrolló de forma pacífica y registró un saldo blanco, hasta que un grupo violento generara destrozos en Palacio de Gobierno.
Al iniciar la manifestación en el Parque Revolución, se estimó una asistencia de 9 mil 500 personas, y a ese punto llegó un contingente de encapuchados o con el rostro parcialmente cubierto, quienes portaban palos y mochilas con petardos, pero el grupo fue repelido por los ciudadanos que encabezaban la marcha, quienes les pidieron apartarse de la marcha.
El grueso de los manifestantes decidió no iniciar la movilización debido a la infiltración de los generadores de violencia, por lo que algunos integrantes de esos grupos de encapuchados, avanzaron solos por Avenida Juárez hacia Paseo Alcalde.
Entonces, a su paso dañaron comercios ubicados en el Centro Histórico de Guadalajara, en los que además perpetraron actos de rapiña o saqueos.
Además realizaron actos vandálicos en Palacio de Gobierno, en donde dañaron puertas y ventanas e hicieron grafiti en la cantera.
Otros lanzaron explosivos a las puertas del Congreso del Estado y del Palacio de Justicia, pero minutos después cinco sujetos identificados como los causantes de esos ataques, fueron detenidos a bordo de una camioneta color gris que había sido robada y quedaron a disposición de la Fiscalía del Estado.

Los encapuchados también provocaron daños y grafiti en Plaza de la Liberación, Plaza Guadalajara y la Rotonda de las y los Jaliscienses Ilustres.
Después de las 20:00 horas de este domingo un grupo de alrededor de 70 manifestantes, generadores de violencia, ya había destruido tres de las puertas de acceso a Palacio de Gobierno del Estado, y permanecían en la Calle Ramón Corona y en la Plaza de Armas sin ingresar al edificio gubernamental.
DESPLIEGUE POLICIACO Y DE SALUD
Para la manifestación de este domingo, las autoridades dispusieron de 948 policías estatales y municipales, con acompañamiento de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ), y la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
Se dijo que en todo momento, los elementos de Seguridad, Salud y Protección Civil y Bomberos respetaron el derecho a la libre manifestación y evitaron la confrontación con los ciudadanos.
La Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) informó que a través del Sistema de Atención Médica de Urgencias (SAMU) se brindaron ocho atenciones a a seis civiles y dos elementos policiacos.
De estas ocho atenciones, dos civiles requirieron traslados: un hombre de 55 años por arritmia, y una mujer de 38 años por crisis epiléptica.
También estuvieron atentos, elementos de la Cruz Verde Guadalajara, Cruz Roja, la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco, así como de Protección Civil de Guadalajara.
El Gobierno de Jalisco indicó que reconoce a la ciudadanía que no cayó en la provocación, que se mantuvo al margen de los actos de violencia y que finalmente lograron manifestarse pacíficamente frente a Palacio de Gobierno.
Agregó que la autoridad estatal reitera “su compromiso con el diálogo respetuoso y permanente, la ejecución y seguimiento de acciones concisas para la pronta resolución de las demandas relacionadas con la calidad del agua en la metrópoli tapatía, así como rechaza cualquier expresión de violencia que ponga en riesgo a la ciudadanía o afecte el patrimonio de las personas.