
Autoridades ejecutaron la Operación “Desconexión” en el Estado de México, para combatir esquemas de extorsión indirecta mediante llamadas y mensajes, así como los préstamos “gota a gota”.
En estas acciones fueron detenidas 102 personas y se aseguraron 192 inmuebles vinculados a esquemas de extorsión, fraude y narcomenudeo; además de equipos de cómputo, teléfonos, chips y dinero en efectivo.
Las acciones operativas tuvieron una duración de 46 días con el objetivo combatir e inhibir la “extorsión indirecta” –cometida a través de llamadas telefónicas, mensajes de texto, páginas web y otras aplicaciones de mensajería–, así como irrumpir en los esquemas de “préstamos abusivos” que utilizan estas plataformas.
De los detenidos, 25 de ellos son de nacionalidad mexicana y 77 extranjeros, además quedaron asegurados 67 inmuebles tipo “Call Centers”, cinco “Centrales de Préstamo”, 14 “puntos de venta de estupefacientes” y 106 “Giros Negros”.
Las autoridades a cargo explicaron que entre el ocho de julio de 2025 –fecha del arranque de la Estrategia Nacional– y hasta el 30 de marzo de 2026, la Fiscalía del Estado de México recibió mil 84 denuncias por el delito de extorsión. De ese total, 62 por ciento fueron cometidos de manera no presencial, es decir, bajo la modalidad conocida como “extorsión indirecta”.
A través de actos de investigación se logró establecer un reiterado modus operandi que relaciona la extorsión y de préstamos “Gota a Gota” con el uso de unidades económicas formales o informales tipo “Call Centers”, así como “Centrales de Préstamo”, en donde se detectó la participación de ciudadanos extranjeros.
En los “Call Centers” se cometían extorsiones, requerimientos de pago de forma violenta, ofrecimiento fraudulento de productos, suplantación de instituciones financieras mediante llamadas telefónicas y uso de páginas web clonadas.
Desde estos lugares las víctimas eran manipuladas con engaños y coberturas falsas que les permitían obtener información personal y de su entorno cercano, para posteriormente coaccionar e intimidar con el propósito de obtener dinero.

A través de los medios tecnológicos a su disposición, requerían el pago utilizando violencia psicológica bajo amenaza y coacción, sí la víctima no accedía a sus exigencias, le causaban daño físico o moral.
También se identificó que, para diversificar y enmascarar las ganancias producto de esta actividad ilícita, utilizan “Puntos de Venta de Estupefacientes” y “Giros Negros”, al articular redes criminales relacionadas con otros ilícitos como secuestro exprés, trata de personas, lavado de dinero, distribución y comercialización de narcóticos, extracción de datos personales y suplantación de identidad.
Ahí, suplantaban instituciones crediticias y financieras, en las que fingían ser empleados de dichas entidades mediante páginas web bancarias clonadas y llamadas masivas, utilizaban un guión para alarmar a la víctima sobre falsos movimientos bancarios, con ello conseguían que realizaran transferencias bancarias o proporcionaran datos confidenciales para el manejo de su cuenta, una vez obtenido el dinero, lo dispersaban de manera inmediata a otras cuentas. Lo mismo sucedía con supuestos premios y recepción de paquetería a favor de sus víctimas.
Las “Centrales de Préstamo” aseguradas eran puntos no registrados de manera formal, en donde realizaba usura al otorgar a las víctimas créditos en efectivo o especie a través de la entrega de electrodomésticos, celulares u otros artículos.
Para ello entregaban a la víctima información poco clara sobre los contratos, facturas y comprobantes fiscales, lo que les permitía, mediante esquemas de pago diarios o semanales, cobrar intereses superiores a las tasas permitidas.
Debido a los altos intereses moratorios, el deudor se veía imposibilitado de cubrir el capital e intereses, ante lo cual “grupos de golpeadores” acudían a sus domicilios o lugares de trabajo para intimidar, amenazar y agredir físicamente a la víctima y forzarla a pagar.

También se aseguraron “Puntos de Venta de Estupefacientes” utilizados por los entramados extorsivos para expandir sus estructuras financieras y presencia territorial, además de generar, a su conveniencia, la noción de pertenencia a organizaciones delictivas de mayor entidad a manera de “manto protector”.
Y se aseguraron “Giros Negros”, utilizados para obtener datos de sus clientes, robar su identidad o información bancaria, así como para intimidarlos y obligarlos a realizar pagos extorsivos.
A la fecha, 50 de los detenidos (20 colombianos, 22 mexicanos, seis venezolanos y 2 cubanos) se encuentran vinculados a proceso con medida cautelar de prisión preventiva justificada.