
Ante el aumento de temperaturas en la temporada, el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) recomendó reforzar medidas preventivas para evitar afectaciones a la salud como deshidratación, enfermedades gastrointestinales y golpe de calor.
De acuerdo con la doctora Laura Elisa Mondragón Ramos, jefa de Consulta Externa de la Clínica Lerma “Ignacio Allende” Bicentenario, el calor puede impactar a la población en general, aunque los grupos más vulnerables son los menores de cinco años y las personas adultas mayores.
Entre las principales recomendaciones se encuentra aumentar el consumo de agua natural. Para adultos se sugiere una ingesta aproximada de dos litros al día; en el caso de niñas, niños y adolescentes, alrededor de un litro, y para personas adultas mayores, litro y medio, dependiendo de su estado de salud. También se aconseja evitar bebidas industrializadas o azucaradas.
El instituto señaló la importancia de limitar la exposición prolongada al sol, sobre todo entre las 11:00 y las 18:00 horas, así como utilizar protector solar, gorra o sombrero y realizar actividades físicas en horarios con menor intensidad de radiación.
Otra de las recomendaciones es no automedicarse y acudir a consulta médica ante síntomas como dolor de cabeza, mareo, náuseas o pérdida del estado de conciencia.
El ISSEMYM informó que, durante esta temporada, las consultas por enfermedades diarreicas agudas pueden incrementarse entre 20 y 30 por ciento. Esto se atribuye, en parte, a la rápida descomposición de alimentos por las altas temperaturas y al consumo de comida en la vía pública.
El organismo subrayó que mantener una hidratación constante a lo largo del día es una medida sencilla que puede contribuir a prevenir complicaciones de salud asociadas al calor.