
La representación del Viacrucis regresó este Viernes Santo a la Plaza de la Constitución, donde desde las 10:00 horas se escenifica la Pasión de Cristo frente a la Catedral Metropolitana, con acceso libre al público y presencia constante de visitantes en la plancha del Zócalo.
La puesta en escena está a cargo de la Compañía Fénix Novohispano, agrupación que ha realizado este montaje por más de 25 años en el Centro Histórico. En la representación participan alrededor de 30 actores y una banda de aproximadamente 40 músicos.
Las percusiones acompañan el desarrollo de las estaciones del Viacrucis, mientras los intérpretes recorren distintos puntos de la plaza para recrear los pasajes de la Pasión.

El montaje retoma referencias históricas sobre las primeras dramatizaciones realizadas por frailes franciscanos en el siglo XVI en la antigua Plaza Mayor.
La propuesta actual conserva ese antecedente en un formato teatral que se presenta cada año durante la Semana Santa, sin escenografía fija y con el espacio público como escenario principal.
Desde antes de las 10 de la mañana comenzaron a llegar familias, turistas y personas que trabajan en el primer cuadro de la ciudad. Algunos se mantuvieron de pie durante la representación; otros se sentaron en el piso o en las orillas de la plaza para observar el desarrollo de la obra. Elementos de seguridad y personal de apoyo permanecieron en los alrededores para facilitar la circulación peatonal.

Debido a la afluencia, se recomendó a los asistentes llegar con anticipación y prever cambios en el clima ante el pronóstico de cielo nublado y probabilidad de lluvia. A lo largo de la mañana se mantuvo una concentración constante de personas que se sumaban a la representación conforme avanzaba.
Para quienes acudieron, la experiencia combinó el interés religioso con la posibilidad de presenciar una actividad cultural en el espacio público más emblemático de la ciudad.
Laura Méndez, habitante de la alcaldía Cuauhtémoc, comentó que decidió acudir después de enterarse por redes sociales de que el Viacrucis se presentaría nuevamente en el Zócalo.
“Yo conocía el de Iztapalapa, pero no sabía que aquí también se hacía. Me llamó la atención verlo en este lugar porque el entorno cambia mucho la forma en que se percibe la historia. No es lo mismo verlo en un templo o en una colonia, que aquí, donde pasan tantas cosas todos los días. Mientras veía la representación, también veía a la gente que caminaba, a los turistas que se detenían, a los vendedores. Todo eso forma parte del momento”, explicó.

Añadió que le pareció relevante que la actividad sea abierta y gratuita.
“Eso permite que cualquiera se acerque, aunque no sea una persona religiosa. Yo vine por curiosidad y me quedé toda la representación. Creo que también funciona como una forma de recordar parte de la historia de la ciudad”.
Por su parte, Miguel Ángel Torres, visitante procedente del Estado de México, señaló que llegó al Centro Histórico para recorrer museos y se encontró con la representación en marcha.
“Venía con mi familia y cuando llegamos vimos que ya estaba empezando. Nos quedamos porque es algo que no se ve todos los días. Me llamó la atención la música y la forma en que los actores se movían entre la gente. No hay un escenario elevado, todo ocurre a nivel del público, eso hace que se sienta más cercano”, dijo.
Laura Torres consideró que este tipo de actividades permiten que quienes visitan la ciudad conozcan tradiciones fuera de los recintos cerrados.
“A veces uno piensa que las tradiciones sólo están en los pueblos o en barrios específicos, pero aquí te das cuenta de que el Centro también conserva esas prácticas. Es una forma distinta de vivir la Semana Santa”.
La representación en el Zócalo se mantiene como una opción para quienes buscan presenciar el Viacrucis en el Centro Histórico, paralelamente a la escenificación que se realiza en la alcaldía Iztapalapa, considerada una de las más concurridas del país durante esta fecha.
A lo largo de la mañana, la plancha del Zócalo continuó recibiendo a personas que se detenían algunos minutos o permanecían durante toda la obra.
La representación concluyónen el mismo espacio donde inició, con la concentración de actores y músicos frente a la Catedral, mientras el flujo cotidiano del Centro Histórico continuó alrededor.