Metrópoli

GAM permite que "franeleros" se adueñen de las calles y extorsionen a automovilistas

El negocio de la renta de lugares de estacionamiento es un lucro ilícito que ninguna autoridad finiquita, aunque los encargados de éste tipo de negocios amederenten a los ciudadanos que deciden parquear su auto en la calle

Autos estacionados en la calle
Autos estacionados en la calle Autos estacionados en la calle (Especial)

Vecinos de la colonia Lindavista en la alcaldía Gustavo A. Madero declararon que la administración de esa demarcación ha permitido que los "franeleros" (personas encargadas de rentar espacios de estacionamiento) se adueñen de las vialidades más importantes del territorio, pues éstos sujetos cobran altos costos por parquear un vehículo en las vías públicas, además de que amenazan a quienes no aceptan tales condiciones. Ante tal problemática, los afectados afirmaron que las autoridades policíacas establecieron una red de corrupción para que éstos trabajadores efectúen negocios ilícitos sin temor a represalias.

El negocio de la renta de lugares de estacionamiento en la GAM, es un lucro ilícito que ninguna autoridad de esa alcaldía está dispuesta a terminar, aunque los encargados de éste tipo de negocios todos los días amedrenten a los dueños de las casas y a los ciudadanos que deciden parquear su auto en la vía pública. Sumado a la desidia de las autoridades, quienes no intervienen ante dicho delito, los vecinos denunciaron que Francisco Chíguil, alcalde del territorio, solamente atiende los problemas viales multando e inmovilizando los carros de los ciudadanos que se estacionan momentáneamente en las calles, con la finalidad de cobrarles altas multas, ignorando a los delincuentes que cobran derecho de piso permanente por circular en las avenidas, las cuales ya no son propiedad de todos los capitalinos.

El enojo de quienes habitan las avenidas Colector Trece, Montevideo, Insurgentes Norte, Ricarte y Río Bamba radica en que los lugares de estacionamiento que se ubican enfrente de sus ventanas y no bloquean los accesos a sus domicilios, fueron expropiados por las personas que sin algún permiso expedido por las autoridades, rentan los cajones de aparcamiento y cuando algún conductor decide estacionarse en esos sitios, dañan los vehículos y amenazan a los que deciden no pagar las altas cuotas.

Según los afectados, cuando deciden parquear sus autos en las banquetas de las calles anteriormente mencionadas y negarse a utilizar los servicios de los "franeleros", sus bienes son dañados, las puertas de los automóviles son rayadas y las llantas de éstos las encuentran pochadas. Los dirigentes de estos negocios ilegales aprovechan que en las inmediaciones de esa colonia se encuentran grandes centros comerciales y variedad de bancos, que en su mayoría son de alta afluencia y los dueños de las unidades pasarán varias horas en el interior.

"La calle de Río Bamba está completamente saturada por los 'franeleros", su negocio ya no es algo que puedas decidir si lo utilizas o no, te obligan a hacerlo porque de lo contrario te irá muy mal. Desde que llegas te dicen cuál es el precio de estacionarse ahí, cuando ninguna persona puede comprar o adueñarse de las vías públicas; si les contestas que 'no, gracias, no necesito que lo cuiden', te dicen que te largues, si no te vas, te contestan, 'pues allá tu'. Al regresar a tu coche, lo encuentras con las llantas bajas y con las puertas rayadas y no le puedes reclamar a nadie porque no te dan la cara; pueden hacer lo que sea con tu coche porque los bancos están llenísimos y en la plaza te vas a tardar mucho tiempo", narró una automovilista.

De acuerdo con la Ley de Cultura Cívica de CDMX, son infracciones contra la seguridad ciudadana impedir o estorbar de cualquier forma el uso de la vía pública, la libertad de tránsito o de acción de las personas, siempre que no exista permiso ni causa justificada para ello. Asimismo está prohibido a los particulares reservar lugares de estacionamiento en la vía pública, así como poner objetos que obstaculicen el estacionamiento o el libre tránsito de vehículos, los cuales serán removidos por los agentes en cualquier momento.

"Lo que no está permitido en ninguna calle de la Ciudad de México es estacionarte en los camellones y en las rampas para las sillas de ruedas, eso lo entendemos, pero aquí se meten con tu patrimonio nada más porque no le quieres entrar a sus negocios chuecos. Esto la alcaldía lo sabe, pero no se mete porque es un negocio redondo en el que todos participan; la extorsión es algo que pasa todos los días aquí, le han abierto la puerta a la delincuencia sin control, cualquiera puede hacer su negocio 'chueco' con toda la libertad", comentó.

"En esta calle y en Colector Trece es lo mismo, incluso les he pedido permiso a los dueños de las casas que me dejen poner un ratito mi carro en sus entradas, no me tardo mucho y amablemente me lo permiten, sin embargo, los 'franeleros' han amenazado a los que viven en las casas, les dicen que rentar los lugares de estacionamiento es negocio de ellos y que no se metan", dijo la ciudadana.

Por su parte, los propietarios de los inmuebles en las avenidas de la colonia Lindavista argumentaron que en innumerables ocasiones, los 'franeleros' los han intimidado, exigiéndoles que ningún vehículo puede estacionarse en las banquetas que se ubican enfrente de sus domicilios. La libertad que los dueños del negocio de los estacionamientos irregulares tienen para establecer ese comercio provocó que los dueños de los inmuebles tengan que ceder sus entradas y salidas de sus hogares.

"Sé que el estacionamiento de la plaza es muy caro, entonces yo no tengo ningún problema de que la gente se estacione en mi ventana, porque ese lugar ni me pertenece. La entrada de mi zaguán si, debe de estar libre porque en caso de una emergencia los carros estorbarían, pero soy comprensiva y si no se van a tardar mucho los dejo que invadan un pedacito, somos vecinos y estamos para ayudarnos, pero los franeleros disponen de todos los lugares, a veces veo carros estacionados en mi entrada y veo que les pagan a estos señores, entiendo que es su negocio, pero esto es como el derecho de piso, te dicen que no te metas porque se adueñaron de la calle", sostuvo una habitante de la colonia.

"El alcalde se la pasó llevándose a los carros que se estacionan un ratito aquí, pero a los vecinos no nos molesta, además las ventanas no son nuestras, pero no infraccionan a las personas que hacen cosas chuecas, se trata de apoyarnos como ciudadanía ¿Por qué el objetivo es molestar? ¿Quedarse con los bienes de los demás? Eso no es avanzar", recalcó.

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