
El Pentágono enviará al límite de las aguas territoriales de Venezuela al menos tres destructores Aegis con misiles guiados hasta el límite de las aguas territoriales de Venezolanas, en lo que supone una peligrosa escalada bélica y la confirmación de que el presidente Donald Trump efectivamente habría ordenado una intervención militar en países que considere que colaboran con el narcotráfico o que sus gobiernos no hacen lo suficiente por para combatir a los cárteles.
Según revelaron dos fuentes bajo anonimato a la agencia Reuters, el Departamento de Defensa dirigido por Pete Hegseth, habría ordenado también el despliegue de 4.000 marines, aviones de espionaje P-8 y submarinos en un intento “por combatir las drogas y el narcotráfico en la zona sur del Caribe”.
La información llega 10 días después de que Trump ordenara al Pentágono utilizar las fuerzas armadas para hacer cumplir la ley a los cárteles extranjeros de narcotraficantes, poniendo en alerta al gobierno de Claudia Sheinbaum, quien advirtió que no consentirá una intervención militar estadounidense en territorio mexicano.
En el caso venezolano, el anuncio de Trump del pasado 8 de agosto llegó después de que la Casa Blanca elevara a 50 millones de dólares la recompensa por cualquier información que conduzca a la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusado de liderar el cártel de los Soles.
La respuesta del régimen chavista a la doble amenaza estadounidense —despliegue de tropas en el límite marítimo fronterizo y precio a la cabeza de Maduro— no se hizo esperar y lejos de amilanarse se muestra desafiante.
“Nosotros también estamos desplegados, en el Mar Caribe, en nuestro mar territorial venezolano, para defender nuestra soberanía”, advirtió Diosdado Cabello, número dos del régimen chavista, quien no sólo niega la supuesta complicidad de Maduro y de él mismo con el cártel de los Soles o el Tren de Aragua, sino que asegura que el Ejército venezolano ha derrotado el crimen organizado en el país y asegura que la DEA es “el único cártel de drogas que opera a la luz de todo el mundo”.
Pero, en esta ocasión, la advertencia de Caracas no se quedó en la acostumbrada oratoria incendiaria chavista.
4.5 millones de milicianos en alerta
Maduro ordenó el despliegue de 4.5 millones de milicianos, componente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en todo el país, aunque llamó eufemísticamente al anuncio una “operación de paz”.
“El plan de paz es desplegar toda la capacidad miliciana en el territorio y por sectores, establecer la capacidad de la milicia nacional bolivariana en todos los territorios del país”, añadió, sin precisar en qué zonas del país estarán los milicianos.
Cuba denuncia presencia de EU en el Caribe
La dictadura cubana, aliada de la venezolana, tampoco se quedó callada ante la escalada bélica estadounidense y niega que el despliegue de fuerzas sea una maniobra para luchar contra los carteles de la droga.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció en sus redes sociales que el supuesto combate a los cárteles es un pretexto para el despliegue militar de EU en la región, sugiriendo así que hay una agenda oculta que pasaría por el derrocamiento de los gobiernos de La Habana y Caracas.
“Denunciamos la presencia de fuerzas militares navales y aéreas de Estados Unidos en el sur del Caribe que, bajo falsos pretextos, responden a la corrupta agenda del Secretario de Estado. América Latina y el Caribe debe ser respetada como Zona de Paz”, afirmó.