
El esperado discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que iba a anunciar una “importante actualización” acabó, una vez más en nada. En vez de poner fecha al fin de la guerra, volvió a amenazar a Irán, consiguiendo sólo que el petróleo se volviera a disparar, sin calibrar las consecuencias en la subida del combustible a cinco meses de las elecciones intermedias, donde los republicanos podrían perder el control del Congreso.
El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) volvió a escalar de manera contundente, encareciéndose más de un 4% hasta superar los 104 dólares, después de que Trump, pronunciara un discurso televisado en el que prometió atacar Irán “con dureza” en las próximas 2 o 3 semanas.
Después de recortar su cotización en más de un 1 % durante la jornada del miércoles ante las expectativas de que Trump pudiera anunciar el fin de la guerra contra Irán, los contratos de futuros del WTI volvieron a dispararse en cuanto el republicano aseguró que EU buscará devolver a Irán “a la Edad de Piedra”.
“Vamos a atacarlos con mucha fuerza. En las próximas dos o tres semanas, los vamos a devolver a la Edad de Piedra, que es donde pertenecen”, aseguró desafiante en un discurso televisado a la nación que había desatado expectativas ante la posibilidad de que hiciera oficial el fin de la operación Furia Épica, iniciada el pasado 28 de febrero cuando EU e Israel comenzaron a bombardear Irán.
Sin embargo, el mandatario insistió en los mismos mensajes que ha estado enviando a través de redes sociales, intervenciones públicas o entrevistas en los últimos días y que no dejan claro cuándo Washington quiere poner fin a la operación y si habrá un despliegue de tropas estadounidense en Irán después de que el Pentágono haya desplazado a miles de efectivos a Oriente Medio.
“Mientras tanto, las conversaciones continúan”, aseguró Trump, con la misma convicción con la que anunció varias veces que ha destruido la capacidad del régimen de los ayatolás de lanzar misiles contra Israel y los países del golfo Pérsico y luego la realidad lo desmintió.
“El cambio de régimen no es nuestro objetivo”
Trump aprovechó además para echar un jarro de agua fría a la diáspora iraní que recibió con euforia los bombardeos, creyendo que el interés de Trump era acabar con el régimen de terror de los ayatolás, y resultó que su interés es el petróleo, al igual que en Venezuela.
“El cambio de régimen no era nuestro objetivo. Nunca hablamos de un cambio de régimen”, declaró, para luego afirmar (también sin aportar pruebas” que “sin embargo, se ha producido un cambio de régimen, dado que todos sus líderes originales han muerto”, afirmó con respecto a la muerte de importantes figuras del Gobierno iraní (entre ellos el líder supremo Alí Jameneí) y los interlocutores con los que está tratando ahora Washington, aparentemente el presidente del parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf.
“En estas últimas cuatro semanas, nuestras fuerzas armadas han logrado victorias rápidas, decisivas y abrumadoras en el campo de batalla; victorias como pocas personas han visto jamás”, dijo el republicano, que insistió en su alocución en subrayar nuevamente que los ataques de EU (no nombró a Israel) han logrado que Irán esté militarmente “diezmado”.
Irán ataca Israel tras decir Trump que estaba “diezmado”
Minutos después de que Trump asegurase que Irán estaba “militarmente diezmado”, Irán lanzó una nueva oleada de misiles contra Israel.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron sobre esta nueva oleada y aseguraron que sus sistemas de defensa están operando para “interceptar la amenaza”.
La información fue confirmada por los medios iraníes, que señalaron que la activación de alertas en el norte de Israel “provocó que la población buscara refugio”, escribió la agencia Fars.
Caen las bolsas
Tras el decepcionante nuevo discurso de Trump, las bolsas asiáticas empezaron a caer con fuerza, haciendo temer un jueves negro.