
El primer ministro canadiense, Mark Carney, enterró el hacha de guerra con el presidente Donald Trump, en vísperas de las negociaciones del T-MEC, y apostó este jueves en Nueva York por una "nueva alianza" entre su país y Estados Unidos, y aseguró que “un Canadá fuerte ayudará a que EU sea grande de nuevo“.
Durante su intervención en un foro organizado en Manhattan por el Club Económico de Nueva York, Carney resaltó la relación que mantienen ambos países, marcada por la tensión desde que el magnate republicano neoyorquino regresó a la Casa Blanca el año pasado.
Esta situación ha estado alimentada por la política arancelaria de Trump, que llevó al Gobierno canadiense a intentar reducir la dependencia que tiene con su país vecino y a fortalecer sus relaciones con otros actores internacionales como la Unión Europea (UE). A esto se suma que el mandatario ha manifestado en varias ocasiones su deseo de que Canadá se convierta en el estado número 51 de Estados Unidos, algo rechazado ampliamente por el Gobierno y la sociedad canadienses.
“Canadá es ahora mucho más fuerte”
En este contexto de hostilidad, en el que Carney llegó a lamentar que Trump puso en peligro los lazos históricos de hermandad entre ambas naciones,Canadá optó por “tejer una densa red de alianzas internacionales en el extranjero", lo que convierte a la nación en un país “mucho más fuerte, resiliente y menos dependiente", algo bueno no solo para Canadá sino también para Estados Unidos, consideró Carney.
“La fortaleza de Canadá contribuirá a que EU vuelva a ser grande. Un Canadá más fuerte es un mejor aliado y hará a EU grande de nuevo", aseveró, en alusión al lema usado por Trump, 'Make America Great Again (MAGA)‘.
“Canadá y Estados Unidos han tenido sus diferencias a lo largo de los siglos, pero al final siempre las hemos superado porque compartimos valores e intereses comunes“, agregó.
Proveedor de minerales críticos
El canadiense recalcó además que Canadá proporciona a su país vecino energía y minerales “críticos” como el níquel o el cobalto, por lo que puede convertirse “en el proveedor más fiable de EU para llevar alimentos asequibles a la mesa, fortalecer la economía nacional y satisfacer la demanda en auge de la inteligencia artificial“.
Ahora que se acerca el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos (que se celebra el 4 de julio), Carney abogó por que el futuro del país incluya “una nueva alianza con Canadá que reimagine la cooperación en sectores específicos que se enfrentan a profundos retos".
En esta nueva asociación, Canadá sería un país “más fuerte, más seguro de sí mismo, que libera su enorme potencial y que es predecible, fiable y con principios en un mundo que es todo lo contrario", aseguró el primer ministro, en aparente alusión al gobierno impredecible y poco fiable de Trump.